Cuestiones reales

Esta semana cierra con arrullos de sirena para la intendencia GAP: la consultora Ayala dice que 62% de los marplatenses encuestados tienen una opinión positiva del intendente y la gestión.
El recuento final de votos de la pasada elección le da al actual oficialismo 7 concejales, y le permitirá desde diciembre manejar a su antojo las cuestiones de la ciudad.

Todo muy bonito, pero la realidad acecha. A la presión ejercida por el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), que solicita un aumento del 21%, la Secretaría de Hacienda responde: "si hay aumento de salarios, habrá aumento de tasas". En una semana, de no haber respuesta positiva, habrá paro de trabajadores. Y lo que de ello resulte será de ver y rezar.

El actual nivel de tasas no permite un presupuesto que haga viable el funcionamiento de la enorme infraestructura de la comuna de General Pueyrredon. Y es obvio que algo no está funcionando en referencia a los promocionados recursos que recibiría el municipio por parte de la provincia y la nación, en particular aquellos ¿65 millones? que cubrirían las erogaciones salariales del cuerpo docente municipal.

Esta semana, el intendente pagó su perorar incontinente: debió disculparse con la ONG ‘Familiares de víctimas del crimen y el tránsito’ por su expresión "queremos una ONG seria y transparente". Claro que se lo podría haber evitado si antes de abrir la boca se tomara un instante para pensar. Además, la situación que han creado sus "socios" en el Concejo Deliberante -en particular el concejal Filippini- en relación al transporte, se agravó esta semana al enviar a archivo la solicitud de aumento que efectuaron las empresas, sin siquiera analizar someramente el tema. Anunciaron que van por una auditoría de las empresas, un rol que no les cabe ni les corresponde. Ha concurrido entusiastamente en esta torpe y necia encomienda la concejal Verónica Hourquebie, que responde al gerenciamiento de José María Conte.

Los anuncios de obras en materia de luminarias con que se calentó la oreja de los vecinos queda en este momento al descubierto, porque la comuna pretende sumas inéditas por la repotenciación del alumbrado. Mil doscientos pesos por frentista por 3 luminarias por cuadra, a razón de un mínimo de 16 frentistas, suman $19.200 por cuadra. Por 3 lamparitas, reitero. Desde los barrios El Progreso y San Martín ya encendieron la luz de alerta, dado que a las quejas permanentes sobre la inconducta funcional de Conte se agrega este número provocativo e irreal por una iluminación insuficiente.

Otra. Una lectora me señalaba esta semana: "concurrí a la salita de Colón y Salta para pedir un turno para una ecografía mamaria, pero me dieron recién para mediados de noviembre. Me la tomé contra la persona que me atendió, que en realidad me trató bien. Dicha persona -que dijo ser técnica- me explicó que renunciaron dos profesionales de las cuatro que había, debido a los bajos salarios. También que faltan técnicos y personal administrativo. Mi pregunta es la siguiente: con todos los impuestos que recaudan, incluido el de Salud, las infracciones de tránsito, registro de conducir, etc., ¿adónde recurrimos los que, como yo, quedamos sin trabajo y por ende sin obra social para atender nuestra salud?"

¿Adónde? Buena pregunta. Porque a los anunciados 65 millones que llegarían para pagar salarios docentes se debe sumar lo que ingresa por la sobretasa de salud, pero lejos de solucionar problemas como los de esta mujer, se insiste en construir un centro de especialidades complejas que sólo agregará más costo fijo al presupuesto comunal.

Mientras se siga reparando en las necesidades mediáticas y de imagen y se dejen a un lado los problemas que urge solucionar, las preguntas seguirán siendo buenas pero incontestables.

Comentá la nota