Con el Cuervo entre los dientes.

SAN LORENZO: Simeone es el nuevo técnico de San Lorenzo y el lunes o el martes ya lo presentan. A las 23, tras cinco horas de negociaciones, brindó con Savino.
"Diría que sí". Tres palabras bastan para semblantear la actualidad de San Lorenzo. El sí, pronunciado por Luis Incera, vicepresidente de San Lorenzo, coincide con la positiva impresión que le dejó a Diego Pablo Simeone la reunión que mantuvo, en la oficina de su hermana, ayer por la tarde con Rafael Savino, Guillermo Zoppi y el mencionado Incera. Tras un manto de tibios dichos ("faltan detalles", "nos juntamos para conocernos" y cosas por el estilo) se esconde la certeza de que, desde la semana que viene, el Cholo será el suceso de Miguel Angel Russo. Como primera medida, la negociación se encarriló definitivamente cuando, temprano, el entrenador se comunicó telefónicamente con Marcelo Tinelli. A partir de esa charla, a otra cosa. De la mano de Diego Simeone, el plantel de San Lorenzo intentará revertir la imagen que viene dando en el semestre, con el cuchillo entre los dientes.

Como si la dirigencia hubiera establecido un decreto de necesidad y urgencia, finalmente ayer se dio la tan mentada reunión con Simeone, pospuesta desde aquella extensa noche del 24 de marzo, jornada que, inesperadamente, deparó la continuidad de Miguel Angel Russo, propiciada por la amenaza de renuncia de Rafael Savino en una reunión de seis horas. Justamente, aquella fecha dejó una marca en el personaje más pesado de la actualidad de San Lorenzo: Marcelo Tinelli. El se había encargado de convencer al Cholo para que asumiera esa misma semana, aprovechando el último receso por las Eliminatorias, como para que pudiera conocer al plantel antes de dirigir ante Arsenal y en el decisivo duelo con San Luis Potosí. Pero el presidente plantó bandera intentando sostener a Russo y ganó, dejando a Tinelli sin el técnico al que había elegido. Incluso, esa noche, el Cholo se quedó esperando un llamado telefónico para encontrarse en ese mismo momento a delinear su contrato... Es historia. Esta semana comenzó con la decisión dirigencial de apagar el incendio que se había originado el miércoles anterior con la eliminación copera, mediante una estrategia pacificadora puertas adentro: como Tinelli había decidido dejar de participar de las decisiones diarias del club, los directivos oficialistas limaron asperezas, Savino delegó tareas y apostaron fuerte a darle el gusto al Cabezón, estableciendo a Simeone como prioridad. Por eso no tardaron en pautar un encuentro, con Incera y Di Meglio como porta estandartes, aunque el tesorero ayer no estuvo en la reunión, debido a problemas personales. La cita se concretó en Puerto Madero, donde Natalia Simeone tiene su búnker. Claro, el encuentro fue el fruto de aquella conversación entre Tinelli y el Cholo. La venia del hombre de Bolívar fue clave. Y allí estuvieron, junto al entrenador, los más pesados directivos del club. En un primer piso con amplios ventanales a la calle, desde donde se puede apreciar la decoración, con la casaca 14 de la Selección como centro de la escena, el técnico recibió a los representantes del Ciclón acompañado por Nelson Vivas, su ayudante de campo, y Oscar Ortega, el preparador físico. En un meeting cargado de café y tostados, reinó la buena onda. De hecho, Incera (se retiró antes, a las 19, porque tenía que llegar a la Asamblea de Representantes) afirmó que "quedó una muy buena impresión mutua". Ahí está la clave.

Bajo la atenta mirada de Tinelli, los dirigentes charlaron son Simeone meras cuestiones futbolísticas y fueron seducidos por el proyecto, que se sustenta en el seguimiento de las Divisiones Inferiores. Y en ese sentido, el club dio un paso importante en estas horas: firmaron contrato los juveniles Sebastián González (tres años) y los hermanos Damián (cuatro) y Adrián Martínez (tres). Además, en la conversación, dieron los primeros trazos del bosquejo del nuevo plantel, enterándose los dirigentes de la intención de Simeone de retener a Hilario Navarro, por sobre todas las cosas. Antes de subirse a su auto, Incera completó, contando que "más que nada esto fue una presentación, Simeone quería empaparse de la situación del club, escuchamos un poco su idea, pero vamos a seguir charlando". Luego de que Vivas cerrara las ventanas para evitar miradas indiscretas y media hora después de la partida del vicepresidente primero, el Cholo se puso de pie, abrazó efusivamente a Savino y a Zoppi y se instaló en una habitación contigua, cediéndole el protagonismo a su hermana. A las 20.40, Vivas salió del edificio, sin realizar declaraciones a la prensa, mientras el presidente charlaba, observaba papeles y gesticulaba. Claro, según pudo averiguar Olé, Simeone pretendía cobrar 1.000.000 de dólares por año, pero terminó aceptando los poco más de 540.000 que le ofreció el club por 14 meses y medio de gestión. Y se llegó a buen puerto. Incluso superando el gusto de los hinchas, que en el sitio desanlorenzo.com habían elegido a Leonardo Madelón como su preferido, relegando al Cholo al segundo puesto. Sobre los costos, se supone que podría aparecer algún sponsor de la mano de Tinelli. Así, Simeone sería presentado el lunes o el martes, casualmente luego de un interinato de dos partidos a cargo de Alberto Fanessi (ayer había dicho "en la situación en la que uno se encuentra, nunca hay normalidad. A mí me contrataron para una función que no es ésta. Entonces, lógicamente mi tarea específica está en fútbol juvenil y por eso quiero volver ahí lo antes posible"), como había sucedido en el 2006, cuando el Cholo debutó como entrenador en la Academia. Juntos, Savino, Zoppi y Simeone, alzaron las copas a las 23. ¡Salud!

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