Cumplió un mes y sólo festeja la City.

El ministro tiene una estrategia "amigable" para el mercado: prometió sacar los títulos atados a la inflación del INDEC. También adelantó que negociará con el Club de París y con los holdouts. Mientras, la inflación se duplicó. Camino hacia el FMI.
Amado Boudou cumple hoy un mes como ministro de Economía. Fiel a su primera promesa al asumir, no lanzó paquetes económicos ni grandes medidas de shock. El único anuncio con su impronta fue la creación de una comisión para devolverle credibilidad al INDEC, aunque a la semana siguiente ascendió a un hombre de Moreno a director técnico del ente. Fuera de eso, no planteó nuevas estrategias contra la crisis de la economía real, pero sí dedicó todas sus apariciones públicas a seducir a los mercados financieros. Los resultados de ese sesgo ya se dejan ver: en los 30 días que lleva en el Palacio de Hacienda, la inflación se duplicó respecto del mes anterior y los despidos siguieron. Los financistas, en tanto, descorchan champán: los bonos de la deuda treparon un 20% en promedio y las acciones líderes, más del 12 por ciento.

El debut de Boudou fue más duro que el de sus antecesores. El primer traspié que sufrió al llegar al quinto piso de Economía fue que desde la Quinta de Olivos le vetaron a los colaboradores que quería llevar consigo. Al final debió aceptar como secretario de Política Económica y virtual viceministro a Roberto Feletti, un hombre de Julio De Vido. Tampoco logró ungir secretario al abogado Juan Guiñazú, hijo de un militar represor marplatense y compañero de militancia suyo en la juventud de la Ucedé.

El matrimonio Kirchner no le perdonó al ministro que haya ocultado el pasado de Guiñazú a la propia Casa Rosada. Su amigo no sólo porta el apellido de su padre Rafael, ex jefe de un grupo de tareas paramilitar en la ciudad balnearia, sino que además se enfrentó con los organismos locales de derechos humanos cuando era secretario de Gobierno del municipio de General Pueyrredón.

El paso de Boudou por la Ucedé en los 80, cuando ese partido aún reivindicaba la dictadura, también le valió apoyos inconvenientes en el mundillo K. El presidente de la Rural, Hugo Biolcati, ponderó, por caso, su "formación" en un reportaje con este diario. Igual lo definió como "un ingenuo, de los tantos que han creído que agachando la cabeza y obedeciendo va a poder cambiar las cosas desde adentro". Algo similar a lo que opinaban los ruralistas y banqueros de Sergio Massa, otro ex ucedeísta.

Su relación con el empresariado es muy dispar. La cúpula de la Unión Industrial fue a visitarlo pero protesta por lo bajo por la falta de medidas para sostener el consumo. En la City, en cambio, nadie dispara contra él. Su voz suena como música a los oídos de los banqueros cuando habla de volver al Fondo Monetario, de negociar con los bonistas que rechazaron el canje de 2005 y de pagarles a los países ricos del Club de París. También se frotaron las manos cuando avisó que canjeará los bonos de la deuda atados a la inflación del INDEC, repudiados por los financistas. Y que intentará volver a pedir plata a los bancos antes de fin de año.

En el Gabinete, Boudou tampoco goza de un consenso unánime. "Mientras (Carlos) Tomada negociaba la suba del salario mínimo, Julio (De Vido) intentaba que no se rompa la CGT y Aníbal (Fernández) iba a calmar a la UIA para que no se vaya con el campo, éste se iba a esquiar con la novia a Bariloche", lo acusó ante Crítica de la Argentina un economista de consulta de la Rosada. El álbum de esa escapada invernal que publicó la revista Caras le valió otro reto desde el vértice del poder.

Al volver de vacaciones, Boudou pagó 2.250 millones de dólares a los tenedores de BODEN 2012. Por eso las reservas del Banco Central perdieron casi 1.500 millones desde su asunción.

La inflación, en tanto, volvió a sentirse con fuerza en el primer mes de Aimé, como le gusta ser llamado al ministro. Para el centro de estudios Buenos Aires City, de la UBA, en julio los precios subieron un 1,2% en promedio. El doble de lo que habían trepado en junio.

Una denuncia contra Boudou

Un grupo de ex portuarios hicieron una denuncia penal en la Justicia Federal contra el ministro Amado Boudou, y otros funcionarios, por la suspensión del régimen jubilatorio especial del sector. El gobierno de Néstor Kirchner estableció un régimen especial de jubilaciones para los portuarios, pero desde 2007 ese sistema quedó suspendido en la práctica, según los denunciantes.

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