Los curas no perdonan los pecados de Grassi.

Los curas no perdonan los pecados de Grassi.
Un grupo de cuarenta y nueve sacerdotes y cincuenta laicos lamentaron, además, el silencio de la cúpula eclesiástica ante el caso. "Tiene la apariencia de callar y otorgar", dijeron. Pidieron perdón a las víctimas de los abusos sexuales.
Cuarenta y nueve sacerdotes y cincuenta laicos se pronunciaron en contra de la libertad de Julio César Grassi ante "la posibilidad de que reincida en aquello por lo que ha sido condenado" –el delito de pedofilia– y lamentaron "el silencio de las cúpulas eclesiásticas ante el caso".

El pronunciamiento público se conoció una semana después de que el titular de la Fundación Felices Los Niños fuera condenado a 15 años de prisión por pedofilia contra el denunciante "Gabriel" en 1996. Sin embargo, el cura fue absuelto por otras 15 denuncias realizadas por los entonces menores "Luis" y "Ezequiel". La polémica se despertó a partir de la decisión del Tribunal de dejar en libertad a Grassi mientras la sentencia no quede firme y permitirle presentarse en las sedes de la fundación acompañado por una persona que él designe.

Por esto, curas y religiosos de todo el país, apoyados por docentes, letrados, teólogos y estudiantes, firmaron un documento para sentar su oposición a la decisión judicial.

"Nos parece que el peligro principal no es el procesal (es decir que Grassi comparezca o no a los llamados de la Justicia), sino la posibilidad de que reincida en aquello por lo que se lo ha condenado en primera instancia. Eso sería gravísimo y responsabilidad directa de quienes le conceden la libertad", acusa el texto que suscriben eclesiásticos de las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe y La Rioja.

"Lamentamos el silencio de las cúpulas eclesiásticas ante este caso y otros como el de (el sacerdote Christian) Von Wernich. Vemos que otros episcopados como el colombiano han hecha pública su voz en casos semejantes y no entendemos este silencio que tiene la apariencia de ‘callar’ y ‘otorgar’", continúa.

En el documento, los firmantes aclaran además: "Nuestra mirada pretende ser –como lo hemos dicho muchas veces– desde las víctimas, que son, en este caso, evidentemente, los menores abusados. Creemos que la fuerza de los curas no puede ni debe estar dada por su cercanía al poder sino por la credibilidad, y –por lo tanto– no entendemos la negativa a someterse a pericias, ni su presencia coercitiva en la fundación".

LA DECISIÓN FINAL. Antes de las firmas, el escrito señala: "Desde nuestro lugar de curas, religiosos, religiosas y laicos/as hacemos llegar nuestro saludo solidario a los menores víctimas y a otros que eventualmente existieran, y como miembros de la comunidad eclesial les pedimos perdón por la violencia que surgió contra ellos desde nuestra ‘casa’".

Los presbíteros de Córdoba Víctor Acha, Julio Aguirre, José Alessio y Miguel Berrotarán son algunos de los religiosos firmantes, mientras que la docente bonaerense Carmen Adaro, la trabajadora social quilmeña Gladys Alcaraz y el diseñador gráfico Gustavo Balbi son algunos de los laicos que suscriben el documento.

El martes último, la Subsecretaría de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires resolvió impedir al sacerdote entrar en la fundación y tomar contacto con los menores internados, aunque la decisión final correrá por cuenta de la Justicia.

"Creemos que la libertad de ese delincuente sexual y su ingreso al escenario de los crímenes derivará en la reiteración de los abusos de menores", argumentaron los abogados Sergio Piris y Juan Pablo Gallego en el escrito que presentaron ante la Sala I de la Cámara Penal de Morón.

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