Las cuentas ya están en rojo

Las cuentas ya están en rojo
Gracias a los superpoderes del jefe de Gabinete, el Presupuesto para este año ya tiene déficit financiero. Con su firma elevó los gastos para este año en 2.650 millones, pero no dijo cómo hará para obtener ese dinero.
El gobierno nacional aún no consiguió establecer la ingeniería técnica que le permita eludir el déficit de las cuentas públicas que se espera para 2010, y sin embargo las señales del rojo fiscal ya comienzan a hacerse evidentes en el Presupuesto. En el estreno de los superpoderes versión Bicentenario, el jefe de Gabinete amplió en los últimos días el gasto en 2.650 millones de pesos que todavía no tienen garantizada la fuente de financiamiento. Con esa alteración, ya se proyecta un cierre financiero negativo para este año que supera los 2.000 millones de pesos.

Hace dos semanas, la Casa Rosada difundió la decisión administrativa Nº 2/2010, con la que distribuyó las partidas presupuestarias entre los distintos programas y jurisdicciones de los tres poderes del Estado. Se trata de la instancia burocrática que anualmente marca el inicio de la ejecución de los gastos que fueron aprobados por el Congreso. Esta vez, la norma que lleva la firma de Aníbal Fernández incluyó una sorpresa: modificó la voluntad de los diputados y senadores para elevar el nivel de las erogaciones que estaban pautadas en 273,1 mil millones de pesos y que ahora ascienden a 275,7 mil millones. El cambio modificó el resultado financiero del sector público nacional: en la versión original del Presupuesto, se estimaba un superávit financiero de 621 millones de pesos y ahora implica un saldo negativo de 2.028 millones.

Según las planillas anexas a la decisión administrativa, el Gobierno planea cubrir esos gastos con fondos provenientes del Tesoro. Lo que no explica es cómo hará para elevar la pauta de ingresos que, en los planes oficiales, permanece inalterable en los 273.750,9 millones de pesos. No lo dicen, pero probablemente la intención del kirchnerismo sea afrontar esos gastos adicionales con los recursos que pretende liberar del Presupuesto con la aprobación del Fondo del Bicentenario. Se sabe: la Casa Rosada anunció el 14 de diciembre la conformación de una cuenta con 6.600 millones de dólares provenientes de las reservas del Banco Central para atender los pagos de deuda externa que ya estaban contemplados en la ley sancionada en el Congreso. El problema surgió cuando primero Martín Redrado y luego la Justicia frenaron la creación del Fondo e impidieron la liberación de ese dinero.

El cambio más grande que produjo Fernández en el Presupuesto ocurrió en la cuenta "Obligaciones a Cargo del Tesoro", una suerte de ministerio sin ministro que infló el kirchnerismo desde el inicio de su gestión para disponer con mayor facilidad de los recursos más polémicos, como por ejemplo los subsidios al transporte. En la versión sancionada por el Congreso, el rubro "Empresas públicas sector energía y minería" tenía asignados 4.643,4 millones de pesos. Después del efecto de los superpoderes del jefe de Gabinete, pasó a contar con 7.143,4 millones. El dinero fue destinado a la financiación del plan de acción de la empresa Nucleoeléctrica Argentina S.A., que administra las plantas nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse. Fernández también dispuso unas ampliaciones menores del presupuesto del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial.

Por ahora, esos asientos contables son apenas promesas: el Gobierno no tiene con qué financiarlos.

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