Daniel Abot, si es elegido, no podrá asumir su cargo de concejal

Existe un impedimento formal y otro ético por los cuales quien encabeza la lista de candidatos del Movimiento para la Victoria no está en condiciones de asumir su cargo de concejal el próximo 10 de diciembre en caso de resultar elegido
Es bien sabida la condena que han recibido las candidaturas testimoniales de la mayor parte de la ciudadanía, que no alcanza a comprender cómo una persona puede presentarse como candidato sabiendo de antemano que no va a asumir la función para la que ha sido elegido.

La idea, surgida de la inagotable cantera de ?opciones para eternizarse en el poder? del kirchnerismo, tiene la intención de lograr adhesiones populares hacia ciudadanos bien vistos por la comunidad, aún cuando los mismos no vayan a asumir y surgió ante la evidente caída de la imagen del gobierno por múltiples desaciertos, pero especialmente luego del inexplicable conflicto con el campo, el que minó gran parte de la base de sustentación de un gobierno que se presentó como ?progresista? y que finalmente terminó aliándose con lo peor de la clase política y sindical, a la que había prometido iba a combatir.

A Daniel Abot y Ricardo Moccero los une su pertenencia política y la preocupación de construir viviendas para que Suárez crezca. Unidos en este marcado interés por ambas cuestiones, el Intendente quiere que Abot vuelva a la función pública, pero será como candidato testimonial, ya que de ser elegido no podrá asumir

Quienes militan en el kirchnerismo, una idea política pragmática, sin sustento ideológico y que basa sus premisas en la coyuntura, saben que lo único importante es mantenerse en el poder, cueste lo que cueste y sin tener en cuenta el medio para lograrlo. Esta idea maquiavélica está siendo aplicada a rajatabla y por eso son candidatos el gobernador Scioli y el ministro Sergio Massa, entre otros.

Nuestro intendente, convertido súbitamente en un peronista - kirchnerista de la primera hora, para no ser menos que sus idolatrados Néstor y Cristina ha decidido emularlos colocando a la cabeza de su lista de concejales a un candidato testimonial, el ex funcionario Daniel Abot, quien también estará impedido de asumir su cargo de concejal.

No puede asumir

Según estipula la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM), aquella persona que sea proveedora de bienes y/o servicios del municipio no puede ejercer cargos legislativos ni ejecutivos ya que de hacerlo podría aprovechar esta circunstancia en beneficio propio, corriendo con claras ventajas ante otros proveedores, entre otras cosas por la facilidad con la que podría acceder a información fundamental que le estaría vedada a sus posibles competidores.

Y ese es el motivo por el cual Abot no podrá asumir su cargo de concejal en caso de ser electo, ya que el ex funcionario es titular de la firma ?DA Construcciones? que se encuentra brindando servicios al municipio y tiene firmado compromisos para seguir haciéndolo.

De hecho, ?DA Construcciones? terminó hace unos meses la obra de la Escuela Media Nº 3 de Huanguelén y es la empresa adjudicataria de la ampliación y reformas que se están realizando en la Escuela Media Nº 1 de Coronel Suárez, obras que aún no están terminadas.

Por otra parte, Abot, en su carácter de titular de ?DA Construcciones?, está a punto de comenzar la construcción de 55 viviendas del Plan Federal II, las que en principio se iban a erigir en San José (25) y Santa María (30), pero que finalmente el Departamento Ejecutivo decidió que sean sólo 9 casas en San José y el resto repartidas entre Pueblo Santa María y Pasman. Aunque en este caso, el lugar elegido para levantar las casas no reviste importancia.

Pero está claro que si se presentó en la licitación y asumió el compromiso de construir las viviendas no tiene pensado asumir como concejal, ya que Abot conoce perfectamente el impedimento legal que tiene para hacerlo.

¿Habrá trampa?

Todos conocemos que en nuestro país, ?hecha la ley, hecha la trampa? y ejemplos sobran al respecto.

Para no irnos muy lejos, recordemos la manera en que muchos suelen disfrazar sus patrimonios utilizando la presencia de testaferros u ocultando empresas al colocarlas a nombre de sus familiares.

Un claro ejemplo fue lo sucedido con el "Corralón Denk", que ante el Tribunal de Cuentas habría figurado a nombre de una persona cuando en realidad pertenece a la esposa del intendente municipal, Ricardo Moccero. Es por todos conocidos que ese corralón, a nombre de Analía Arroquy, le realizó ventas a la Municipalidad de Coronel Suárez, estando a cargo del Ejecutivo su marido. El tema, que está en la justicia y que más tarde o más temprano tendrá un veredicto, es ampliamente conocido por la comunidad suarense y por eso no resultan necesarias mayores explicaciones. Pero no es lo único que ha sucedido durante la administración Moccero.

Vale recordar cuando una persona, que figuraba como empleado de un ex concejal, se convirtió en proveedor del municipio de la noche a la mañana para venderle todo el piso del nuevo edificio de Obras Públicas, siendo esa, según se afirma, la primera y única transacción comercial que realizó en su vida esta persona, que sigue siendo empleada del ex concejal.

O cuando el actual secretario de Servicios Públicos, Francisco Franco, hasta el momento de asumir responsable de una empresa de seguridad privada, puso la misma a nombre de su hija y por lo tanto siguió prestándole servicios al municipio pese a ser funcionario.

No descartemos que en el caso de Abot suceda algo similar y termine su esposa o algún amigo como titular de la empresa constructora. Pero como en este caso el que licitó y ganó la licitación es Abot, creemos que será mucho más difícil ocultar el hecho.

Pero no es lo único

Más allá de estas cuestiones formales, totalmente claras y contundentes, que impiden que Abot asuma el próximo 10 de diciembre, existe un impedimento ético para su asunción, aunque sabemos que resulta de muy ilusos pretender ética de parte de nuestros dirigentes.

La cuestión es que Abot, que representa a nivel local a los gobiernos nacional y provincial, es deudor moroso del Banco de la Provincia de Buenos Aires y de Arba, la agencia de recaudación provincial. En un país normal ello le impediría ser candidato, en la Argentina parece que no.

Sin embargo, lo que indigna es que su jefe político, el intendente Ricardo Moccero, se llena la boca acusando a los candidatos de la oposición de no honrar sus deudas y sin embargo, encabeza su lista con un deudor en fase judicial del gobierno provincial.

"Sucede que somos los únicos que podemos mostrar toda la lista, algunos esconden a sus candidatos, ni al segundo pueden mostrar" dice Moccero, pero resulta que Abot, su candidato, registraba al 12 de mayo último más de medio centenar de cheques rechazados, por un monto que supera los 120 mil pesos, todos del Banco de la Provincia de Buenos Aires, la entidad de los bonaerenses.

En un país como la Argentina, tan propenso a vivir de crisis en crisis, en gran medida provocada por los propios gobiernos, no es extraño que cualquier persona o empresa esté expuesta a caer en mora, ya sea ante un banco, un proveedor o algún ente de recaudación impositiva nacional, provincial o municipal. Eso es, lamentablemente, bastante usual en este país.

Estamos convencidos que son circunstancias de la vida y que, seguramente, un mal momento lo puede tener cualquiera, pero no es sensato hacer campaña como si la lista oficialista estuviera integrada por personas inmaculadas cuando no es así. Hay documentación que demuestra lo que se está afirmando.

Sería razonable entonces, ya que el intendente se puso la campaña al hombro ?ninguneando? a sus propios candidatos, quizás a sabiendas de que no los puede mostrar, que plebiscite su gestión de gobierno pero que lo haga sin ensuciar a los candidatos de la oposición, porque nadie puede tirar la primera piedra y no debiera olvidar ?que el pez por la boca muere?, máxime cuando ese mismo candidato a concejal reviste al 21 de mayo de 2009 una situación de ?Categoría 6? ante la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), resultando de la sumatoria de las deudas asociadas al Impuesto Inmobiliario, a los Automotores, a las Embarcaciones Deportivas y a los Impuestos Brutos.

?Categoría 6? implica que este contribuyente, candidato a concejal por el oficialista Movimiento para la Victoria, está en ?instancia judicial?; es decir, que ARBA le ha iniciado juicio porque no cumple con los pagos obligatorios ante todos los bonaerenses.

Frente a esta realidad, ¿Con qué autoridad moral el intendente Ricardo Moccero puede hablar de los candidatos de los partidos de la oposición, como se lo ha escuchado

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