Más de 500 cuevas financieras mueven $70 millones diarios

Hay más empresas y particulares que recurren al circuito informal. Llegan a quedarse con hasta el 6% del valor de un cheque a 15 o 30 días. En Capital hay cerca de 190 financieras truchas.
Con la crisis proliferaron las "cuevas" en la City porteña. Empresas y particulares urgidos por conseguir efectivo se dirigen a esas oficinas aunque sepan que les van a cobrar hasta seis veces más que un banco. Estimaciones privadas, del sistema financiero y de consultoras del microcentro, estiman que existen unas 500 "cuevas" en todo el país. Poco menos de la mitad operan en la Capital. En conjunto mueven alrededor de 70 millones de pesos diarios aunque, como en otros tantos sectores de la economía, ésta también es una actividad concentrada.

Pedro O. es dueño de una fábrica pyme de colchones desde hace 20 años. Recuerda que en cada crisis le pasa lo mismo que ahora: por las menores ventas se ve forzado a dejar de cumplir con la AFIP. Es la manera que tiene más al alcance para retener dinero y seguir produciendo. Hasta que necesita recurrir al banco para pedir que le descuenten un cheque a 30 días. Es una práctica usual. Pero esta vez, el ejecutivo de cuentas de la sucursal a la que va desde hace años le dice que no puede darle el efectivo. En el sistema informático del banco figura que Pedro está en falta con la AFIP. Si quiere pagar los salarios de su personal y continuar con la producción, al empresario no le queda otra salida que recurrir a una "cueva" de la City porteña. Sabe que saldrá perdiendo porque le sacarán nada menos que un 6% del valor del cheque. "Usura", se lamenta el fabricante de colchones. Historias como la de Pedro se multiplican por estos días en el microcentro porteño. La crisis económica, ahora también, devino en una proliferación de "cuevas" que se llevan una buena tajada del trabajo ajeno.

Una "cueva" ubicada entre las líderes maneja unos 800 mil pesos diarios. Se calcula que existen unas 30 grandes desparramadas por las principales ciudades del país. El negocio más importante que tienen es el descuento de cheques y documentos de compañías.

Existen otras 350 financieras medianas, a las que hay que añadirles unas 120 a 150 de pequeño porte. Este racimo de 470 a 500 unidades operan, en promedio, unos 100 mil pesos diarios.

Hay empresas de primera línea que también suelen acudir a las "cuevas" para financiarse. Muchas de ellas tienen parte de su facturación en "negro" y no les queda otra alternativa que caer en el sistema de financiamiento paralelo. También existen casos como el de una multinacional de origen americano, que la última semana se vio obligada a ir a una "cueva" porque el banco con el que suele operar se negó a darle efectivo aduciendo un hecho excepcional de iliquidez. Para las empresas más grandes, la tasa efectiva anual que les cobran las "cuevas" va del 30 al 35 por ciento. Representa más del doble de lo que les cobran las entidades financieras.

Una empresa mediana, de segunda línea, consigue dinero en el circuito informal entre el 50 y el 60% anual.

También les va así a las más chicas. Llegan a perder el 6% del valor de un cheque a 15 o 30 días si lo quieren cambiar por dinero en efectivo antes de tiempo.

¿Cómo se cierra el circuito? Una vez que la "cueva" se queda con el cheque, se da vuelta y lo negocia con un banco. Como una parte de sus negocios están en blanco frente a la AFIP, no tiene inconvenientes en descargar el cheque. La entidad financiera le hace el descuento normal para este tipo de operaciones y los financistas se quedan con la diferencia entre lo que le sacaron a la empresa y lo que se quedó el banco. Un negocio redondo y sin riesgos.

La proliferación de las "cuevas" en los últimos meses se debió a que, en medio de la crisis, las empresas registraron una menor facturación y se vieron necesitadas de efectivo y a que, por esa misma razón, se vieron forzadas a dejar de pagar impuestos como Ingresos Brutos o el IVA. Al presentar esos incumplimientos, las entidades financieras rechazan los pedidos para prestar.

La otra explicación tiene que ver con la actitud de los bancos cuando hay incertidumbre y reducen al mínimo su exposición crediticia. Al negarle dinero a un cliente, no hace más que forzarlo a buscar dinero en el circuito informal.

Párrafo aparte para las sospechas generalizadas en la City y que dan cuenta de bancos que, en simultáneo a su operatoria regular, tienen fichas puestas en las "cuevas".

Comentá la nota