Con cuatro testimonios se reanudó el juicio a los represores

Testimonió Dana, que se ocupó de desvincularse de las acusaciones de su participación en la muerte de Fiochetti y de acentuar que actuaba bajo órdenes de superiores. También declararon tres ex policías que poco aportaron a la causa

Se reanudaron las audiencias del juicio por delitos de lesa humanidad en San Luis. El Tribunal Oral Federal finalmente rechazó el pedido de recusación al juez Roberto Burad y a la totalidad de los magistrados, presentada a primera hora de ayer por el defensor de Esteban Plá y David Becerra. Luego brindó testimonio el coronel retirado, Horacio Dana, quien se desligó de todas las acusaciones que lo involucraban al asesinato de Graciela Fiochetti. Y, como cada uno de los militares que ya testimoniaron, olvidó la mayoría de los hechos ocurridos en la última dictadura.

En el extenso debate, que se extendió hasta las 17, también testimoniaron los ex oficiales de la policía de la provincia Juan Amador Garro, Omar Gerardo Correa y Jorge Félix Natel. En las tres oportunidades, las respuestas de los uniformados fueron insustanciales para el esclarecimiento de la causa, ya que permanentemente justificaron su desmemoria en el tiempo transcurrido –más de 32 años–.

“Bajo ordenes de los superiores”

Los abogados de ambas partes esperaban el testimonio de Dana con gran expectativa, ya que había sido señalado por un imputado como la persona que secuestró y disparó a Graciela Fiochetti en Las Salinas.

El coronel reconoció que encabezó el operativo en La Toma de la madrugada del 21 de septiembre de 1976, bajo las órdenes impartidas por su superior, Juan Carlos Moreno, el entonces jefe del GADA. Dijo que recuerda que ese fue un procedimiento de gran envergadura, donde movilizaron a más de 100 efectivos.

Dana sostuvo que desconocía la identidad de las personas que iba a detener hasta que llegó al pueblo, donde lo esperaba el “Japonés” Becerra con los nombres y direcciones para iniciar los allanamientos.

También ratificó que el capitán Plá no participó de ese operativo y negó que se haya torturado a Fiochetti, Fernández y Treppin en la departamental de La Toma. “Hasta que los entregue a la Jefatura Central, las tres personas estaban en perfecto estado de salud. Y ahí terminó mi ciclo”, dijo el militar.

Con respecto a las acusaciones sobre su participación en la muerte de Fiochetti (Fernández Gez lo acusó de haberle pegado el tiro de gracia), encolerizado dijo que son imputaciones totalmente falsas e infames. Y que su único conocimiento de lo sucedido en Las Salinas lo recibió de los medios de comunicación.

Como otros miembros del ejército que testimoniaron en el juicio, Dana se retiró del Tribunal abucheado por familiares de víctimas e integrantes de organismos de los Derechos Humanos, por su vasto aporte en el esclarecimiento de los hechos.

“Me sentaba en la plaza o tomaba café”

El segundo de los testigos fue el oficial Garro, quien en 1976 cumplía funciones en el departamento de informaciones o D2 de la Policía de la Provincia, bajo el mando del comisario Becerra. Reconoció que también trabajaba con el imputado Juan Carlos Pérez, aunque éste no le impartía ordenes.

Garro reconoció que fue uno de los policías que participó del operativo de traslado del cadáver de Fiochetti de la morgue del policlínico al Cementerio del Rosario, en el que –dijo– participaron más de 60 oficiales. En tanto que lo único que él realizó fue “observar” desde lejos.

Dijo que lo mismo hizo en el allanamiento en la casa de la familia del desaparecido Pedro Ledesma, a quien conocía por la amistad que mantenía con su padre, Segundo Ledesma.

También expresó que presenció el enfrentamiento donde secuestraron a Ledesma y Juan Cruz Sarmiento y dieron muerte a Raúl Cobos. El resto de su tiempo en las fuerzas policiales, –dijo– los dedicaba a realizar actividades particulares, como “Salir afuera, que significaba sentarse en la plaza, tomar café o buscar su hijo por la escuela”.

En tanto que en su breve declaración, el testigo Omar Correa explicó que la función que ejercía en el 76 era de Jefe de Estudio de la Escuela de la Policía de Provincia. Dijo que tuvo a cargo la elaboración de un informe sobre las actividades subversivas de Fiochetti, que eran “ideológicas marxistas y leninistas”.

Negó que haya habido documentación en la Policía que corrobore que la joven estuvo detenida, al igual que la existencia se un acta de libertad a nombre de Fiochetti.

El último en testimoniar fue Jorge Natel, ex empelado y chofer de la Policía, quien no supo responder la mayoría de las preguntas de los abogados y fiscal. Sus contestaciones eran “desconozco” o “no recuerdo”. Dijo que lo que sabía de Fiochetti o de otros detenidos era exclusivamente por comentarios de sus compañeros.

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