Cuidate la espalda.

LANUS 2 - TIGRE 1: Ahí viene Lanús, a un punto. Durmió hasta el gol de Tigre: luego despertó y ganó por mucho más que uno de diferencia. Valeri conduce, Sand lucha, Salvio la mete.
Estaba profundamente dormido. Que la eliminación de la Copa, que el viaje a México, que el frío de la tardecita que invitaba a sumergirse entre las sábanas. Tigre lo aprovechó y le metió media docena de situaciones en un rato. Lo dominó, lo desbordó, lo cacheteó. Lanús no tenía reacción. Hasta que finalmente Giménez puso una pelota picante en el área que le sacó brillo a la espalda de Paparato. Rozó lo suficiente como para descolocar a Chiquito: 1-0. Tercera vez seguida que lo hieren de pelota parada...

Hubo tres mil allá arriba que festejaron. Hubo once acá abajo que se sacudieron. Y hubo otro, del otro lado de la línea, que saltó a pegar cuatro gritos...

Sí, quiero. Sí, mientras Tigre celebraba con abrumador merecimiento, Zubeldía se lanzó a dar indicaciones: Valeri entendió que Blanco estaba más quisquilloso que propenso al desequilibrio y Fritzler (que había perdido a Paparatto en el gol del Matador) se adelantó 10 metros y se convirtió en un frontón pintado con fibra y corazón.

Sí, empató rápido y eso le abrió el camino. El tremendo zurdazo de Velázquez abrió la puerta para ir a jugar. Ya el Grana era un equipo con dinámica, que sorteaba un mediocampo nutrido y feroz con fútbol veloz, por afuera, no siempre preciso, pero todas las veces hambriento. Aquél sometimiento inicial se transformó en paulatinamente en dominio local, que durante todo el segundo tiempo fue de sensación térmica altísima.

Sí, Lanús ganó por sólo un gol. Probablemente sea por culpa de José Sand. Es conmovedor cómo deja la vida en cada pelota. ¿Habrá gastado la pólvora cuando le clavó cuatro al Rojo? No le hizo al Bicho y anoche gastó media docena de cartuchos, bañados en sudor, teñidos de impericia por muy poco, una se la devolvió el palo y otra sólo Laverni sabrá porqué no sancionó un penal grande como la vida.

En esta me copo. Sí, Lanús está vivo. Se quedó sin Copa, pero se lanza al Clausura, convirtiendo en una fortaleza su cancha: lleva ocho victorias al hilo; por tercera vez lo da vuelta, como con Racing y NOB. Y recuperando a un líder que manda por buen pie, pero fundamentalmente por su inteligencia. Valeri vuelve. Lanús sigue ahí. A un punto. Lo asustaron con un gol que pegó en una espalda. Pero, justamente, no le den la espalda al Grana...

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