"Cumplí la promesa y volví campeón"

El santafesino se lo pidió al Gauchito Gil y no le falló: regresó con el cinturón AMB superligero interino.
Tempranito, a eso de las nueve y media de la mañana, el vuelo 997 de American Airlines aterrizó ayer en Ezeiza con un valiosísimo equipaje: el cinturón de campeón de Marcos Maidana. El Chino cumplió su objetivo y volvió a la Argentina con el trofeo que lo acredita como monarca interino superligero para la Asociación Mundial, tras el peleón del sábado último en el Staples Center de Los Angeles, en donde GKOT6 al local Víctor Ortiz.

Tras un reparador descanso, el santafesino se fue a San Miguel, junto con su primo Martín (Pileta, para todos), a visitar a la parte de la familia que está radicada en el Gran Buenos Aires y se hizo un momento para la charla con Olé mientras se compraba una medallita del Gauchito Gil. "Le prometí al Gauchito que me venía con el título y cumplí. Por eso, después de la pelea me besaba el tatuaje que tengo de él y el de mi nene, Yoyo (de 5 años). Ya voy a ir a Corrientes a dejarle algo al Gauchito", promete el campeón.

-¿Por qué esta vez sí y la anterior (en febrero, contra el ucraniano Andreas Kotelnik) no se pudo?

-Bueno, yo sigo pensando que a Kotelnik le gané por puntos, aunque los jurados no me la hayan dado. Tal vez me faltó experiencia para sacarlo cuando lo tuve mal. Se ve que ahora algo aprendí, je...

-¿No te sentiste perdido en ninguna de las caídas (dos en el primer round y otra en el segundo)?

-Para nada. Me fui al piso y me levanté bien. No estaba sentido para nada. Me ayudó mucho el mes que estuve en Las Vegas con Miguel Díaz, a full. En el rincón, Miguel me insistía que me acordara de lo que habíamos trabajado en el gimnasio, que me cubriera bien y que buscara mis chances para poner la mano. No se equivocó, porque cuando le pegué a Ortiz las sintió todas.

-¿Cuándo fue que dijiste "lo tengo"?

-En el quinto le corté la ceja derecha con un piñazo bárbaro. Los guantes eran chiquitos y yo estaba muy bien vendado, así que cuando entró ese zurdazo que lo cortó, hasta yo lo sentí en todo el cuerpo. Cuando salimos al sexto, le pegué la primera y retrocedió. "Ahí está", me dije y salí a sacarlo. Sabía que no me podía parar y le pegué hasta que se cayó y no quiso levantarse.

-¿Y ahora?

-Me voy a tomar un par de semanas para descansar y festejar un poco, comerme algún asadazo. Después vuelvo a entrenarme con todo. Miguel Díaz va a venirse a la Argentina para trabajar conmigo. Mientras esperamos que se defina la pelea entre Kotelnik y Amir Khan para unificar (ver Lo quieren todos).

-¿A quién preferís?

-A cualquiera de los dos le gano. Khan no pega, así que en cuanto lo ponga se va. Y a Kotelnik lo conozco y ya sé cómo hacer para ganarle. Esta vez no se me escapa.

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