Un cultivo en permanente crecimiento

Hacia 2016 la Argentina podría producir con la adopción del gen resistente 10 millones de toneladas más a sequía, crecerían un 15 por ciento
Que la soja va a continuar siendo un cultivo protagonista de la agricultura de eso no quedó ninguna duda durante el World Soybean Research Conference VIII, realizado hace dos semanas en China.

Aquí, durante cinco días, alrededor de2000 personas hablaron del futuro de la soja desde el punto de vista técnico y académico. Estuvieron presentes los más importantes investigadores a nivel internacional. De algún modo, la soja jugó así su propio "mundial" con destacados especialistas de 46 países, entre ellos la Argentina, que arribó con una delegación de 89 participantes. El contingente argentino, encabezado por la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja), tuvo 25 disertantes durante el congreso, aparte de exponer numeroso s trabajos científicos. Por si fuera poco,la Argentina se destacó por el stand más grande, un espacio coordinado por la Fundación Export.Ar, Acsoja y Proargex.

El congreso dejó las siguientes conclusiones, tema por tema:

-Rendimiento : hay una carrera por continuar incrementando los rindes. Fue un reconocimiento a que más que por área se espera un aumento en la productividad por hectárea. Hasta naciones como China y la India, que tienen un rinde promedio de 1700 y 1000 kilos por hectárea, respectivamente, están trabajando fuerte en pos de esa misión. En India, desde 1985 a 2007 la producción ya creció de 1 a 9,5 millones de toneladas. Por otra parte, en China, los investigadores le están poniendo el foco a la resistencia a enfermedades, como una forma de mejorar la productividad. En este país, la cosecha de soja surge de pequeñas unidades de 0,6 hectáreas, promedio por productor, según comentó Miguel Calvo, vicepresidente de Acsoja. En China no se usan variedades transgénicas para la siembra.

Según un trabajo de la FAO, en América latina otros países que van a tener posibilidades de crecer en superficie con la agricultura y la soja en particular van a ser Colombia y Venezuela.

-Tecnologías : en el nivel mundial se continúa trabajando con resistencia a insectos, sequía, mejor calidad y tolerancia a enfermedades. Se dijo que varias de estas tecnologías podrían no avanzaren la Argentina si no se resuelve el conflicto por la propiedad intelectual en semillas.

Brasil ya tiene materiales resistentes a roya asiática. En líneas generales, en enfermedades se aguardan avances con la combinación de resistencias generales y específicas, con lo cual se busca como ir poniendo "obstáculos" a las razas de un patógeno que puedan prosperar. Sobre la sequía, se supo en el congreso que la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, de Tucumán, está buscando desarrollar una soja tolerante a estrés hídrico. A todo esto, en los Estados Unidos DowAgroScienses está desarrollando una soja resistente al herbicida 2,4-D, producto para el control de malezas de hoja ancha. Esto va a dar alternativas al glifosato en momentos en que en el mundo van surgiendo malezas resistentes a este herbicida.

-Caracteres de interés . Randall Nelson, jefe del banco de germoplasma de soja del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, dijo que se está potenciando con la investigación la transferencia de características de interés de un cultivo para poder pasarlo a otro. Agregó que la soja se vería beneficiada de esta tendencia.

-Cambio climático : varias charlas hicieron foco en que este fenómeno podría afectar el cultivo en materia de rinde, planta y que algunas enfermedades podrían potenciarse más que otras.

-Calidad diferenciada : hubo varios disertantes sobre este tema que detallaron la experiencia en diversos países con no transgénicos.

-Siembra : Federico Rizzo y Paolo de Luca, de DonMario, realizaron un estudio donde se demostró la conveniencia de sembrar la soja con distanciamientos menores a 52 cm y con distribuciones a placa. El trabajo se basó en 16 experiencias a campo, distribuidas en diferentes ambientes de la región núcleo durante tres campañas. La reducción en el distanciamiento entre hileras por debajo de los 52 cm, en cuatro comparaciones evaluadas, causó incrementos en los rindes, que variaron de 319 kilos por hectárea (7,5%) a 508 kilos (11,6%). Además, la mejora en la distribución de siembra dentro del surco provocó un incremento del rinde de 240 kilos (4%).

En síntesis, el trabajo cuantificó la conveniencia de mejorar la estructura del cultivo de soja en variedades de grupos 3 y 4 hacia planteos menores a los 52 cm y sembrados a placa. El planteo de 35 cm placa fue el que arrojó los mayores incrementos en rendimiento con respecto a los 52 centímetros.

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