El ADI cuestionó la moralidad de jueces y fiscales formoseños.

La titular de la Asociación Derechos Individuales (ADI), Mirtha Lima recriminó con rigor el accionar de la Justicia formoseña, al considerar que la provincia "es una isla", donde no existen fiscales "honorables ni moralmente preparados; menos jueces ya que siempre tranzan con el poder y la impunidad".
La conocida dirigente alentó su cuestionamiento al Poder Judicial tras el renombrado caso del "chacal de Mendoza", que tomó amplia repercusión en el país con la investigación que puso en manos de la ley al violador de sus hijas.

"En los medios nacionales día a día se denuncian casos de violación y abusos, pero aquí en Formosa ¿Qué pasa? Parece que no somos parte del país ni necesitamos justicia. Acá todos los días se callan abusos y violaciones. Las denuncias quedan en manos de jueces y fiscales que no ahondan las investigaciones por lo tanto nunca encuentran responsables, mucho menos si éstos pertenecen a grupos de poder", reprochó la referente del ADI.

Con el caso del chacal de Mendoza, todo el mundo quedó asombrado "¿Se olvidan que en Formosa tenemos un caso aberrantemente similar? Muy parecido en su modus operandi el nuestro no se llama chacal, pero es igualmente vergonzoso y monstruoso es el "lobo Ferreira Avilés", comparó.

"Este bárbaro violó a sus sobrinas, a niñas de hogares de menores, a niñas aborígenes, y quien sabe a cuántos niños más fueron víctimas de su mente enferma. Todo con la complicidad de su esposa Mabel Lima secretaria del juez de Menores Carlos Miers y el silencio cómplice de toda su familia", enumeró.

"Pero en esta isla de la Justicia, como lamentablemente es Formosa, nadie hace nada al respecto. No hay fiscales honorables ni moralmente preparados, menos jueces ya que siempre tranzan con el poder y la impunidad", recriminó.

COMPLICIDAD

Un párrafo aparte en este cuestionamiento merecen los medios "oficialistas". "Ellos jamás ven nada ni se hacen eco de las denuncias cuando la gente implicada pertenece al entorno del poder que los sustenta. Los que callan son cómplices de los culpables y en esta crisis de valores asusta tanta inmoralidad y perversidad. El silencio, la falta a la verdad, la desinformación y la cultura de la obsecuencia, están cada vez mas arraigadas a este temible y decadente modelo formoseño", cuestionó Lima.

"El maltrato institucional en el ámbito de la Justicia es una de las forma en que se manifiesta el maltrato hacia los niños, niñas o adolescentes o hacia las mujeres. Son aquellos procedimientos judiciales que por acción u omisión de los operadores de la Justicia, pero al amparo de la institución judicial, vulneran los derechos de las víctimas", sentenció.

Justicia lenta

"Tengamos en cuenta que para muchas víctimas ésta es su primera instancia judicial, gente que desconocía el procedimiento judicial y que justamente porque no aguantaba más o porque alguien la impulsó decide acudir a la Justicia. Luego se encuentra con una situación como ésta: años y años de desgaste judicial y maltrato psicológico" reflexionó haciendo alusión a la lentitud en la resolución de los casos.

Si bien en los últimos años aparecieron algunos programas de apoyo para las víctimas, no contempla el problema es que no incluyen nada que tenga que ver desgaste que implica el padecimiento judicial que se sufre. La mayoría de las veces se pone a la victima frente a "poderoso imputado" y la resistencia ideológica del sector de la justicia configura un escenario amenazante para las víctimas. Lo que requieren las victimas es un apoyo global, no ser compadecidas", graficó.

"No hay reconocimiento de la voz de las víctimas tanto por una cuestión cultural como por una cuestión de comodidad. Para un juez es más fácil, tomar la versión del acusado que para defenderse dice "ésta mujer es una loca o me quiere sacar plata" y no ven que se trató de una situación de abuso", detalló Lima.

"Lo que intento es poner en instalar en la opinión pública "lo que pocos quieren ver": cómo los operadores judiciales con su accionar discriminan y descalifican a las víctimas, exponiéndolas al escarnio y al dolor. Decirles a los que tienen en sus manos impartir justicia que cuanta más mierda sigan tapando será peor su castigo. La complicidad tarde o temprano se descubrirá y cuando alguien venga a sacudir la alfombra serán muchos de los que caerán por sus actos cómplices, encubridores y llenos de inmoralidad", finalizó Mirta Lima.

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