Cuidado: las mochilas no deben superar el 15 % del peso del niño

Alerta. Especialistas advierten que los papás deben consultar inmediatamente con el pediatra si sus hijos se quejan de dolor de espaldas. Cómo elegir una mochila y cuál es el peso recomendado.
En poco más de dos semanas, los chicos deben volver a clases y los padres deben cumplir con el ritual de cada comienzo de año escolar, donde entre otras actividades, está la característica salida de compras de útiles, donde la adquisición de la mochila es una de las que más tiempo lleva, ya que a la hora de elegir los chicos exigen que cumplan varios requisitos, entre ellos, su color favorito, el héroe de la tele de moda y por último un tamaño acorde a su edad.

Precisamente, este último ítem es al que los chicos atienden en última instancia, cuando debería ser al que más importancia deberían darle, ya que una mochila excesivamente grande o cargada con más peso del que puede soportar la espalda de un niño, inexorablemente acarreará serios inconvenientes de salud a la columna de ese alumno.

Y es en este sentido que los padres deben estar atentos, que los expertos advierten que el 70 por ciento de los menores de 16 años sufre dolencias en la espalda puntualmente y hasta un 30 por ciento se ve obligado a abandonar algún tipo de actividad por el dolor, dolencias relacionadas con el “transporte irracional del material escolar”.

“Un tercio de los alumnos cargan con un 10 por ciento más del límite aconsejado por los expertos”, apunta el doctor Francisco Manuel Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs, que está promoviendo la prevención de las lesiones de espalda entre los niños y adolescentes.

Es que el excesivo peso de las mochilas de los escolares puede acarrear problemas musculares o sobrecargas en las articulaciones en los menores, que pueden derivar en patologías degenerativas o crónicas en edad adulta.

En tal sentido, los expertos señalan que “la presión escolar” obliga a llevar a los niños mucho peso, circunstancia que puede producir sobrecargas musculares o en las articulaciones vertebrales de los menores, además de discopatías precoces o dolores articulares en la zona posterior con sobrecargas articulares, “que son bastante difíciles de controlar una vez que se han establecido como tales”.

Ante ello, recomiendan que los chicos no transporten en sus mochilas más del 10 ó 15 por ciento de su peso corporal, y que se coloquen estas bolsas de manera correcta, en la parte alta de la espalda.

La mayoría coincide que las mochilas tienen que estar almohadilladas y colocadas sobre ambos hombros, “y no sólo en uno”, y apoyada en la zona dorsal, “con los tirantes no excesivamente largos”. En caso contrario, aumentaría la carga lumbar y se sobrecargaría la zona.

Además, aconsejan que al llevarla no se tiren los hombros “excesivamente para adelante”, porque de esta manera se arquea la columna en “sentido contrario y sobrecargaría la columna cervical”. Recomiendan también colocar correctamente el peso en el interior de la mochila, para que éste no caiga verticalmente hacia el suelo, lo que provocaría arquear la espalda. Es vital que las mochilas se adapten a la edad y al tamaño del niño, y no usarlas durante varios años.

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