Curuchet: "No trabajaría como político".

Juan Curuchet cuenta qué hará cuando deje la actividad: "Sueño con crear una fundación", adelantó; además, le apuntó al COA: "no sirve para nada"
GUAYMALLEN, Mendoza.- Las lágrimas y la euforia quedaron atrás. Pasaron seis meses de la histórica medalla dorada conseguida en Pekín junto con Walter Pérez. Hoy, Juan Curuchet luce mesurado. Ahora es tiempo para pensar en nuevos proyectos, no tan lejos de las pistas, pero sí debajo de la bicicleta. Sin nostalgia, el marplatense anuncia que el 22 de marzo, cuando finalice el Campeonato Argentino, será su última carrera. "Yo no voy a seguir corriendo por correr. Este es el momento para dejar de competir y ayudar a los más chicos. Yo no corro por la plata. Para seguir, debería proyectarme de acá a cuatro años, y eso es imposible", sostiene en la tranquilidad del hotel Portobelo, el bunker de Municipalidad de Guaymallén, el equipo para el que corrió su última Vuelta de Mendoza.

A los 44 años y un físico que lo disimula bastante bien, Curuchet detalla la receta para llegar a lo más alto. Entre otros logros, fue campeón del mundo, en 2004; es el argentino con más presencias en los Juegos Olímpicos (seis, en total), y consiguió una medalla a tres décadas de haber comenzado su carrera.

"Siempre intenté superarme -dice-. Cuando alguien pretende eso se buscan pulir detalles. Es algo mental y físico. Es indiscutible que Dios me dio un cuerpo privilegiado, y que yo lo aproveché. Pero ahí juega lo mental. Ser inteligente para saber utilizar el físico. Hay muchos corredores que abusan de él. En mi caso tuve la lucidez para saber utilizar el cuerpo y la cabeza. Es una combinación: entrenarse y tener objetivos claros".

-Y voluntad?

-Mirá, a mí lo que me mantuvo en el alto nivel fue querer incorporar cosas nuevas a la preparación, tanto física como mental. En el deporte no debés pensar que sabés todo. Siempre hay algo para aprender. Yo debí hacer el doble de sacrificio que los jóvenes. Un pibe puede entrenarse 120 kilómetros diarios, durante tres horas. En cambio yo, me entrenaba siete horas, hacía unos 260 kilómetros.

-En Mendoza tuviste una buena carrera. ¿Eso indica que seguís vigente?

-No miro tanto los resultados. Más que eso, yo veo que estoy muy bien. Y que la gente me tiene un gran cariño. Estuve cuatro meses haciendo giras, viajando, y lo menos que hice fue entrenarme, pero como estuve corriendo por todos lados me sirvió. No es como una preparación para un Juego Olímpico, claro.

-¿Qué vas a hacer cuando termine el Argentino?

-Antes que nada, irme de vacaciones. Las tenemos pendiente con mi señora? Tantos viajes y hoteles te dejan tiempo para pensar. Es algo que hace poco se me ocurrió, pero que puede ser muy valioso. Quiero crear una fundación para el deporte argentino. Un lugar desde el cual dirigir el aporte de las empresas a los deportistas, y que nadie se quede con la plata de ellos. Tanto en desarrollo como en alto rendimiento. Utilizar mis contactos y mi imagen para atraer sponsors. No sólo el ciclismo. Para todo el deporte argentino. Sería cumplir un sueño.

Uno de los anhelos de Curuchet para el cierre de su carrera era correr la Vuelta de Buenos Aires. La idea era que la prueba, que regresaba tras seis años de ausencia, fuera incluida dentro del calendario de la Unión de Ciclismo Internacional (UCI), y así convocar a grandes figuras. El propio Curuchet, junto al gobernador Daniel Scioli, la habían presentado. Finalmente debió cancelarse por la falta de apoyo y la crisis internacional. "Yo tuve que salir a explicarles a los ciclistas que no se corría. Era algo entendible, si miramos la crisis que hay".

-¿Vas a trabajar con Scioli?

-Daniel es un amigo. Yo colaboro en lo que puedo con el deporte. No trabajaría como político. Sí lo haría en alguna función específica de gestión.

-En nuestro país los deportistas dependen mucho del apoyo estatal.

-En otros países no es tan distinto. Los deportistas son formados por universidades y el Estado aporta mucho. Después se ve, como en el caso de Michael Phelps, que pueden lograr cosas muy importantes y firmar contratos millonarios. Yo no sé qué hubiese pasado con Curuchet si ganaba la medalla dorada a los 21 o 22 años.

-¿Pensaste en radicarte en el exterior?

-Tuve muchos ofrecimientos a lo largo de mi carrera. Ahora, incluso tengo ofertas para ir a enseñar a España. Pero no voy a dejar el país, soy muy argentino. Ojo, no quiero decir que esté mal que los deportistas se vayan. Pero yo quiero brindarles toda mi experiencia a los de acá.

-¿El Comité Olímpico Argentino (COA) no colabora?

-El COA no sirve para nada. El presidente debería irse. En su lugar pondría a una persona como Gerardo Werthein (presidente de Telecom Argentina). Tiene experiencia y una enorme capacidad. Sólo hay que ver todo lo que consiguió como empresario. La política que a mí me gusta es la que conjuga el aporte público con el privado. No todo tiene que morir en lo público. Hay que acercar a lo privado, atraer empresas. Además, todavía estamos esperando la ley de mecenazgo. Los legisladores van al recinto a calentar el asiento. Hay interés de las empresas. Se necesita esta ley para regular el aporte privado.

* Ganó Brizuela, como en 2004

Juan Curuchet, con 3h13m37s, ganó la 10ma etapa y finalizó 8vo en la general. La Vuelta quedó en manos de Gabriel Brizuela. Detrás, Gerardo Fernández y Gustavo López; todos del team Guaymallén.

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