Daniele quiere plata, pero flexibiliza plazos

Aplaude el revalúo inmobiliario de Giacomino y dice que el monto de algunos cedulones actuales "da vergüenza".
En enero próximo iniciará su 25° año consecutivo como líder del poderoso Suoem (gremio de municipales), por lo cual sabe de varias crisis económicas, en la que sus representados salieron indemnes y hasta agigantaron su poder de presión. Rubén Daniele no afloja ni un tranco al asegurar que en pocos días le reclamará al intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, que le reconozca el deterioro salarial por inflación del último cuatrimestre, aunque admite que se podrían flexibilizar los plazos para cobrar esas mejoras.

Según Daniele, el problema del municipio no es tanto el costo laboral, sino que desde hace 15 años los intendentes no ponen esfuerzo suficiente en recaudar, por eso aplaude el revalúo inmobiliario de Giacomino.

–¿Cómo evalúa el primer año del actual intendente?

– ¡Qué lástima!

–¿Qué lástima qué?

–Que no acierta, porque para mí es un flaco honesto, emprendedor, que tiene ganas de hacer. Quiere pero no puede. Creo que la pifió de arranque con el fallido aumento del boleto y ahí nomás con el aumento de sueldo a los concejales. En los dos casos tuvo que rebobinar. Me parece que avanza por prueba y error. También me sorprendió mucho cuando vino (Francisco) Delich a Educación, porque ese cargo le quedaba así de chiquito, él no estaba para eso. Pero lo tuvo que traer para ver si internamente cerraba algunas cosas y hacía funcionar el gabinete.

–¿Sugiere que falta equipo?

–No sé si es eso, pero veo roces. El secretario de Finanzas (Miguel Pozzolo) se pasó como tres meses sin hablarse con la directora que había en Recursos Tributarios. Me pareció una locura. ¿Cómo va a recaudar la ciudad si ellos se pelean? Hace rato que vengo jodiendo con que si no quieren recaudar bien, sigue aumentando la incidencia de los sueldos. Con el gasto pasa lo mismo, hay que sincerarse. Si la basura cuesta 30 millones de pesos, el Impuesto Inmobiliario tiene que juntar 30 millones, es algo elemental.

–¿Apoya entonces el revalúo?

–Absolutamente. De lo contrario, hagamos un servicio de basura de 7 ó 10 millones de pesos por mes, que podamos pagar.

–Más allá de su errores, Giacomino se queja de la herencia recibida de Luis Juez en personal y deuda, y también de la falta de plata.

–Por la herencia, se queja al vicio, porque él sabía todo. Por ahí dicen que no sabían que iba a ser tanto, bueno, entonces en ese caso es impericia. Tampoco la diferencia entre lo que él creía y lo que efectivamente encontró es tanta como para generar un desbalance. Hablan de 70 millones de pesos de deuda con proveedores. Yo quisiera saber qué jurisdicción estatal tiene deuda flotante, en una proporción así de mínima en relación con su presupuesto. Nómbreme una, porque no conozco.

–Pero no es un invento que después de pagar sueldos y un par de servicios la ciudad se queda sin plata...

– El problema es otro. Salvo (Ramón) Mestre, (Rubén) Martí, (Germán) Kammerath y (Luis) Juez se dejaron estar con el tema de la recaudación. En 2005 salió la Fundación Mediterránea diciendo que en la Nación creció la recaudación propia un 143 por ciento, en la Provincia 102 por ciento y en la Municipalidad sólo el 40 por ciento. El carro va, pero si vos no lo empujás un poco... Este año siguió esa inercia. Cuando cobramos el último aumento del nueve por ciento, la tasa de crecimiento de la recaudación en los primeros ocho meses era más alta que la tasa de salarios, o sea que es cuestión de sentarse un poco y mejorar los recursos. Los vecinos no pueden putear y seguir pagando dos pesos de impuestos. El monto de algunos cedulones da vergüenza. Falta la decisión política de cambiar eso. Giacomino lo quiere hacer y va a pagar costos, pero con el tiempo la ciudad le va a agradecer poner las cosas en su lugar.

–De todos modos, hoy el escenario es otro, porque la recaudación cae en picada.

– Sí, claro, ahora estamos hasta las manos. No sé qué va a pasar.

–Giacomino cuenta monedas para el aguinaldo. ¿Hay coincidencias con 2001?

–Uno no puede evitar los recuerdos, pero si lo mira objetivamente, la Municipalidad no está como en 2001. Si efectivamente se pudre todo, antes de que en la Municipalidad, a las llamaradas las vamos a ver saliendo de otros lugares que están peor. Yo no veo ese escenario en el corto plazo en la Municipalidad. El líquido para pagar los sueldos está, lo que no sabemos es qué va a pasar en enero y febrero.

–Esos son meses tradicionalmente bajos, pero igual el Suoem pedirá aumento. Giacomino dijo que no hay plata.

–Admito que el margen es estrecho, pero aspiro a que reconozcamos cuánto se deterioró el salario y nos pongamos de acuerdo primero en eso. Después, todos sabemos que podemos hacer acuerdos que se van enganchando con los siguientes en el tiempo. Ya lo hicimos en otras crisis.

–¿Habla de desdoblar los plazos de pago?

–No descarto nada. Que quede claro que no vamos a resignar la pérdida de salario real. Sí estamos dispuestos a discutir los tiempos de cómo lo recuperamos. Quiero asegurarme de que cuando pase el aluvión, tengamos el mismo salario real. Esa es al menos mi opinión, hay que ver qué dicen los afiliados.

–¿Qué pasa si la oferta oficial es discutir el aumento pero bajar contratos o recortar bonificaciones?

–No creo que salgan con eso. He visto memorándum internos del 14 de noviembre pasado con la decisión de renovar todos los contratos artículos 8 y 9, las bonificaciones y prolongaciones de jornada por todo 2009. Aun así, es una circular y todavía no está firme, la pueden cambiar.

–Insisto, ¿aceptarían bajar bonificaciones para cobrar el aumento?

–Y... estaríamos en el mismo problema, porque les sacamos a unos para darles a otros. Además, lo que pueden ahorrar en bonificaciones no es tan significativo si lo comparamos con un aumento porcentual para todos los empleados. No le veo ninguna viabilidad a que se toquen las bonificaciones.

–Si antes ya se dudaba, hoy es una quimera bajar la incidencia de salarios al 50 por ciento de los recursos.

–Hace un par de meses, con la recaudación alta, estaba seguro de que lo lográbamos para fin de año. Hoy los sueldos se llevan el 70 por ciento y con la crisis no imagino que vaya a bajar ese porcentaje en el corto plazo.

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