Daños de Botnia al turismo

"Turismo y pasteras son incompatibles". Ése fue el eje del discurso argentino ayer ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Frente a 15 jueces y durante las 3 horas de audiencia que se desarrollan cada día, el abogado especialista en derecho internacional contratado por nuestro país, Marcelo Kohen, fue el encargado de presentar los daños que la pastera Botnia trae al turismo.
Uruguay no evaluó los impactos ni si había otras alternativas al lugar elegido, dijo Kohen. En la segunda audiencia de esta fase oral, la acusación argentina hizo pie en los efectos negativos que sobre el turismo de la región tiene el funcionamiento de una planta pastera. Estos efectos alcanzan a Gualeguaychú y a Fray Bentos.

Uruguay debió evaluar alternativas para la locación de la instalación, dijo, y no lo hizo. Presentó estudios científicos que demuestran que el lugar no es el apropiado para una explotación como ésa. La ligazón negativa entre turismo y pasteras queda demostrada, dijo Kohen, en el hecho de que la vecina república no quiso instalar las plantas en zonas como La Paloma o Nueva Palmira. "¿Si no tiene impacto en el turismo porque no decidieron construir en esa áreas?", disparó.

En tanto, desde Uruguay, calificaron los alegatos argentinos como "nada nuevo bajo el sol". Las exposiciones van dentro de lo previsible, afirmaron fuentes del Ejecutivo oriental. Además, se filtró que durante los alegatos propios, el jefe de la delegación uruguaya Héctor Gros Espiell presentará declaraciones del gobernador entrerriano Sergio Urribarri y del embajador de nuestro país Hernán Patiño Mayer. Se trata de la declaración donde el gobernador afirmó "hasta el momento no se ha detectado" contaminación en el río Uruguay.

También desde el funcionariado argentino hubo declaraciones. El secretario de Medio Ambiente Homero Bibiloni se mostró confiado en las pruebas que aporta la delegación y sostuvo que Botnia "es la peor planta en el peor lugar".

En la jornada de ayer, el abogado Kohen agregó que contra lo afirmado por Uruguay, la planta no da trabajo a los fraybentinos, ya que "solo cuarenta personas de Fray Bentos están empleadas en Botnia".

También hizo uso de la palabra el abogado Alain Pellet, profesor de la Universidad de Paris Ouest. Acusó a Uruguay de incumplir en forma "consciente" sus obligaciones firmadas en el Tratado y Estatuto de informar a Argentina a través de la CARU sobre el proyecto industrial, "de gran envergadura que afecta la calidad de las aguas del río". "El texto dice que acudir a la CARU es una obligación, no una facultad", agregó. Uruguay "ignoró totalmente" el rol del CARU e incumplió con sus obligaciones hacia Argentina de "informar y notificar" los proyectos.

En tanto, Alan Béraud, ministro de la Embajada argentina ante la Unión Europea, puntualizó las contradicciones de los argumentos de Uruguay en toda esta historia. "Si las consultas hubiesen tenido lugar, la respuesta hubiese sido No", afirmó. Por lo cual, "Uruguay decidió por su cuenta sobre el riesgo y daño que podría causar a Argentina". Intervinieron también los abogados Laurence Boisson y Philippe Sands. Pidieron a la Corte que analice al detalle el Estatuto del Río Uruguay, del Artículo 7 al 13, para conocer los pasos que debía cumplir Uruguay antes de autorizar a Botnia o Ence, y que no cumplió.

Argentina expuso hoy en la segunda jornada de audiencias en La Haya en la recta final del proceso judicial contra el Estado uruguayo por haber violado el Estatuto del Río Uruguay de 1975 al autorizar la instalación de la pastera finlandesa Botnia y la española Ence -que quedó fuera del conflicto por su decisión de deslocalizar la planta- en el margen izquierdo del río compartido.

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