Cuando la política mete la cola

La política, tan necesaria para el desarrollo de las sociedades, muchas veces ‘mete la cola’ afectando a los individuos a los cuales debería beneficiar.
Bien podríamos definir a la Política como la actividad humana tendiente a la toma de decisiones en las organizaciones de gobierno y que tiene como máximo objetivo el bien común y el bienestar de sus representados.

Sin embargo, si desde esas organizaciones de gobierno, se corre el eje de los designios, los individuos o representados deben de trascender las mencionadas organizaciones en pos de su propio bienestar.

El proyecto edilicio en torno a la postergada Escuela Especial 501 puso de manifiesto en nuestra ciudad un claro ejemplo de esto último, dónde la falta de previsibilidad y sentido común de las autoridades terminó empañando la gran noticia de finales del 2008: la construcción del nuevo edificio.

Es que sabiendo que en los primeros días del mes de mayo, la empresa adjudicataria de la obra iba a comenzar los trabajos, desde el Consejo Escolar, se dejó para último momento resolver cual sería el destino de los 190 alumnos del establecimiento.

En las autoridades faltó previsivilidad para buscar un lugar común donde los chicos pudieran seguir conviviendo juntos mientras se hacía el nuevo edificio. Falló el criterio cuando se los quiso dividir en dos escuelas desconociendo la importancia de mantener el grupo de pares para el desarrollo y fortalecimiento de los hábitos, de la identidad de pertenecer a una ‘misma escuela’, donde cada progreso es valorado, incentivado y festejado por todos los integrantes de la institución. También existe la necesidad de no perder cotidianidad para que se que produzca un mejor aprendizaje para una mayor calidad de vida.

Y además, faltó disposición en las autoridades, para llevar respuestas concretas a los padres, que exigían el derecho a la digna educación de sus hijos.

Por ello, tuvieron que ser los propios padres los que debieron ponerse al frente y así alcanzar lo que no pudieron los representantes del pueblo, porque la política ‘metió la cola’: que se construya el nuevo edificio en un terreno sobre calle Sandino, y calidad educativa sin desmembramiento.

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