Cuba acepta reiniciar el diálogo con EE.UU. sobre inmigración

La isla incluso accedería a hablar de envíos de correo, terrorismo y drogas. Hillary dijo que su gobierno está "complacido". Sucede ante el inicio, hoy, de la cumbre de la OEA. Allí se tratará el complicado reingreso de La Habana a la organización.
A primera vista se trata de una gran paradoja. Mientras avanza el deshielo en las relaciones bilaterales entre el gobierno de Raúl Castro y el de Barack Obama, las negociaciones multilaterales que están teniendo lugar para consensuar el regreso de Cuba a la OEA están totalmente trabadas. En San Pedro Sula, Honduras, donde todo está preparado para que se inaugure hoy la 39° Asamblea General de la OEA, había ayer más pesimismo que optimismo.

Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó, sin embargo, que el gobierno cubano aceptó oficialmente el reinicio de negociaciones sobre inmigración propuesto por el presidente Obama a principios de mayo. De acuerdo al funcionario, el jefe de la Sección de Intereses cubana en Washington, Jorge Bolaños, transmitió el sábado a la diplomacia estadounidense que su gobierno no sólo está dispuesto a reiniciar las negociaciones sobre migración suspendidas por el gobierno de George Bush en el 2004, sino que también quiere restablecer un servicio de correos directo.

Mas aún, el funcionario afirmó también que los cubanos se habían mostrado dispuestos a explorar otras áreas de diálogo como "la lucha contra las drogas, la lucha contra el terrorismo y las previsiones ante catástrofes naturales". Estas iniciativas son "positivas" y representan "un paso adelante", dijo.

Lo que había sido comunicado por un funcionario fue confirmado por la canciller. "Estamos muy complacidos de que el gobierno de Cuba esté de acuerdo en conversar sobre migración y vínculos de correo directos", dijo Hillary anoche en El Salvador.

El Departamento de Estado espera, sin embargo, que el gobierno haga gestos muchísimo más contundentes antes de darle la luz verde para su regreso a la OEA. Si bien una fuente diplomática latinoamericana dijo a Clarín que en los últimos días EE.UU. había comenzado a flexibilizar un poco su posición, las diferencias que lo separan de países como Nicaragua y Venezuela, que quieren el regreso incondicional a la OEA ,son todavía muy significativas.

EE.UU. estaría dispuesto a aceptar que se derogue la resolución que suspendió a Cuba en 1962 de la OEA, pero las condiciones que pone luego para que el gobierno cubano pueda efectivamente reintegrarse a las actividades del organismo son para los países del ALBA totalmente inaceptables.

Entre ellas, la más importante es que Cuba se comprometa a cumplir con la Carta Democrática, lo que significará que debe organizar elecciones libres y debe liberar a todos los presos políticos.

Hoy el Grupo de los 11, que son la mayoría de los países de ALADI más Panamá y Dominicana, tiene previsto reunirse en el Centro Social Hondureño Arabe, donde tendrá lugar la Asamblea de la OEA. El objetivo es afinar la resolución que han elaborado para que no sólo EE.UU. sino también los países del ALBA puedan adoptarla.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se negó a hacer pronósticos. "Soy un optimista impenitente y es por eso que todavía creo que se puede llegar a un acuerdo", dijo. Es respuesta a una pregunta de Clarín, explicó que no cree que se llegue a una votación porque en la OEA siempre se actúa por consenso.

¿Qué pasará si no hay consenso? El número dos de la OEA, Albert Ramdin, coincidió con Insulza en que no se llegará a la votación. Si no hay consenso, los cancilleres podrían emitir una "declaración de solidaridad", comprometiéndose a seguir negociando en el futuro. En realidad, nadie quiere la votación porque nadie quiere que quede constancia de las diferencias. En una votación se necesitan dos tercios de los votos para que una resolución sea adoptada.

Tal como lo adelantó Clarín, Ramdin confirmó que los cancilleres "están todos de acuerdo" en que es necesario eliminar la resolución de 1962 que suspendió a Cuba de la OEA. "La dificultad está en cómo hacerlo. Algunos creen que la resolución debería revocarse al final del proceso, otros al comienzo".

Sea como sea, el proceso de acercamiento entre EE.UU. y Cuba avanza más rápido por los carriles bilaterales que por los multilaterales. ¿Por qué? A nivel bilateral, Obama está revirtiendo todo lo que Bush había instrumentado, pero no ha ido más lejos de lo que hizo el Presidente Bill Clinton durante su presidencia. Es decir, el reinicio de las negociaciones sobre inmigración, como también la suspensión de las restricciones a los viajes y de remesas a la isla, es algo que la comunidad cubano americana y sus representantes en el Congreso ya han aceptado en el pasado. El regreso de Cuba a la OEA es algo muy distinto. El día en que se produzca, marcará un hito en la conflictiva historia que ha enfrentado durante tantos años a Estados Unidos y a Cuba. Ni de un lado ni del otro parecen preparados para dar ese paso.

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