Cueste Celeste

URUGUAY 3 - COLOMBIA 1: Uruguay sufría un empate que lo dejaba con chances mínimas. No se entregó y lo definió en los últimos 15.
Sigue de pie y con las chances en sus manos. Ese ese el valor supremo que Uruguay obtuvo del triunfo ante Colombia. El equipo de Tabárez tuvo, cómo no, coraje para sostener una búsqueda cuando la pelota era una brasa y algunos desempeños individuales que le dieron rumbo a esa ambición. Hasta ahí, todo bien. La supervivencia en los próximos dos juegos (en especial en Quito, porque Argentina, en el Centenario, no supone un asunto de riesgo) dependerá de las correcciones que pueda hacer a los desajustes, atrás y adelante, que expuso anoche.

Les duró poco el control y la calma a los locales, algo que podía suponerse accesible a partir del prematuro gol de Suárez (se pareció a que acumula eficacia en Holanda). Echado atrás en exceso, con una defensa permeable que insistía en ubicarse sin escalonarse, Uruguay cedió presencia en el medio y dejó que Colombia hiciera lo que sabe hacer, esto es, circulación al ras con el campo amplio en el progreso hacia el área rival. Si eso no derivó en goles, la causa es atribuible a otro rasgo que Colombia ya transformó en marca: siembra mucho y cosecha poco. Lara no tiene un especialista en su nómina, casi un bien escaso en estas latitudes. Tampoco a un hombre que tome decisiones correctas en zona de definición, que exija el remate o el pase vertical en lugar del abuso de toquecito. Es más, Colombia convirtió cuando Armero lanzó un centro al área chica -Castillo no dominó su región ante Martínez- sin aduanas que favorecieran la demora.

En la urgencia, Uruguay prescindió de sutilezas. Con Forlán como enlace impreciso, Suárez forzó la personal, que al cabo le dio resultado por vigor y manejo. Pereira, pistón por izquierda, resultó otra pieza clave. De su zurda prepotente, incansable pese a tanto ir, nació el servicio al que Scotti le puso la cabeza cuando abundaban las peores acechanzas.

Ya está, el susto pasó. Habrá de renovarse en un mes, en el momento en que las vacantes, una directa y otra para repechaje pidan nombres. Uruguay ya se inscribió.

Comentá la nota