"No sé cuánta plata más quieren..."

Corinthians ofreció 4.000.000 de dólares por Defederico, quien mete presión para irse. Pero Huracán, pese a la crisis económica que lo sacude, no quiere venderlo.
San Pablo, 14 de agosto de 2009: Corinthians le quiere comprar a Huracán el 60% del pase de Matías Defederico en 4.000.000 de dólares y presentarlo la semana que viene.

Parque Patricios, 14 de agosto de 2009 (un rato más tarde): Huracán no acepta la oferta y anuncia que Matías Defederico seguirá en el Globo, al menos, hasta fin de año.

Tristán Suárez, 14 de agosto de 2009 (un rato más tarde que el rato anterior): Matías Defederico, tras ser la figura del amistoso de su equipo, dice a viva voz que le gustaría irse y plantea el reclamo a la dirigencia, entre molesto y resignado: "No sé cuánta plata más quieren...".

La historia es tripartita, aunque en realidad es una sola: el futuro de uno de los mejores jugadores de Huracán en el Apertura es una incógnita. Mientras a media voz, producto de una disfonía severa, Babington confirmaba que su club no aceptaría el ofrecimiento paulista, Defederico argumentaba el porqué de su intención. "Quiero asentar mi carrera y comenzar a asegurarme un mejor futuro económico. No te digo que me salvo pero es una plata con la que podría vivir mucho mejor que ahora y cumplir el sueño de ayudar a mi familia. Si Huracán necesita plata en este momento, no entiendo por qué no me quiere dejar ir", le contó a Olé.

Los problemas del club no son distintos a los de la mayoría de los clubes de Primera, aunque en la comparación apenas llega el consuelo... Y el Globo precisa dinero. Con consuelo no puede pagar los dos meses de sueldo, más aguinaldo y premios que debe, como tampoco cerrar el contrato de Bolatti, Esmerado, Toranzo y Alan Sánchez, ni mejorar el bajo salario mensual de Filipetto. Ya se fueron Pastore, César González, Arano y Nieto, este último el único por el que Cappa no tenía interés. Hay una casi certeza de que Leo Díaz regrese de Boca aunque no se sabe cuándo ni cómo... En resumen, a ocho días del debut como subcampeón ante quien fuera su inmediato perseguidor en el Apertura, Lanús, más de la mitad del Equipo del Pueblo está en jaque.

El panorama es desolador. "Carlos está buscando plata por todos lados", susurraban hace algunos días desde la cercanía del presidente, y ante esta realidad no queda del todo claro por qué no acepta, entonces, los 4.000.000 de dólares del Timao. Quizá la promesa de un dinero cash que ingrese en estos días por el nuevo contrato con la TV sea el motivo. Como fuere, Huracán es un dominó y sus fichas, los jugadores: cae una y temen que detrás caigan las demás. Supuestamente no se iba nadie y eso motivaba a todos a quedarse. Así se convencieron de que valía el esfuerzo hombres clave como Bolatti, pero aún no firmó contrato, entre otras cosas, porque espera ver quiénes ponen el gancho antes que él. Esta situación de desasosiego obliga a replanteos, como el que se hace Defederico, el primero en señalar que quería seguir para tener una revancha post Vélez. "Ahora las cosas no están bien y no puedo decir: 'Me quedo a pelear el título".

Por lo que se ve, las cosas no están bien aun sin pretender pelear el título.

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