Dalfaro y Quijano ya no son docentes de la UNaF

El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Formosa dio un cierre definitivo a un capítulo de la historia institucional de esa casa de altos estudios con el apartamiento de dos de sus docentes, quienes se vieron involucrados en un escándalo de ribetes internacionales a mediados de diciembre de 2005 por la entrega de títulos académicos inválidos. Se trata del ex rector de la UNaF, Carlos Dalfaro, y el ex decano de la Facultad de Administración, Economía y Negocios, Héctor Quijano.
El Tribunal Académico expuso su dictamen: que ambos docentes sean apartados de su calidad de docentes de la FAEN, al encontrarse imputados en serias irregularidades. Y el máximo cuerpo deliberativo, tras realizar un pormenorizado análisis de la situación, tomó como suyo ese dictamen.

De esta manera concluye el juicio académico a Dalfaro y Quijano, tras un largo proceso donde se presentaron pruebas y donde se efectuó una formal acusación. Pierden a partir de ahora su calidad de docentes pero tendrán que ser notificados de esta resolución y tendrán las posibilidades recursivas previstas por la legislación, es decir, pueden plantear un recurso de reconsideración ante el mismo cuerpo o ir en apelación ante la Cámara Federal de Resistencia.

La sesión extraordinaria se llevó a cabo en el Microcine de la Biblioteca de la UNaF, donde se impuso el dictamen del Tribunal Académico al obtener 15 votos a favor, absteniéndose 5 miembros, uno de ellos Humberto Granada Notario, quien actuó como fiscal acusador durante el proceso académico.

Entre los fundamentos de la resolución, se destaca que ambos involucrados no pueden garantizar ética académica e idoneidad para desempeñarse como docentes, al estar relacionados con delitos tan graves.

Durante el proceso de juicio académico actuaron dos comisiones investigadoras que detectaron e informaron al Tribunal Académico, que luego agregó esos datos como fundamentos del dictamen, una larga lista de irregularidades con convenios que eran suscriptos con entidades extraprovinciales, sin el aval del Consejo Superior en algunos casos y en otros sin que esté permitida la modalidad semipresencial ni a distancia.

Asimismo, se estableció el cobro indebido e irregular manejo de miles de pesos en concepto del cobro de aranceles por esas carreras que se dictaban en institutos ajenos a la universidad. Por este hecho, quienes percibían el dinero en la Facultad emitían recibos no autorizados por la Universidad, y en esto quedó vinculado el ex decano de dicha facultad, Héctor Carmelo Quijano.

Dalfaro y Quijano fueron destituidos en diciembre de 2005 de los puestos que ocupaban por decisión de la Asamblea Universitaria –máximo órgano de conducción de la casa de estudios- tras el escándalo de los títulos "truchos", pero como ambos también ocupaban cargos docentes, se inició a partir de entonces un proceso para determinar si podían seguir dictando cátedra. Fue la primera vez en la historia universitaria argentina que un rector de una universidad nacional es destituido por el voto de una Asamblea Universitaria.

El mecanismo se puso en marcha ante presentaciones realizadas por el Rectorado –ante solicitudes surgidas del Consejo Superior- en el Consejo Directivo de la FAEN, donde ambos se desempeñaban como docentes.

Las serias irregularidades salieron a la luz en noviembre de 2005, a partir de una primera investigación que al poco tiempo adquirió características de escándalo de alcance internacional.

La relación entre la UNaF y Cibernos quedó demostrada en un acuerdo del 29 de setiembre de 2004. Esa vez firmaron el decano de Administración y Negocios, el rector Dalfaro y el titular de Cibernos, Felipe de Andrés Fernández. Establecieron que en España se "comercializarán los master, cursos de especialización y carreras de la UNaF" y que los alumnos del Estado español "cursarán materias según los programas de la UNaF".

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