Cuento de Gallego

Caruso busca refuerzos y en la lista negra que armó el DT del Rojo encontró a dos players que le interesan. Damián Ledesma está cerca y también gusta Centurión.
"Me gustan dos jugadores de Independiente". El aviso de Caruso a Olé, el lunes por la noche, fue lo único que el DT atinó a decir. Sabido es que Richard apunta bien y no suele equivocarse a la hora de traer jugadores para armar un plantel. Esa es su principal virtud, que él mismo acepta, y que esta vez inquieta a los dirigentes del Rojo. En la lista negra que armó el Tolo Gallego con jugadores que no serán tenidos en cuenta para la temporada que viene, Caruso encontró a dos que quiere rescatar y hacerlos cruzar de vereda. Damián Ledesma, el volante central que en este campeonato sólo jugó siete partidos es uno de ellos, y el otro, en caso de que Lucero no siga en el club, es Emanuel Centurión, ya fuera del Rojo, con el pase en su poder y que sólo participó en tres encuentros en los últimos seis meses.

A pesar de la clásica rivalidad y de lo que significa pasar al clásico de toda la vida, las negociaciones no serán tan difíciles como se pudiera presumir. Quien está más cerca de llegar es el volante central que el técnico del Rojo desechó por bajo rendimiento (apenas 3,75 de promedio Olé en el Clausura 09). Según allegados a la CD, ya hubo un contacto con el grupo inversor que es dueño del pase de Ledesma y el rosarino de 27 años podría llegar a préstamo y con opción de compra. ¿Qué le ve Caruso a un jugador que viene de tener un nivel muy pobre? De todo. Para el DT, Ledesma tiene suficiente materia prima como para poder recuperarlo. Además de volante central, puede jugar de defensor y su gran altura (1,86) lo seduce aún más. Y claro que el factor anímico, el de tener revancha nada menos que en Racing, también pesa en la balanza.

En cuanto a Centurión, su llegada depende exclusivamente de la dirigencia de Racing. El volante por izquierda ya terminó su vínculo con el Rojo (estaba a préstamo) y está en condiciones de negociar con la Acadé. Si bien desde la CD le aseguraron a Olé que "por ahora no va a llegar", sí existe un interés, está en carpeta junto a Rosano y a Giménez, los dos de Tigre, y su posible llegada depende de la continuidad o no de Lucero, quien hoy por hoy está lejos.

Así, Caruso ya se relame con la posibilidad de contar con un volante central de gran presencia física, como hizo con Peñalba en Argentinos, y de paso recuperar a un soldado que fue descartado en el rival de toda la vida. ¿Dará el OK la dirigencia de Independiente o el fantasma de Caruso los hará dudar un poquito?

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