La cuestión social, en la agenda legislativa de De Narváez y Macri

Críticas al proyecto kirchnerista de generar un plan de empleos para cien mil personas. Críticas a las iniciativas oficiales para combatir la pobreza. Y debate de un proyecto propio, para intentar ponerse al frente de la movida y no perder la pulseada con el Gobierno, pero tampoco con la Unión Cívica Radical y sus socios de la Coalición Cívica que conduce Elisa Carrió.
Ese es el balance de la reunión que ayer mantuvieron diputados y diputados electos del frente que componen macristas y peronistas disidentes que responden a Francisco de Narváez. "El plan contra la pobreza es antisocial y clientelista", dispararon, con la mirada puesta en la Casa Rosada.

En la mesa de una de las salas anexas del Congreso estuvieron, además de De Narváez, que volvió de su descanso por el sur argentino, Federico Pinedo, Esteban Bullrich, Eduardo Amadeo, Gladys González y Soledad Martínez. También estuvo, en calidad de asesora, la ministra de Desarrollo Social del Gobierno de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal.

Los diputados debatieron -y luego acordaron llevar adelante en el Congreso- un proyecto de ingreso básico familiar, que presentó de Narváez.

"La propuesta del Gobierno de repartir 1.400 pesos a 100 mil personas no es un plan de trabajo ni una propuesta para terminar con la indigencia sino para reclutar militares y tener de rehenes a gobernadores e intendentes", coincidieron los diputados, según difundieron en un comunicado.

La jugada de Unión-PRO apunta a tratar de pasar a la ofensiva en un tema que desde hace varios años es impulsado, con variantes, por Carrió y por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y en momentos en que la pobreza está en el centro del debate.

Después de las afirmaciones del Papa, que habló de escandalosos niveles en el país, la Iglesia y el Gobierno mantuvieron un duro cruce. La Iglesia habla de un 40% de pobres.

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