Cuidados para los sectores sensibles

La ministra de Producción, Débora Giorgi, confirmó que se seguirán aplicando medidas para proteger a rubros industriales. También dijo que la economía está dando muestras de recuperación y que en la última parte del año habrá un crecimiento firme.
Ayer a la tarde, la ministra de Producción, Débora Giorgi, se reunió con 18 empresarios pymes, representantes de sectores catalogados como "sensibles". Fue para asegurar la continuidad de los distintos mecanismos de protección hacia el sector, en especial el de las licencias no automáticas de importación. Tanto la ministra como los empresarios coincidieron en que se está llegando a un punto de inflexión en la desaceleración económica y la titular de Producción estimó que el último trimestre de este año tendrá un crecimiento interanual positivo. El encuentro se produjo antes de la cumbre del Mercosur y frente a las críticas de empresarios y funcionarios brasileños por las trabas a sus envíos. Giorgi destacó que "no hay restricción de importaciones, sólo regulaciones hacia la competencia desleal". Los empresarios se mostraron conformes y respaldaron la gestión. Todos destacaron la "integración entre lo público y lo privado".

Mediante esta aparición, Giorgi se distancia de Moreno, que hace poco les había dicho a un grupo de empresarios que pretendía restringir severamente las importaciones. La relación entre la ministra y el secretario dista de ser óptima. La reunión de ayer fue convocada por las propias autoridades y tuvo lugar en el Salón de Cuadros del Palacio de Hacienda, donde después hubo una conferencia de prensa. Giorgi estuvo acompañada por el jefe de Gabinete de la cartera, Horacio Cepeda, y la jefa de Gabinete de la Subsecretaría de Política y Gestión Comercial, Gabriela Garrini. Para los empresarios, la reunión fue importante para ratificar "las reglas de juego que se vienen dando" y más allá de la presentación particular de cada uno, los pedidos individuales se harán pertinentemente con la subsecretaria.

La ministra presentó como dato importante el impacto sobre el mercado laboral local que tuvieron las medidas para proteger sectores sensibles. Marcó que se conservaron 560 mil puestos de trabajo directos y que "habría que multiplicar este número por 3 o por 4 para calcular los empleos indirectos que se mantienen". También manifestó, coincidiendo con los empresarios, que en el sector alimentario, automotor y autopartista, entre otros, está notando una recuperación en la producción, lo que se traduciría en un final de año con crecimiento positivo.

Giorgi destacó, a partir de las medidas de control sobre las importaciones, la protección de 18 sectores pymes de 17 provincias, todos catalogados como "sensibles". "Estos se definen por la naturaleza de su proceso productivo, ya que poseen una baja proporción de capital en relación con la mano de obra. El mundo los define como sensibles y por eso las medidas de protección son comunes", explicó Giorgi y puso el ejemplo de Estados Unidos, donde también hay políticas focalizadas en estos sectores. "En el caso argentino, también se debe proteger a los sectores productores de bienes de capital, debido al proceso de desindustrialización que sufrió el país en los ’90", agregó.

La titular de la cartera de Producción prosiguió: "Esto es la prueba de una articulación exitosa entre el sector público y privado, tratando temas relacionados con el empleo, la producción, inversiones e importaciones". En este último punto se detuvo para explicar que las licencias no automáticas a la importación, que existen desde 2004, se aplican para proteger a la industria local de la competencia desleal, y se complementan con las salvaguardas y medidas antidumping. Giorgi se ocupó de destacar que "el objetivo de todas es frenar la competencia desleal, no prohibir o restringir las importaciones. Son mecanismos naturales de defensa y cumplen con la normativa de la OMC". Para respaldar sus dichos acerca de la no restricción puso el ejemplo del año pasado, cuando las importaciones fueron record. Remarcó que en este contexto internacional, con sobre stock y sobreproducción son mecanismos comunes en muchos países.

La primera voz empresaria fue la de Raúl Zylberstein, presidente de Cima (Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero), quien destacó que desde la recuperación económica luego de la crisis de 2001, "de cuatro que consiguieron trabajo, tres lo hicieron en una pyme". Pedro Bergaglio, presidente de la Cámara del Sweater, aseguró que "de no haber licencias, no habría fábricas de sweaters". Manuel Fernández, titular de la Cámara de Cierres, afirmó que "después de tantos años de pedir por estas medidas, por fin se están logrando". También desde el sector de electrónica, que se autodefinieron como "hipersensibles", aplaudieron la continuidad de estas medidas.

Al ser consultada por el impacto en los precios internos que tiene el control sobre las importaciones, al limitar la entrada de productos cuyos precios son muy bajos, Giorgi aseguró que las empresas favorecidas respetaron las acuerdos de precios y minimizó el impacto sobre esta variable ya que, si bien existe porque se trata de competencia desleal, "la economía argentina es abierta y la competencia -legítima- existe". Con respecto a las críticas que recibieron las licencias desde Brasil, la ministra les restó importancia: "Estamos seguros de poder defender nuestra posición en cualquier ámbito internacional".

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