Curtarsa ya siente el impacto de la crisis

La situación de la firma de Jáuregui forma parte de un panorama que se repite en todo el país entre las empresas del rubro.

“Lo que nos salva en parte es que no tenemos la fase de terminación, de lo contrario ya hubiéramos tenido despidos masivos”, dijo el secretario general del sindicato.

La crisis mundial ya muestra sus primeras consecuencias en varios rubros productivos del país. Uno de los sectores más golpeados por la caída de las exportaciones es el curtidor. Los empresarios del sector calculan que hubo una caída del 40% en las ventas de cueros para tapicería y del 15% en calzado y marroquinería.

Esas bajas se tradujeron rápidamente en despidos masivos. Las estimaciones más pesimistas hablan de mil trabajadores que perdieron sus puestos de trabajo.

En una nota publicada esta semana por el diario El Cronista Comercial, se especifica que las curtiembres dejaron de retirar materia prima de los frigoríficos, por el simple hecho de no tener dónde colocar los cueros curtidos.

Ese dato fue difundido por la Cámara de Frigoríficos Fifra, y ratificado por el titular de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa), Jorge Torelli. En declaraciones a ese medio, indicó que “esta semana, no se les retirarán los cueros frescos a más del 20% de las industrias socias”.

En Luján, el presente de la curtiembre Curtarsa es algo mejor, aunque el impacto negativo se hizo notar y podría incrementarse en las próximas semanas. Antes del descalabro económico, la empresa radicada en la localidad de Jáuregui producía alrededor de 6 mil cueros diarios sobre una capacidad productiva de 10 mil. En la actualidad, ese número se redujo a menos de la mitad.

En diálogo con este bisemanario, el secretario general del Sindicato Obrero de la Industria del Cuero, seccional Jáuregui, adelantó que “en las próximas semanas podría haber novedades. Por ahora los puestos de trabajo se mantienen, aunque no hay mucho trabajo”.

Claudio Martínez consideró que “la situación es crítica, ya que podés producir cueros pero te terminás sentando arriba porque no valen nada”.

Con ese panorama, los primeros fusibles en saltar fueron los empleados de agencia. En Curtarsa, la espada de Damocles ahora pende sobre las cabezas de los trabajadores contratados.

“Es un problema muy grave porque ha afectado a todas las automotrices y curtiembres. Pueden llegar a dar vacaciones e incluso a suspender algún turno. En todo el país tenemos cerca de mil despedidos. A nosotros lo que nos salva en parte es que no tenemos la fase de terminación, de lo contrario ya hubiéramos tenido despidos masivos”, expresó Martínez.

Durante este 2008, Curtarsa ya había sufrido un retroceso en su producción como consecuencia del conflicto entre el gobierno y el sector agropecuario que provocó la disminución de materia prima disponible en el mercado. Pero a diferencia de lo ocurrido durante el segundo trimestre del año, este presente amenaza con prolongarse por tiempo indeterminado.

Sobre el futuro inmediato y los pasos a seguir que dará el sindicato en estos difíciles momentos, el secretario general del gremio expresó que “la idea es trabajar en conjunto con la gente para generar ideas y colaborar con la empresa para salir adelante. Muchas veces el empresario actúa mucho de acuerdo a los números, y por ahí nosotros podemos tener algunas ideas muy buenas”.

Si bien Martínez se mostró a favor del diálogo permanente con los empresarios de Curtarsa, aclaró que el gremio que conduce no permitirá, bajo ningún punto de vista, despidos masivos de trabajadores.

El dirigente sindical también comentó que en el caso de la curtiembre mercedina Magromer la situación es algo mejor: “En este momento Magromer está un poquito mejor parada que Curtarsa”.

40%

Cayeron las ventas de cueros para tapicería. 15% en calzado y marroquinería.

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