Daniel Vila desafía a los K: "Hicieron un pacto con las telefónicas"

Daniel Vila desafía a los K: "Hicieron un pacto con las telefónicas"
Es socio de De Narváez y Manzano en América TV y principal accionista del Grupo Uno. Ataca a la nueva ley de medios y mandó a fabricar pulseras de goma con tono opositor con la leyenda "Hasta K".
Daniel Vila, presidente de América TV, mandamás del Grupo Uno, el segundo multimedios del país, camina por el living de su piso 12 con vista infinita a los árboles del Jardín Japonés, los lagos de Palermo y el Río de la Plata. Esquiva los sillones, las mesas espejadas, pasa delante de varios óleos de colores oscuros, en su escritorio descansa una laptop Mac y cinco televisores reflejan las noticias, pero sin volumen. Todo parece muy señorial, salvo un detalle. El dueño de casa, de jeans, saco oscuro y camisa blanca, tiene en su muñeca una pulsera de goma verde claro con una inscripción: "Hasta K". Es su nuevo chiche. Mandó a fabricar un millón, dice. Las va a repartir para expresar "el desagrado por el proyecto de Ley de Radiodifusión y a modo de defensa de la libertad de expresión".

Hasta hace poco tiempo, Vila, que comparte sus negocios mediáticos con Francisco de Narváez y José Luis Manzano, llevaba una relación diplomática con el Gobierno y no expresaba públicamente críticas a la gestión. Pero esta semana explotó. El miércoles a la noche inauguró las oficinas multimedias de su grupo en Mendoza con un discurso durísimo en el que acusó a los Kirchner, entre muchas otras cosas, de "mentirosos", los imaginó en la cárcel, los comparó con Chávez y rogó a la Presidenta que "deje de esconderse detrás de una falsa ideología setentista y piquetera".

–¿Qué le pasó?

–Dije lo que pienso. Pero hice un clic con el envío al Congreso del proyecto de la nueva Ley de Radiodifusión. Más allá de los intereses personales que están afectados por este tema, hay otro problema: ¿qué modelo de país se está proponiendo? ¿Queremos parecernos al modelo de Chávez? Antes de dar el discurso, charlé con mi familia y con José Luis (Manzano), que me pidió prudencia. No le hice mucho caso, ¿no? (Se ríe).

–Si la ley del Gobierno se aprueba, el Grupo Uno va a tener que vender algunos de sus medios. No me diga que eso no lo irritó.

–Es que la ley no está pensada contra el Grupo Uno, que si bien es el segundo multimedios del país, está todavía a mucha distancia de Clarín. La cosa es que, como efecto colateral de la pelea del Gobierno con Clarín, la ligamos nosotros. La ley tiene dos partes, una que es maquillaje y la otra que esconde el verdadero motivo de su envío al Congreso.

-¿Cuál es?

–El Gobierno tiene un plan con Telecom pactado con Telefónica. Hay un acuerdo mediante el cual Telefónica retira su participación en Telecom, entra ahí vaya a saber quién y el Gobierno se queda, entonces, con un canal de aire. A cambio, Telefónica entra al negocio del Triple Play.

–El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo que usted ahora los critica pero que hasta hace poco era un "alcahuete" que había refinanciado con el Estado deuda previsional por 48 millones de pesos.

–No refinancié nada. El Gobierno permitió que los medios que tenían pasivos fiscales los cancelaran mediante el canje de espacio publicitario. Y, sí, Fernández dijo que yo era un chupamedias. Pero, cada vez que uno va a la Casa Rosada, queda registrado. Se puede sacar la cuenta de cuántas veces fui.

–¿Cuántas fueron?

–¿En estos últimos seis años? Debo de haber ido seis u ocho veces. Y no siempre a verlo a él, sino a Alberto Fernández o a Juan Carlos Mazzón.

–En esas charlas, ¿no le pidieron que baje el nivel de críticas de sus medios?

–No. Nos acogimos al plan de canje, pero a cambio de nada. Este Gobierno es errático con los medios. Aprobó la fusión de Cablevisión con Multicanal y extendió la licencia de los canales por diez años sin que nadie se lo pidiera, aunque creo que fue una cosa de Daniel Hadad. Y ahora nos hace la guerra nuclear.

–De golpe, usted parece ser un aliado de Clarín, su enemigo histórico.

–Es a la fuerza. No soy aliado (suspira). Lo que pasa es que acá están en juego varias cosas, no sólo el boliche de uno.

–El Gobierno también lo acusa de sangrar por la herida porque quedó fuera del negocio de la transmisión del fútbol.

–No. Son tan dispares los vales que están en juego que no puedo enojarme por no transmitir fútbol. Sería infantil.

–Pero públicamente estaba de acuerdo con que el Estado se metiera en el negocio de las transmisiones de los partidos.

–Vamos a aclararlo: estuve de acuerdo con que la AFA rescindiera el contrato con TSC. Pero no con que el Estado subsidiara para siempre el fútbol. Fernández dijo que el Gobierno no iba a poner un peso y ahora se sabe que va a costar seis mil millones por diez años. Eso no puede ser.

–¿Por qué América TV no transmite los partidos?

–Nos cambiaron de "secuestrador": antes, los goles los tenía "secuestrados" TyC, y ahora los "secuestra" la Jefatura de Gabinete.

–Al final, ¿cree que tiene que haber o no una nueva Ley de Radiodifusión?

–Por supuesto. Se tiene que arreglar la legislación actual, que es un pastiche. Pero si para eso se tiene que romper todo lo que se hizo hasta ahora, no estoy de acuerdo.

–¿Realmente imagina que los Kirchner pueden terminar presos, como dijo en su discurso? –Lamentablemente, es una tradición de la Argentina que sus ex presidentes terminen en Comodoro Py. No me gusta que eso pase. Pero los Kirchner tienen varias denuncias, incluso por enriquecimiento ilícito.

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