Datos que dejan dudas

Formularios incompletos y algunas imprecisiones abren interrogantes sobre los patrimonios de los postulantes.
El repaso de las declaraciones juradas de bienes de los candidatos a diputados nacionales arroja elementos similares a los del informe publicado ayer sobre los postulantes a senadores: hay omisiones, datos parciales y un escaso desarrollo a la consulta de este diario sobre cómo adquirieron sus bienes.

Como en cada campaña desde 1993, La Voz del Interior publica las declaraciones juradas de los principales postulantes a partir de un formulario común, que contiene algunos elementos diferentes de los informes patrimoniales oficiales que deben presentar los funcionarios públicos. De hecho, las últimas normas en la Provincia y en la ciudad de Córdoba recogieron componentes del formulario de este diario, como la cotización estimativa de mercado en vez de la valuación fiscal.

De las declaraciones de los principales candidatos a diputados nacionales para los comicios del 28 de junio, una de las más interesantes por la cantidad de datos que omite y por los que muestra es la de Alejandra Vigo, cuarta candidata de Unión por Córdoba.

La primera dama provincial Vigo corrigió ayer que el ingreso de su núcleo familiar es de 16.200 pesos, después de haber consignado 13 mil pesos en la respuesta formal al cuestionario de este diario. Con esto, generaba una duda respecto del salario del gobernador, ya que el sueldo de ella como secretaria de Inclusión Social de la Provincia ronda los siete mil pesos (según declaró en la presentación oficial de enero pasado), por lo que el mandatario habría cobrado menos que sus subordinados.

Con la modificación de ayer, sigue sin estar precisado el salario del gobernador, aunque sería de nueve mil pesos, menos que lo que cobran los legisladores.

Vigo no informa sobre los bienes de su marido (pese a que forma parte de la solicitud de este diario), lo que impide saber si vendieron la casa de barrio Centenario y si terminaron de construir en el barrio cerrado Altos del Chateau 2, entre otras cosas.

La escueta información de Vigo contrasta, por caso, con la dada por quien encabeza la lista, Francisco Fortuna, quien se ocupa de desglosar bienes propios, conyugales y de la esposa, además de ser uno de los pocos que valúa la cotización de mercado de sus propiedades en dólares, moneda con la que se suelen hacer las transacciones inmobiliarias.

En los cuatro años como diputado nacional, el radical Oscar Aguad vendió un departamento en el centro de Córdoba y compró un lote en camino a San Antonio; vendió un Ford Focus 2000 y compró un VW Vento 2007, según surge de comparar los informes solicitados por este diario en cada una de las campañas.

Aguad sumó a lo que declaraba como honorarios profesionales la dieta de 11.600 pesos (en su presentación original, informó como dieta ocho mil pesos, dato que modificó ayer al advertir este diario sobre las diferencias en las remuneraciones de los legisladores).

Ernesto Martínez, tercer candidato por el Frente Cívico, dice que tiene ingresos como abogado por 20 mil pesos y no informa su remuneración como vocal por la minoría del Tribunal de Cuentas de la Provincia, a partir de que notifica que está de licencia en el organismo desde el 30 de abril, para hacer campaña.

El podio. Junto con el penalista Martínez, los candidatos riocuartenses y ruralistas Gumersindo Alonso (Frente Cívico) y Estela Garnero (Unión por Córdoba) son los que mayor capital informan.

A Garnero, tres campos en la zona de Adelia María le otorgan una rentabilidad mensual de 20 mil pesos.

Alonso informa que tiene once inmuebles, de los cuales seis son propiedades rurales. Comparada con la declaración a este diario en 2003, cuando también fue candidato a diputado nacional, no hay grandes variantes, pero no informa sobre las cotizaciones de mercado, sino que da las valuaciones fiscales. En los últimos seis años, el precio de los inmuebles rurales subió en forma más que considerable.

En 2003, Alonso sostenía que sus explotaciones rurales y honorarios le reportaban 10 mil pesos y ahora 58 mil, lo que revela a las claras la mejora que hubo en la rentabilidad de las explotaciones agropecuarias en estos seis años.

Especialistas en agro consideraron que Garnero y Alonso fueron cautos al informar sobre la rentabilidad de sus campos. La menor rentabilidad agropecuaria la tiene la segunda candidata del radicalismo, Gladys Espíndola, a la que un campo de mil hectáreas en el norte provincial, valuado en unos 800 mil dólares, le genera tres mil pesos por mes.

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