La "cuota solidaria" financia a los gremios y enoja a los trabajadores

Es un descuento sobre el sueldo que los sindicatos y las empresas incluyen en los convenios.
Ante la desafiliación creciente de los trabajadores del subte al gremio que los agrupa -la UTA- hace dos meses Metrovías acordó con esta entidad incluir una cláusula en el convenio laboral por la cual la empresa le descontará a los trabajadores "no afiliados" el 1% de sus salarios con destino al sindicato. Así, la UTA logró mantener sus ingresos, pero al costo de que los trabajadores se alejen del sindicato y se lanzaran a formar una entidad propia.

Este descuento compulsivo lleva el sugestivo nombre de "cuota solidaria". Y desde hace varias décadas se aplica en casi todas las actividades, homologado por el Ministerio de Trabajo, en base al artículo 9° de la ley 14.250 de 1953. La cuota "solidaria" ronda entre el 0,5 y el 4 % del sueldo y rige tanto en sindicatos enrolados en la CGT, como en la CTA.

En los años 70 y 80, la modalidad era otra: al firmarse el convenio salarial, la primera quincena o mes de aumento tenía como destino al sindicato firmante.

La "cuota solidaria" no se limita a los trabajadores. También hay "contribuciones solidarias" de los empresarios al sindicato. Y también de los empleadores a las cámara empresarias (caso ADIMRA) o a instituciones "de capacitación" manejadas por sindicatos y empresarios (caso comercio) o "Fondos Convencionales".

En muchos casos, en un mismo convenio se aprueban aportes "solidarios" de trabajadores y de empresarios a los sindicatos, de los empleadores a las cámaras empresarias o aportes solo de los trabajadores o de ambos a Institutos de Capacitación mixtos, dirigidos por sindicalistas y empresarios.

En el convenio de Estaciones de Servicios, Garages y Playas de Estacionamiento, en 2005, se fijó una cuota "solidaria" del 2% a los trabajadores no afiliados, otro 2% (1% el trabajador y 1% los empleadores) como "Aporte Mutual Sindical". Y otro 2% de los empresarios al Fondo Convencional: 1% a la organización gremial y el otro 1% a la organización empresarial.

El "aporte solidario" no significa que esos trabajadores queden afiliados al sindicato. Pero se los obliga a aportar "por resultar beneficiados por el convenio", según justifican los asesores sindicales.

En tanto, los empresarios -que generalmente se quejan por el aumento de los costos laborales- justifican la contribución empresaria "porque ayuda a financiar a los sindicatos de manera transparente", aseguran, más aún cuando muchos sindicatos tienen problemas financieros por falta de afiliados.

La mayoría de los empleadores prefieren hacer esos aportes, "antes que el sindicato haga campañas de afiliación, entorpeciendo el normal funcionamiento de las empresas ", le dijo a Clarín un asesor de empresas.

Los que critican este tipo de aportes sostienen que los empresarios hacen este tipo de aportes a los sindicato no "por beneficencia", sino como un componente de la propia negociación salarial.

"Los empleadores aportan u obligan a los trabajadores a aportar, a cambio de la moderación salarial o la paz social", dicen los críticos. Y agregan que al recibir los aportes de todos los trabajadores, sin necesidad de afiliar a sus bases, las direcciones sindicales logran mantener y aumentar su poderío financiero, manteniendo alejados a los trabajadores del sindicato.

Comentá la nota