Daniel Scioli le dejó el campo fértil a Kirchner

El gobernador renunció a la carrera presidencial. El kirchnerismo contabiliza la movida como un avance del plan "Néstor 2011".
Néstor Kirchner se lo dijo tantas veces a Daniel Scioli que al final parece haberlo aceptado. "En política, no podés ser Roberto Carlos y tener un millón de amigos. Tenés que definirte". Por eso, tal como anticipó ayer Crítica de la Argentina, el gobernador bonaerense se apresuró a manifestar su voluntad de ir en busca de la reelección en la provincia de Buenos Aires alineado con el matrimonio presidencial. El jefe de Gabinete de Scioli, Alberto Pérez, confirmó ayer en declaraciones radiales lo que le había dicho a este diario: en 2011 el ex motonauta será el candidato de los Kirchner en la provincia.

Fuentes del entorno presidencial le confirmaron a este diario que la prematura definición de Scioli fue bien recibida en la residencia de Olivos. "Lo vamos a apoyar. Kirchner presidente, Scioli gobernador", aseguró una fuente de contacto fluido con el santacruceño. A decir verdad, el bonaerense ni siquiera confirmó públicamente que haya descartado asumir la banca que ganó en junio como diputado nacional.

El ex vicepresidente sabe que Kirchner ya está trabajando para ser candidato a presidente y ensaya estrategias para sumar votos en una nueva alianza con la centroizquierda. Los habitués de la residencia de Olivos afirman que el santacruceño aspira a armar una fórmula con una figura de indudable corte progresista, como podría ser Martín Sabbatella o, mejor aún, Hermes Binner, quien acaba de arrimarse al oficialismo con el respaldo que sus legisladores le ofrecieron en la Cámara de Diputados (y comprometieron en el Senado) para la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

La movida de Scioli se debe a distintas razones. La más conocida de todas es la dependencia económica que tiene de Nación. Las estimaciones oficiales indican que hacia fin de año el déficit de la provincia de Buenos Aires rondará los 5 mil millones de pesos. Scioli tiene una certeza incontrastable: no puede gobernar sin auxilio del gobierno nacional. Este diario consignó ayer que espera recaudar 2 mil millones con el paquete fiscal que incluye el aumento inmobiliario y el impuesto a la herencia. Le faltan 3 mil millones.

Pero a la vez el anuncio de que buscará continuar en su cargo, aliado con los Kirchner, desacredita a los sectores de su entorno que pretenden romper el vínculo con los de Olivos y le otorga un futuro posible a quienes respaldan su alineamiento incondicional con la Casa Rosada. Las definiciones de Alberto Pérez parecen indicar que el sciolismo advierte un resurgimiento kirchnerista y, a falta de otras ofertas viables, pretende al menos garantizarse un lugar en el esquema oficial.

A Kirchner le complace confirmar que Scioli le rinde pleitesía: el lanzamiento refuerza su estrategia. Pero también es cierto que dentro del amplio mapa del peronismo que gira en torno al gobierno nacional, hay varios candidatos que pueden pretender ir en busca de la gobernación. El más visible es el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, un funcionario que tiene las acciones bien cotizadas en Olivos y ve postergado su sueño provincial desde hace por lo menos seis años. El intendente de Tigre, Sergio Massa, también figura en la lista de los postulantes, aunque aún no decidió si su turno será 2011 o 2015 (ver aparte). La otra opción que tiene el matrimonio presidencial es respaldar el intento de Hugo Moyano por largarse a la política electoral en la provincia de Buenos Aires.

Uno de los hipotéticos competidores de Scioli, alineado con el oficialismo, le dijo a este diario que el gobernador no tiene hacia donde huir. "Hoy como candidato resta más de lo que suma. Preguntales a los intendentes", dijo. Sea como fuere, Scioli ya no busca ser Roberto Carlos.

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