Cuidando la gobernabilidad

El Frente Progresista ya dijo que hará su autocrítica hacia adentro por los resultados del 28. Cómo seguirá el gobierno de Binner.
El Frente Progresista comenzó a mesurar la derrota el domingo. El desaliento de los días siguientes que se reflejó en el exabrupto de Hermes Binner al adjudicar el "síndrome de Estocolmo" a los votantes de Carlos Reutemann en la ciudad de Santa Fe trastocó en un análisis más sereno del veredicto de la ciudadanía. El propio gobernador dijo que "las derrotas son huérfanas y los triunfos tienen miles de padres", en un intento por asimilar el doblete de Reutemann, que en el escrutinio definitivo también ganó con su lista de diputados nacionales. Binner marcó el espacio de la autocrítica: El balance de las elecciones será "hacia adentro" de la coalición gobernante. Con lo cual, los reproches y pases de facturas, si los hubo, quedaron entre bambalinas. "Ahora, hay que analizar cómo seguimos en los dos años que le quedan al gobierno de Binner. Lo importante es afianzar el Frente Progresista y garantizar la gobernabilidad de la provincia", dijo el diputado radical Darío Boscarol a Rosario/12.

Los dirigentes del oficialismo admiten que en el último tramo de la campaña creían que el senador Rubén Giustiniani -con el apoyo de Binner y la estructura de la UCR le podía ganar a Reutemann. Le faltaron 27 mil votos. Pocos, muy pocos, si se acepta desde dónde partió Giustiniani, un candidato que no ganó ninguna elección general y competía contra otro que no perdió ninguna.

"Fue una elección muy pareja, con una leve diferencia a favor de Reutemann", dijo el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Di Pollina. "De todos modos, estamos muy satisfechos porque hicimos una gran campaña electoral: más del 40 por ciento de la ciudadanía aprobó y apoyó nuestra propuesta, si bien nuestro objetivo era ganar las elecciones. Pero si analizamos el desarrollo de esta campaña y cómo estaba instalado Reutemann a través de los medios nacionales, fundamentalmente de las grandes corporaciones mediáticas, nosotros hicimos una elección muy buena. Por eso, estamos muy contentos".

"Fue todo muy parejo", insistió Di Pollina en un programa de TV. "Hubo una gran ventaja de Reutemann en la ciudad de Santa Fe que fue determinante para lograr esa pequeña diferencia en la provincia, pero en la mayoría de los departamentos la elección fue voto a voto. Las grandes diferencias sobre nuestra lista se advierten en Castellanos, Las Colonias y en La Capital, mientras que Giustiniani ganó en Rosario, General Obligado y San Lorenzo. Pero fue todo muy parejo. El análisis es propio de la elección en general", explicó.

Según Di Pollina, no hubo reproches en el Frente Progresista por la paliza electoral de Reutemann en el centro norte. "En absoluto, no hubo nada de eso. No es nuestro análisis. En la ciudad de Rosario sacamos una diferencia notable de 17 por ciento que fue muy importante. Pero en ningún momento se plantearon reproches, al contrario, tenemos un gran reconocimiento hacia todos los dirigentes del Frente Progresista, por la entrega total. No tenemos más que palabras de reconocimiento para todos: radicales, demócratas progresistas, militantes del ARI y del SI y de los demás partidos. Todos, los que participaron e hicieron el máximo esfuerzo".

Su colega, Darío Boscarol coincidió que el análisis electoral se hará en el seno del Frente Progresista y sin resonancias mediáticas. "Yo diría que más que autocrítica, lo que debemos hacer es un análisis de las elecciones y cómo seguimos en los próximos dos años. Y si bien en el último tramo de la campaña nos habíamos entusiasmado y estábamos convencidos que podíamos ganar esta elección, en definitiva, el resultado fue muy bueno: arrancamos 25 puntos abajo con un candidato (Giustiniani) que no era el más conocido en la provincia, pero con respaldo de la estructura del radicalismo y la figura de Binner logramos llevarlo a un empate técnico con Reutemann, que había arrancado 25 puntos arriba en las encuestas cuando empezó la campaña. Así que para nosotros fue una buena elección del Frente Progresista, que se consolidó en el territorio. Y si bien hay cosas que ajustar o que se tendrían que haber hecho y no se hicieron, pero eso siempre ocurre en toda elección. Ahora, lo que hay que analizar es cómo seguimos en los dos años que vienen, ese será el tema central en las próximas reuniones del Frente Progresista", planteó Boscarol.

¿Puede haber pases de facturas por la elección en la ciudad de Santa Fe, donde Reutemann logró una diferencia holgada?

Es que no hubo una visión clara de donde partimos en la ciudad de Santa Fe. Hace seis años, en la elección anterior (de 2003), Reutemann le sacó de 32 puntos a Giustiniani y ahora la diferencia fue de 15 puntos, lo que significa que recuperamos 15 puntos de la situación de origen y eso no es menor. Por supuesto que nos hubiese gustado ganarle a Reutemann, pero sabemos que es muy difícil en la ciudad de Santa Fe. El desafío es seguir construyendo el Frente Progresista a futuro, hemos recuperado terreno y lo seguiremos recuperando.

¿Creen que podrán remontar esos 27 mil votos que le faltaron para ganarle a Reutemann?

Totalmente. Además, Reutemann aprovechó una coyuntura política, apareció como el representante de los sectores agropecuarios con una fuerte incidencia en el centro norte de la provincia. Por eso, para nosotros ha sido una buena elección.

El gobernador Binner descartó que el triunfo del Reutemann pueda complicar la gobernabilidad de la provincia. Dijo que hablar de una diferencia menor a dos puntos: 42% a 40%, "no era ninguna complicación" ¿Cómo evalúan ustedes la actitud que tendrá el PJ en los próximos dos años" ¿Puede poner en jaque la gobernabilidad?

No hay tranquilidad respecto a la actitud que puede tener el justicialismo frente al gobierno provincial. Aunque hay algunos actores del PJ, no todos, que han demostrado cierta madurez en la Legislatura y entienden que no hay que destruir al (adversario político) que tienen enfrente para convertirse en alternativa en la provincia. Creemos que se puede encontrar un espacio de relación y convivencia con el justicialismo, pero si esto no se logra va a ser muy difícil sacar alguna ley en los dos años que quedan de gobierno.

¿Y esto que significa?

Significa que será muy difícil gobernar buscando leyes esenciales, cuando una de las Cámaras está en manos de la oposición. Esto genera una situación poco común en cualquier gobierno y una intranquilidad en el oficialismo- concluyó Boscarol.

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