Cuatro fuerzas políticas, con chances de conseguir bancas en el Congreso

Tras el anticipo electoral, el juecismo, la UCR, el PJ y el kirchnerismo aparecen como las únicas con reales posibilidades. Cómo es hoy la situación en cada una de ellas con miras a las legislativas.
El casi seguro adelantamiento de las elecciones legislativas al 28 de junio, que mañana aprobaría el Senado nacional, obliga a perfilar las candidaturas en el panorama político provincial, con un margen escaso para decidir y negociar las listas. Cuatro fuerzas aparecen como las únicas con posibilidades de colocar alguno de los nueve diputados nacionales o tres senadores que Córdoba renovará: el juecismo, la UCR, el PJ y el kirchnerismo.

En la UCR, tras una serie de forcejeos, se confirmó la elección interna para el 26 de abril y la posibilidad de ir al frente con Luis Juez está prácticamente caída. La última carta que jugó el titular partidario y principal impulsor de esa convergencia, Mario Negri, fue convocar al Congreso partidario para resolver allí la política de alianzas, pero el angelocismo lo dejó en soledad y ante la falta de quórum, fracasó el llamado. Ahora, a la UCR sólo le queda el intento final por ver si, contrariando la dinámica internista de siempre, se ahorra la batalla interna y logra consensuar una lista única de candidatos a cargos partidarios y electivos, cuyo plazo de presentación vence el viernes. Resta ver si Negri o el jefe de bancada legislativa nacional, Oscar Aguad, encabezarán la lista de diputados. Mientras, el sector Confluencia, que lidera Ramón Mestre (h) aparece con una ambición desmedida, ya que el hijo del extinto caudillo pretende quedarse no sólo con la jefatura del comité provincia, sino también con la candidatura a senador nacional, cargo al que también aspira Carlos Becerra, de Identidad Radical. El tiempo para la unidad caduca el viernes a las 20.

“Si la UCR sigue preocupada por la identidad partidaria y actuando con mezquindad partidaria, no tenemos más que discutir”, se despachó en su momento, Luis Juez, que es el más cómodo en esta pulseada, puesto que con su candidatura a senador nacional aventaja a todos los candidatos. Queda por determinar quién lo secundará en la lista, en la que además, deberá armonizar con el ARI, la fuerza de Elisa Carrió que irá junto a él, y el socialismo cordobés. Ambos partidos serán congruentes con lo que impulsan a nivel nacional y unirán fuerzas para enfrentar al kirchnerismo. Es probable que la actual diputada nacional Laura Sesma, cuyo trabajo en la Cámara baja es valorado por Juez, vaya en un lugar expectable. Otro tanto debería ocurrir con el actual senador nacional Carlos Rossi. Con la casi certeza de que irá sin la UCR, Juez está más atareado en recorrer el interior provincial y tratar de conseguir unos 2.900 fiscales, imprescindibles para controlar los comicios y no repetir la amarga experiencia del 2007.

Schiaretti resuelve, tras sus vacaciones

Cuando retorne de la semana de vacaciones en Brasil, que se tomó en medio de la crisis y de los plazos electorales acotados, Schiaretti deberá decidir cómo afronta la dura prueba de las legislativas. Con De la Sota autoexcluido del casi seguro escenario de derrota, el mandatario procura tejer algo que amortigüe el golpe. En Córdoba, ya hay afiches pegados con la candidatura a senador nacional del defensor del Pueblo nacional, Eduardo Mondino. La condición de Mondino es mantener un claro perfil anti K y que no haya kirchneristas en las listas, lo cual puede ser un arma de doble filo para el gobernador, ya que depende en un 70% para el gasto corriente provincial de los fondos del Gobierno nacional. El otro problema es quién encabeza la lista de diputados nacionales, ya que figuras de peso no hay. Sin descartar al vicegobernador Héctor Campana, también suenan el ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Massei, el legislador provincial Daniel Passerini y hasta no es improbable que la esposa del gobernador, Alejandra Vigo, sea quien deba enfrentar la crucial elección.

Otro dolor de cabeza para Schiaretti es la ex primera dama provincial, Olga Riutort. La actual concejala cordobesa le dio hasta el próximo fin de semana al gobernador para que convoque a discutir a todos los sectores la propuesta, los nombres y hasta la fecha de internas para la conducción del PJ. Riutort dice que, hasta aquí, sólo le garantizaron un lugar en el armado y eso le resulta poco. En parte, le asiste la razón, ya que yendo por fuera del PJ, tras denunciar que la elección interna había sido fraudulenta, obtuvo 118.000 votos como candidata a intendenta de Córdoba, en 2007.

Con este panorama, Schiaretti deberá seguir ensayando un delicado equilibrio, entre el discurso semiopositor que intenta hace un tiempo y sus necesidades financieras, que le impiden despegarse del kirchnerismo, en la provincia más hostil al matrimonio presidencial.

La incógnita kirchnerista

El problema del kirchnerismo cordobés es quién ocupa el único lugar expectable: la cabeza de lista de diputados nacionales. Con más del 70% de imagen negativa en Córdoba, en la Casa Rosada quieren ese sitio para la actual vicepresidenta de la Cámara baja: Patricia Vaca Narvaja. Pero el adalid del kirchnerismo vernáculo, el intendente cordobés Daniel Giacomino, está empecinado en poner allí al funcionario municipal Horacio Viqueira. La disputa se extiende a la lista de senadores, donde el matrimonio presidencial quiere premiar la fidelidad de la actual senadora Haydeé Giri, y Giacomino quiere poner al actual diputado nacional Francisco Delich. Pero esa batalla poco cuenta, ya que la expectativa por ganar una banca al senado, desde Córdoba, es nula.

A la vuelta de un viaje que lo tiene ocupado en Brasil, Giacomino debe resolver el entuerto del único lugar expectable. Más allá de la tozudez del intendente en colocar a Viqueira en el único lugar expectable, la decisión de Néstor Kirchner en cuanto a reservarlo para Vaca Narvaja es firme. Como siempre, el hilo se cortará por lo más delgado: los fondos para gobernar. Sin dinero del Gobierno nacional, Giacomino verá seriamente complicada su gestión y además, al rédito de la elección que haga Vaca Narvaja, buena o mala, se lo llevarán ella y el matrimonio presidencial.

Amplias capas sociales, que detestan el desgaste y el despilfarro de las campañas electorales extensas, esperan que el adelantamiento de los comicios sirva para que la clase política se aboque a ver una manera racional de enfrentar la crisis económica que no tocó fondo y cuyas secuelas todavía son difíciles de mensurar.

Comentá la nota