La cueva del cónsul honorario

Forza, Pérez Corradi y Lorenzo operaban con el consulado trucho. La Cancillería nunca lo vigiló: tuvo cinco domicilios no declarados. Están vinculadas fundaciones, iglesias y empresas sin personal, todas exceptuadas del impuesto al cheque.Por: Jorge Lanata
Cueva, del latín, cova, cavidad subterránea más o menos extensa, ya natural, ya construida artificialmente. De ladrones: casa donde se acoge gente de mal vivir.

Diccionario de la Lengua Española, vigésima segunda edición.

Se trata de la Argentina de las baldosas flojas: cuando se pisa una, saltan varias a la vez.

El triple crimen de la efedrina detrás de los carteles mexicanos, detrás de la mafia de los medicamentos, detrás del lavado de dinero para la campaña de Cristina, ¿detrás? El juego de cajas chinas que comenzó con laboratorios truchos terminó en una “cueva” del mismo barrio: en el sexto piso de 25 de Mayo 293 –a tres cuadras de la SIDE y la Casa de Gobierno– en el consulado de Guinea-Bissau, un aguantadero de la City en el que se cambian cheques por efectivo o efectivo por cheques al que acudían selectos clientes: el asesinado Sebastián Forza (quien aseguró en diversas oportunidades que era ésta la “cueva de los militares” dedicados al tráfico de armas), Néstor Lorenzo (de la Droguería San Javier y Multipharma, fervoroso aportante de la campaña K), Esteban Pérez Corradi (investigado como proveedor de efedrina), Martín Magallanes y Marcelo Abasto (propietarios de droguerías) y Walter Pérez (involucrado en una causa por comercialización irregular de medicamentos).

“Te cambian cheques por cash en el día. Más de cien lucas, lo que sea. Pero si entrás ahí, no jodés. Los tipos te hacen cumplir sí o sí –confió a Crítica de la Argentina un cliente esporádico de la cueva–. Los tipos te hacen endosar los cheques que llevás, o sea que el cliente es el responsable de cumplir con el pago. Es una cueva de militares.”

“Ésa es una cueva mayorista muy conocida en la City –dice un operador del microcentro–. Tiene un respaldo importante, porque deben estar cambiando entre 6 y 7 millones por día. Pensá que los tipos necesitan, aparte de los 70 millones por mes para prestar, cierta ingeniería de lavado de dinero: abren cuentas a nombre de fundaciones o iglesias para las que necesitan o la complicidad o al menos la vista gorda del banco, y tienen que vincularse con estudios jurídicos que se encarguen de crear las sociedades.”

“Herencia de los noventa, como diría Néstor –bromeó ante este diario un banquero–; en esos años había varias cuevas de militares que se dedicaban a cheques e hipotecas. Se juntaban cinco o seis generales “con plata” y buscaban a alguien de confianza y de afuera de la institución, el tipo que manejaba operativamente la cueva y ponía la cara. Además, nombraban a un militar retirado que hacía de auditor.”

UNA VOZ EN EL TELÉFONO. Esta historia comenzó a principios de octubre, con un llamado anónimo al conmutador de la Gendarmería. Un tal Fabián Somoza y su socio, que reciben cheques de terceros, los cambian, cobran las comisiones y los depositan en empresas truchas que ellos mismos armaron. Son empresas que están exentas del pago del impuesto al cheque. La cueva funciona en 25 de Mayo 293, sexto piso, en el consulado de Guinea-Bissau.

La denuncia llegó al juzgado federal 12, a cargo de Sergio Torres, fiscalía de Guillermo Marijuán. Cuando la Justicia llamó a la Cancillería para pedir el domicilio oficial del Consulado de Guinea Bisseau, una funcionaria llamada Cecilia Cristofalli atendió el teléfono y respondió: el teléfono es 53535300 y confirmó la dirección de calle 25 de Mayo. Sin embargo, en la respuesta de la Cancillería al pedido por escrito del legajo del Consulado, la información no estaba actualizada. En apenas siete páginas, estaba el primer domicilio del consulado y había una carta con membrete oficial de la República de Guinea-Bissau en la que se nombraba como “cónsul honorario”, hace más de veinte años, al argentino Enrique Oscar Montiel.

Montiel es una persona de suerte: gracias a la Convención de Buenas Relaciones Consulares, su oficina está exenta del pago de impuestos y contribuciones: no paga IVA, ni ABL, ni impuesto alguno. El beneficio se extiende del inmueble al cónsul, que además cuenta con protección judicial. La Cancillería sólo pide un pequeño favor formal a cambio: que si se modifica el domicilio de la oficina consular se cuente con el consentimiento del Estado que envía. Pero la exigencia no desveló a los diplomáticos argentinos: el consulado cambió cinco veces de sitio y en el expediente oficial aún figura el primero.

Guinea-Bissau es el país más pequeño del África continental, fue colonia portuguesa y al independizarse, para diferenciarse de su vecino Guinea, se agregó Bissau, el nombre de la capital.Tiene 355.000 habitantes que hablan mayormente creole o portugués y un PBI per cápita de 856 dólares. Hasta la década del cincuenta, la mortalidad infantil era de 600 cada mil nacidos, y sólo el 1% de la población rural sabía leer y escribir. Guinea-Bissau tiene agricultura y ganadería, pero sus principales fuentes de producción son poco corrientes: las nueces de cajú y la emisión de sellos postales.

El cónsul honorario no es de la tribu Fula o Mandinka (que se ubican en el norte del país y son animistas), ni Balanta o Manjako, sino cordobés. Enrique Oscar Montiel nació en la provincia mediterránea el 24 de julio de 1930, egresó del Colegio Militar en 1950 y llegó en su carrera a ser mayor de Infantería. Según los registros castrenses, Montiel murió el 11 de marzo de 1997. Pero ante su febril actividad financiera, se lo ve más vivo que nunca. Para estar muerto, en los últimos años ha desplegado una intensa actividad: creó una empresa, ocupó el consulado y fue candidato a legislador por el MODIN. El 14 de julio de 2000, el cónsul Montiel creó la firma Detutti S.A con Humberto Carlos Maritato, domiciliada en Corrientes 2032 tercero B, domicilio anterior del consulado de Guinea-Bissau. En 2003 ocupó el puesto 14 de candidato a legislador de la Ciudad por el MODIN (Movimiento por la Dignidad y la Independencia). Montiel mantiene habituales reuniones con “grupos nacionalistas”, en abril del año pasado mantuvo un encuentro con el denominado Grupo Suipacha “en el que se habló sobre la necesidad de profundizar las relaciones bilaterales con la hermana república del África y hacerle llegar al presidente de Guinea-Bissau los puntos más salientes de nuestro reclamo por nuestras queridas y nunca renunciadas Islas Malvinas”.

EL INTERIOR DE LA CUEVA. ¿Cómo ejercer el comercio bilateral con Guinea-Bissau? Para entrar a cambiar cheques en el consulado de 25 de Mayo, el cliente debe anunciarse en la recepción de la planta baja, donde se le solicita el número de DNI. El personal de seguridad consulta y luego se toma el ascensor hasta el sexto piso, donde se disponen dos puertas: una de entrada y la otra de salida, a fin de evitar que los clientes se crucen y así mantener su privacidad. La de entrada tiene el correspondiente anuncio: “Consulado de Guinea-Bissau”. En el interior hay un mostrador, cuatro sillones y una pequeña oficina. Al costado, otros escritorios dispuestos en círculo, en los que trabajan algunos operadores. Cada esquina del piso tiene su correspondiente cámara de seguridad. El abogado Guillermo Silvio Martinero, de 37 años, poco más de un metro setenta y cabellera ausente, es el encargado operativo de la cueva. Ante la AFIP, Martinero se presenta como proveedor de “servicios de asesoramiento, dirección y gestión empresarial”. Como abogado, ha defendido a varios militares ante los tribunales, y se jacta de sus buenas relaciones con “la institución”. Martinero es el encargado de la plata grande: las relaciones con las obras sociales y las droguerías.

El llamado de principios de octubre a la Gendarmería fue en exceso preciso: el informante anónimo dio una lista de empresas que la fiscalía investiga en el Banco Central, la IGJ y la ANSES. Todas las empresas denunciadas existen, pero la mayoría ni siquiera tiene empleados declarados y muchas de ellas informan como su domicilio real el actual o anteriores del consulado africano. Veamos algunas de ellas:

• PAGO RURAL S.A. Empresa sin empleados, con domicilio en Corrientes 2032, dirección anterior del consulado. Con cuentas en el Banco Provincia y el HSBC. El titular es Daniel Eduardo Cáceres, una persona sin antecedentes laborales que en 2007 se convirtió en una especie de Henry Ford: aparece como integrante de MDA Group (constructora, financiera, inmobiliaria), Eron Time S.A. (constructora), Transportes La Merced S.A. (logística), Eron Building S.A. (constructora e inmobiliaria), Constructora Los Olivos, Vricol S.A (desarrollos tecnológicos) y Café del Mar S.R.L. (bar y restaurante).

• IGLESIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL BETHEL DE SAN MIGUEL.Titular Juan Carlos Maciocio.

• CEREALES PAMPASUR S.A. Su titular es la monotributista Viviana Judit Dunezat.

• TRANSPORTE LA MERCED S.A. Figura a nombre de Irene Isabel De Jesús. En 2007, evidentemente, Dios la ayudó: pudo crear varias sociedades, Siexport Trade S.A. (comercio exterior), Singlequality S.A. (desarrollo de hardware y software), Essentialsoft S.A. (computación), Tranportes del Alba S.A., Nueva Empril (constructora, inmobiliaria y financiera).

• FINEX VALORES SOCIEDAD DE BOLSA. La única sociedad que funciona en el edificio y está en blanco. Desde 2002 hasta 2007 estaba en el mismo domicilio del consulado, luego cambió al tercer piso.

• CONSIGNACIONES CENTRO. No tiene empleados, la titular es Cecilia Graciela Miguez.

• MULTIAGRO ARGENTINA S.A. No tiene empleados, su titular es Sergio Gabriel Maldonado.

En Pago Rural, Transportes La Merced y la Iglesia Pentecostal, el teléfono es el mismo: 5353-5300. En el curso de la investigación judicial también aparecieron cuentas del mismo tipo a nombre de la Asociación de Canillitas de Sarandí o la Asociación Civil Arco Iris. La causa pasó el 15 de octubre al fuero penal tributario al declararse Marijuán incompetente, ya que se trata de evasión y obtención fraudulenta de beneficios fiscales. Ahora se encuentra en el juzgado de Javier López Biscayart, con la competencia de la fiscalía de Germán Bincaz, los mismos que tienen la causa Skanska, que quedaría en la nada luego del jubileo fiscal anunciado hace algunos días. ¿El cónsul irá preso o terminará siendo canciller?

INVESTIGACIÓN: JL /LUCIANA GEUNA/JESICA BOSSI

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