DAIA: "Todavía suena la bomba"

DAIA: "Todavía suena la bomba"
La voz oficial de la colectividad judía dice que el fallo de la Corte que reabre la causa AMIA no los conforma.
"Y el olor... no puedo olvidarme del olor", dice Aldo Donzis. Los recuerdos llegan a su oficina de la DAIA, donde quince años atrás y siete pisos más abajo removió escombros en busca de cuerpos. Hoy es presidente de la máxima institución política de la comunidad judía, la palabra oficial a la hora de un nuevo balance, de un nuevo año sin justicia. Sobre todo, cuando por primera vez desde 1994 no se realizará el acto en Pasteur 633 y la sirena de las 9.53 será sólo silencio, tan ausente como las 85 víctimas del atentado terrorista más grande en la historia del país.

–¿Qué balance hace de estos quince años?

–Yo diría, ¿después de quince años cómo podemos hablar de justicia? Si bien es lo primero que se nos aparece, no nos desesperanzamos. Porque la peor gestión es la que no se hace. Por eso estamos trabajando incluso ante la adversidad de lo que ocurrió estos años: idas, vueltas, palos en la rueda, situaciones confusas, ambigüedades y quienes dijeron que "a alguien le convenía este tipo de situaciones". Hubo algunos hechos importantes en el ámbito judicial, pero no nos conforman.

–Habla del fallo de la Corte Suprema...

–El dictamen de la Corte fue importante. La querella de familiares, AMIA y DAIA apelamos la decisión del tribunal oral porque creíamos que no se podía dar por nulo todo, que lo previo a las situaciones irregulares de la investigación no puede teñirse. Esta Corte ha tenido mesura en su interpretación y la valentía de decir que todas aquellas pruebas anteriores eran válidas. Este dictamen nos coloca nuevamente sobre el camino de la búsqueda de los responsables.

–¿Quiénes fueron los principales encubridores durante los primeros años de la investigación?

–El primer responsable de la seguridad de los ciudadanos es el gobierno nacional. Es así de simple. Creo que respondo la pregunta.

–¿Cuál cree que fue el papel de la Policía Federal?

–Hubo una mezcla entre la Policía Federal y la de la Provincia de Buenos Aires. Hubo ocultamientos y situaciones corporativas para ver cómo hacían para no decir nada. Pero ahí las autoridades tenían que decir: "Todas estas fuerzas dependen de mí. Mientras yo permita que alguien lo oculte, el responsable soy yo".

–¿Cómo relaciona el atentado del 94 con el ataque a la embajada de Israel?

–El atentado del 92 fue el Yihad islámico, también desde Irán; está comprobado. Pero la Corte de aquel entonces tuvo el expediente muchísimos años guardado en un cajón. Ya en ese momento planteamos que la impunidad generaba inseguridad. A dos años, un segundo atentado a un objetivo judío no deja mucho para pensar.

–Entonces podría volver a pasar.

–Tenemos las alertas encendidas. Esto no quiere decir que tengamos una amenaza de un atentado, pero no podemos dejar de pensarlo.

–¿Por qué no se abrieron los archivos secretos a pesar del decreto de Néstor Kirchner?

–Este tipo de situaciones han ido empañando la causa. Uno puede decir que ocurrió un hecho que no tenía precedentes. Y es cierto. Pero no hubo, como en otros países, esa disposición de decir: "Hay que investigar, encontrar a los sospechosos, juzgarlos y condenarlos". Desde el primer momento se puso a investigar sólo a ocho policías. ¿Puede ocurrir un tercer atentado? Y sí, puede ocurrir.

–¿Cómo se recupera la DAIA, luego de momentos tan complicados como el procesamiento de su ex presidente Rubén Beraja?

–La colectividad ha sido víctima directa del atentado, pero también de las consecuencias del atentado. La bomba sigue sonando. Hubo que recomponer todas estas fracturas, enfrentamientos y señalamientos dentro de la comunidad porque más allá de las personas tenemos que recuperar las instituciones.

–¿Qué implica que el gobierno porteño nombre al frente de la policía local al ex comisario Jorge Palacios, una persona al menos sospechada y cuestionada por decenas de organizaciones?

–Palacios tuvo una relación muy estrecha con la comunidad judía porque tenía a su cargo la Dirección de Investigaciones Antiterroristas. Ese trabajo fue reconocido por toda la comunidad. Pero aparece la otra parte, que es el llamado a la casa de (Alberto) Kanoore Edul, durante la investigación. La policía dijo que era una práctica habitual hacer ese llamado antes de un allanamiento. Pero las acusaciones también dicen que desde el llamado hasta el allanamiento pasaron muchas horas y hubo pruebas que se pudieron perder. Ante esta situación planteamos que hay que esperar que la Justicia lo determine y eso se lo expresamos al Gobierno de la Ciudad. Nosotros no ponemos ni sacamos funcionarios. No podemos juzgarlo tampoco. Mauricio Macri dijo que, en el caso de que la Justicia determine procesamiento o condena, retiraba a Palacios del cargo.

Una polémica detrás del primer aniversario sin homenaje

Por primera vez desde el 18 de julio de 1994 la comunidad judía no realizará el acto de conmemoración del atentado. En su lugar habrá dos eventos. El primero será en Ayacucho 483, donde DAIA y AMIA homenajearán a las 9.54 a los voluntarios que participaron en el rescate de la voladura. A las 18, la Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (Apemia) realizará un acto en la esquina de Corrientes y Pasteur. "A raíz de la pandemia de gripe A surgió la posibilidad de no reunirnos", explicó Donzis. Al principio, la manifestación iba a realizarse el viernes 17, porque este año el 18 cae en shabat. Sin embargo, representantes de familiares y de algunos rabinatos dijeron a este diario que "el acto no se hace para evitar que la comunidad abuchee y silbe a Mauricio Macri por la designación del ex comisario Jorge Palacios al frente de la Policía Metropolitana". Los consultados tienen fresca en la memoria los chiflidos del tercer aniversario, cuando en 1997 el entonces presidente Carlos Menem y todos sus ministros fueron bochornosamente abucheados por una multitud que reclamaba, igual que ahora, verdad y justicia.

Comentá la nota