La dama se comió tres peones

Por: Ignacio Zuleta

Puesta en contexto la trama del pase del grupo Pampa Sur de la oposición al Gobierno, es otro cazabobos del kirchnerismo en trincheras de la oposición, a la que el kirchnerismo sorprendió con los lienzos abajo. Néstor Kirchner le birla por lo menos tres peones al bando opositor.

María del Carmen Alarcón, Mariano Pinedo y Miguel Saredi son figuras de segunda dimensión en la política, pero han logrado, especialmente, algún predicamento como interlocutores del campo. Llevárselos de la oposición al oficialismo resulta de la aplicación más pura del método kirchnerista de acumulación política: no edificar sobre la propia tropa sino quebrar y deslegitimar a los adversarios y hacerlos peregrinar, desangrados, hacia sus cuarteles. No se lleva Kirchner ni una torre ni un alfil, apenas tres peones, pero todo suma en tiempos nublados. Y más porque dinamita alguna posición contraria, ahora en el macrismo.

La noticia de este pase era un comentario generalizado desde antes de las elecciones del 28 de junio, aunque Alarcón había negado varias veces el hecho. Ayer lo informó el diario La Nación, horas después de la reunión de la ex diputada con la Presidente y el jefe de Gabinete.

La noticia, más allá de la versión sin contexto político en la que insistirá el Gobierno, revela también una trama apasionante que desnuda el sistema de relaciones entre las familias políticas criollas:

# Alarcón alcanzó notoriedad como referente del campo cuando militaba junto al senador Carlos Reutemann, de quien era intérprete y vocera. Alcanzó la presidencia de la comisión de Agricultura en diputados cuando los dos estaban en el Frente para la Victoria. En mayo de 2006 criticó la política agropecuaria del Gobierno; el bloque oficialista la desplazó del cargo y ella creó el bloque Pampa Sur. Rompió entonces con Reutemann porque, dijo, éste no la había defendido del castigo. Por eso apareció en la campaña de 2007 como aliada del Frente Progresista de Santa Fe que llevó a Binner a la gobernación. Al asumir el Gobierno socialista fue designada secretaria de Integración Regional.

# Desde el cargo santafesino, Alarcón fue solidaria públicamente con las consignas de la Mesa de Enlace. Eso le permitió mantener buenas relaciones con al macrismo, en especial porque su socio en el grupo Pampa Sur, Miguel Saredi, había asumido como director por el Gobierno porteño en el Mercado Central. Saredi es un conservador que militó en la UCeDé y se acercó al PJ de Buenos Aires, por el cual fue diputado nacional entre 2002 y 2003. Siempre se referenció en Eduardo Camaño, a quien asistió cuando el «Negro», hoy ministro de Daniel Scioli, era presidente de la Cámara. Fracasó en entrar en las últimas semanas al gabinete de Macri. Eso permitió que un amigo común, de apellido Chueco (que no es Mazzón), lo acercara a Aníbal Fernández.

# La decisión de Alarcón de regresar al kirchnerismo se entiende desde su condición de «viuda» del macrismo. En 2007 fue señalada como posible candidata a vicepresidente de la Nación en la fórmula que encabezó Ricardo López Murphy, aliado entonces de Macri. Éste la bajo por indicación, cree ella con algo de razón, de Reutemann, con quien Alarcón estaba enfrentada. La reemplazó como candidato a vice Esteban Bullrich. En las últimas elecciones estuvo en los proyectos de Unión-PRO de la provincia de Buenos Aires de ocupar el tercer lugar en la lista que encabezaban Francisco de Narváez y Felipe Solá. Ella cree que Macri la bajó de nuevo por indicación de Reutemann, o por lo menos para no mortificarlo,

# Eso forzó la despedida de Alarcón de sus amistades en ese espacio. Su posición como peronista en el gabinete socialista de Binner, además, no parecía darle mucha oportunidades de crecimiento. Binner no tiene reelección como gobernador y su chance presidencial está aún en estado gaseoso. Y diciembre de 2011 está más cerca que nunca. El entorno en que se mueve la diputada y el aire movedizo de Aníbal Fernández, que algo tiene que imaginar para salir del laberinto de la pelea con el campo, ayudó para este final.

# Para el jefe de los ministros llevarse un Pinedo al Gobierno es una nueva mortificación para Macri; el hermano de Mariano es Federico Pinedo, principal operador nacional del macrismo, presidente del bloque de diputados nacionales y una de las mentes más rápidas y experimentadas de ese sector. El diputado se enteró del pase de su hermano en la noche de ayer en el velorio de la madre del politólogo Vicente Massot (la editora legendaria de La Nueva Provincia) por relatos de periodistas. Mariano Pinedo siempre ha sido peronista en una familia de conservadores que ha dado cargos importantes al servicio público a lo largo de un siglo. Como peronista, Pinedo habrá reflexionado sobre la brevedad de la vida del militante que debe resistir en la oposición a un Gobierno peronista, una tragedia que soportan también muchos disidentes del PJ, que correrían al primer llamado de Kirchner si esto ocurriese alguna vez. Mariano Pinedo es socio en un estudio jurídico de Francisco Durañona y Vedia, hijo del mítico diputado ucedeísta a quien el Congreso le atribuía tanta sapiencia política que «sabía hasta el número de las sandalias del pescador». Durañona hijo es hoy el segundo de Diego Bossi, director de la ANSES, repartición que se acredita ya como una escalera al éxito. Junto a Saredi, M. Pinedo fue asesor en el Congreso de la banca de Paola Spatola, que fue diputada en las listas de Ricardo López Murphy pero que, como peronista, tampoco pudo resistir el desierto de ser opositora; hoy vive en el Frente para la Victoria. Difícil que el Pampa Sur, con esas filiaciones, durara mucho tiempo lejos del kirchnerismo.

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