La danza de los candidatos

Son varios los “K” que se anotan para una banca de diputado nacional. Fonzalida insiste en que es víctima de una “extorsión” mediática
Apenas arrancó el año real, después de las vacaciones y la chaya, las estructuras políticas se pusieron en carrera hacia octubre. El objetivo principal son las dos bancas de diputados nacionales que se renuevan este año, vencen sus mandatos Carlos Santander y Griselda Herrera, y ya son varios los que están ansiosos por anotarse para reemplazarlos en el recinto. Y, curiosamente, dentro del amplio espacio en el cual se fueron agolpando en La Rioja como kirchneristas –bederistas, mazistas, quintelistas, lunistas y otros– hay distintas vertientes que vale la pena analizar.

El bederismo tiene listos a sus candidatos, según ellos consensuados con la Casa Rosada, que son Jorge Yoma y la saliente Griselda que busca renovar su banca. Esta semana se espera que el embajador llegue a la Provincia para reunirse con Luis Beder Herrera y allí ponerle el moño al paquete electoral de octubre de legisladores oficialistas nacionales. Estos serían los oficialistas-oficialistas, ya que competirían bajo el amparo de Néstor y de Beder.

Sin embargo, todo parece indicar que no serán los únicos aspirantes riojanos K a la Cámara Baja y que cada sector se va perfilando rápidamente hacia sus objetivos. El ex gobernador Angel Maza, como publicó NUEVA RIOJA, ya expresó su voluntad de intervenir en la puja por una diputación y, aunque fue destituido de su cargo ejecutivo, esto no le impide participar en una elección nacional.

Para la mañana del viernes 27 de este mes, el mazismo prepara una presentación del espacio en un hotel céntrico de esta Capital. Allí el protagonista será Didí y se especula con que ese día podría anunciar su candidatura, con un grupo de dirigentes para competir por los cargos legislativos provinciales.

A este lote se suma Teresita Luna, de quien se viene diciendo con insistencia que se apuntaría en la carrera hacia el Congreso. Pero esto conlleva una jugada peligrosa, ya que significa la ruptura definitiva del acuerdo construido con el bederismo, que la llevó a ocupar la vicegobernación.

Entre algunas señales de distanciamiento, la titular de la Legislatura no asistió a la reunión amplia de Gabinete que Luis Beder Herrera convocó hace dos semanas; Teresita no explicó por qué, pero desde su aparato mediático se dijo que pegó el faltazo para manifestar su desacuerdo con la actitud del Gobierno con los ambientalistas en el día de Chilecito, mientras que en el riñón bederista relativizan ese enojo afirmando que, en realidad, juega con un supuesto alejamiento pero en realidad presiona para lograr más recursos para su función. Cuando la Vicegobernadora se mira en el espejo de Beder, ve que éste contaba con importantes partidas cuando era vice de Maza, lo que estaba relacionado directamente con la gran cuota de poder que ya detentaba.

Un dato jugoso de esta movida corría estos días en los mentideros políticos. Dentro del sector, dicen, buscan ubicar a la secretaria de la Mujer, Gabriela Lattuca, por debajo de ella en una supuesta lista lunista para, en caso de obtener la banca, Teresita cuente con el margen de maniobra de elegir entre mudarse a Buenos Aires y cederle su puesto a Lattuca y continuar en la vicegobernación.

Por otra parte, volvió a sonar la versión de que Ricardo Quintela estaría dispuesto a bajarse de la intendencia capitalina para encabezar una lista propia en busca de una diputación nacional. En ese contexto cobra sentido el cruce verbal con Yoma, a quien el Gitano le remarcó –no sin razón–, que al no estar afiliado al justicialismo no podría ser candidato de ese sector. Fiel a su estilo, el inefable Negro le respondió con humoradas primero y con un duro ataque personal después, al verse imposibilitado de retrucarle con otra cosa que una chicana.

Aunque el Intendente habló el jueves ante sus equipos de que no es tiempo de candidaturas sino de mostrar gestión, el avispero sigue movido con este tipo de versiones y, si el río suena…

Quintela dejó atrás sus coqueteos con el duhaldismo y se volvió un fiel seguidor K, a la vez que selló un armisticio con el bederismo, por lo cual sin dudas correría también bajo el paraguas del oficialismo nacional. De este modo, serían ya cinco los candidatos que corren en los andariveles del kirchnerismo, cuyo principal desvelo es conseguir las dos bancas; si bien esto lleva mucha agua hacia ese molino, tantos candidatos podrían atomizar el voto que buscan Cristina Fernández y su esposo para aceitar los caminos legislativos en la segunda parte del mandato presidencial.

Extorsión

En un hecho inédito, no sólo por la virulencia de sus dichos, sino por el peligroso mensaje que encierra, el jueves pasado el intendente de Chilecito, Lázaro Fonzalida, dijo que es víctima de una “extorsión” por parte de medios gráficos provinciales. Y lo hizo nada menos que ante el Concejo Deliberante, en la sesión inaugural.

Lo que comenzó como una insidiosa generalización, quedó ayer en claro cuando en declaraciones periodísticas el Intendente, sin nombrarlo, apuntó en forma directa al diario NUEVA RIOJA.

Desde estas páginas debemos, una vez más, condenar este exabrupto de parte de un funcionario que debería estar mucho más preocupado en mejorar su gestión que de acallar las críticas que recibe.

Lamentablemente, Fonzalida exhibe con insistencia una conducta que raya en lo autoritario; le corresponde aceptar con hombría la opinión y la crítica a la que está expuesto cualquier hombre que acepta un cargo público y debe administrar los bienes de la comunidad.

El jefe comunal no comprende cuál es la misión de la prensa, o prefiere hacer oídos sordos y ponerse en el papel de víctima de un medio gráfico que, como herramientas sólo tiene el papel, la tinta y el intelecto para decir lo que afecta a la gente.

No dudamos en volver a calificar este penoso incidente como un hecho que lesiona la libertad de prensa, que no es sólo de los periodistas y los medios de expresión, sino que es un derecho fundamental de todos los ciudadanos, incluidos los chileciteños, para que el Intendente lo sepa.

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