Cuba y EE.UU. reanudaron el diálogo

Tras seis años de interrupción impuesta por el gobierno de George W. Bush, delegados de ambos países trataron la cuestión migratoria
WASHINGTON.- Como parte de la estrategia de la administración de Barack Obama de acercar posiciones con Cuba, autoridades de ambos gobiernos reanudaron ayer el diálogo, que si bien estuvo acotado a temas específicamente migratorios, puso fin, en los hechos, a un paréntesis de seis años de silencio.

"Las discusiones apuntan a lograr una migración entre Estados Unidos y Cuba de manera segura, legal y ordenada", indicó ayer el Departamento de Estado en un comunicado. Ambas partes calificaron de "fructífera" la reunión, y la delegación cubana propuso un nuevo encuentro en diciembre, en La Habana.

Desde su llegada a la Casa Blanca, en enero, Obama ha intentado mejorar las relaciones con la isla. Para ello, produjo gestos de peso, como el levantamiento, en abril, de las restricciones a los viajes de familiares cubanos desde Estados Unidos, y aprobó facilidades para el envío de remesas desde este país.

Hace pocas semanas, su gobierno votó a favor de la resolución de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que levantó la suspensión de Cuba como miembro, si bien supeditó su retorno pleno al cumplimiento de la Carta Democrática de la institución, algo en lo que -hasta ahora- La Habana no ha mostrado interés alguno.

Se trata de movimientos que aquí suscitaron reacciones encontradas. Hay quienes los aplauden y quienes, por el contrario, sostienen que es una "traición" al pueblo cubano y un apoyo "a la tiranía" de los Castro.

"Estos gestos son francamente desafortunados e implican una recompensa para el régimen cubano, que logra aperturas por parte del gobierno de Estados Unidos pese a las atrocidades que comete contra su pueblo y a sus políticas de erosión hacia los intereses y prioridades estadounidenses", dijo la congresista republicana por Florida Ileana Ros-Lehtinen. "La tiranía cubana ha rechazado una y otra vez los acuerdos de migración. Sólo durante este año ha negado a cientos de cubanos el permiso para abandonar la isla hacia Estados Unidos", añadió.

Interrumpido desde 2004, el diálogo bilateral se reanudó ayer en dependencias de las Naciones Unidas en Nueva York. En representación de la Casa Blanca estuvo el subsecretario de Estado adjunto para América latina, Craig Kelly, así como miembros de otras agencias gubernamentales vinculadas con asuntos migratorios.La representación cubana, en tanto, corrió por cuenta del ex jefe de la sección de intereses de Cuba en Washington y actual funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores Dagoberto Rodríguez, según trascendió en fuentes locales.

El éxodo del Mariel

Las conversaciones se mantuvieron con bajo perfil, sin exposición pública, y en los hechos implicaron el retorno a una práctica sobre la cuestión migratoria, suspendida desde 2003 por orden del entonces presidente George W. Bush. En rigor, se refieren exclusivamente a un acuerdo bilateral de mediados de la década de 1990 para evitar que se repitieran episodios de éxodo de refugiados cubanos a Estados Unidos como el del Mariel (por el puerto cubano de partida) en 1980, cuando miles de cubanos llegaron a Florida en botes improvisados.

Estados Unidos ofreció el pasado 22 de mayo retomar el diálogo con Cuba en la materia, una propuesta que provocó reacciones contradictorias entre la comunidad cubanonorteamericana.

Estados Unidos y Cuba no tienen relaciones diplomáticas formales desde hace más de cuatro décadas, cuando Washington estableció, en febrero de 1962, un embargo total contra la isla bajo el gobierno comunista.

Eso ha estado en revisión desde que Obama llegó al poder. Y es un punto en el que coinciden no pocos demócratas y republicanos, convencidos de que cuatro décadas de castigo no han servido para erosionar al régimen, según sintetizó semanas atrás el republicano Richard Lugar.

Pero pese a las flexibilizaciones ambos gobiernos se miran con desconfianza. Estados Unidos reclama pleno respeto de los derechos humanos, la liberación de presos políticos, libertad de expresión y celebración de elecciones libres y democráticas como paso previo a un cambio de política hacia la isla.

Con todo, en mayo, el Departamento de Estado dio luz verde para que el saliente secretario de Estado adjunto para América latina, Thomas Shannon, se reuniera en Washington con el titular de la Sección de Intereses de Cuba, Jorge Bolaños. Fuentes del Departamento de Estado dijeron entonces que el objetivo de este diálogo sería revisar y mejorar la cuestión de la migración ilegal cubana a Estados Unidos.

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