Cuando nadie llama a la cigüeña

Cuando nadie llama a la cigüeña
Seis de cada diez embarazadas esperan bebés que no buscaron. Las hemorragias derivadas de abortos clandestinos son la principal causa de muerte materna.
El 60% de las embarazadas argentinas no planificó tener un bebé. El dato no es menor si se tiene en cuenta que, desde hace años, la principal causa de muerte materna en el país son las complicaciones que derivan de las prácticas abortivas clandestinas, como las hemorragias, y que pese a la puesta en marcha del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable en el 2002, sólo el 5% de las mujeres que recibe el alta médica luego de parir vuelve a su casa con métodos anticonceptivos.

Los datos son oficiales y se dieron a conocer durante la presentación del Plan Estratégico para la Reducción de la Mortalidad Materna y la Mortalidad Infantil 2009- 2011 del Ministerio de Salud de la Nación.

La cartera que dirige Graciela Ocaña acordó con todos los ministerios provinciales -agrupados en el Consejo Federal de Salud- y organismos internacionales como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) una batería de acciones para atender una problemática que los especialistas señalan como una "epidemia silenciosa".

El índice de mortalidad materna en Argentina es de 44 por cada 100 mil nacidos vivos, una cifra que si bien está por debajo del promedio latinoamericano, esconde muchas disparidades respecto al interior del país. Las embarazadas de Formosa, por ejemplo, tienen 10 veces más riesgo de morir durante la gestación, el parto o el puerperio que las embarazadas de Córdoba.

El indicador de muerte materna es uno de los índices que muestran con más crudeza la inequidad: la mayoría de las mujeres que muere por causas vinculadas a la maternidad se desangra en una guardia por un aborto mal hecho o llega al momento del parto con problemas derivados de la falta de controles previos o cae en una sala que no está preparada para atenderla.

Son mujeres que no querían tener un hijo y no supieron cómo evitarlo o fueron violentadas o carecen de recursos y de información para llevar adelante un embarazo sano, con todos los controles médicos que requieren, o viven un parto complicado en maternidades que muchas veces, carecen de un banco de sangre segura para transfundirlas, una obstetra de guardia o un anestesista.

"El 65% de las embarazadas que se atiende en el sector público recibe 5 o más controles, pero hay un 25% de casos en los que los controles son insuficientes y un 8% de mujeres que directamente no se hace ningún control", señaló el Subsecretario de Salud Comunitaria del Ministerio de Salud, Aldo Marconeto, y dijo que el Estado "tiene que salir a la comunidad a buscar a estas mujeres" que llegan a la sala de parto sin saber en qué condiciones de salud están ellas y en qué condiciones, está el bebé.

SE BUSCAN OBSTETRAS. En Argentina, más del 90% de las causas de muerte materna y del 60% de las causas de mortalidad infantil son prevenibles durante el embarazo y el parto, por eso dos de las estrategias centrales que contempla el Plan Estratégico son el fortalecimiento de los centros de atención primaria de la salud, donde se reciben las primeras consultas, y los "consultorios de alta conjunta", una modalidad de atención basada en la conserjería para las mujeres.

"Es importante que las embarazadas accedan a servicios de salud que estén preparados para contener un parto de riesgo", afirmó el Representante Adjunto de UNICEF Argentina, Ennio Cufino, y advirtió que por cada mujer que muere al dar a luz, otras 20 sufren enfermedades o lesiones, una cifra que en el país, equivale a 6.000 pacientes mórbidas anuales.

Los "consultorios de alta conjunta" que impulsan UNICEF y el Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA) apuntan a fortalecer el vínculo entre los médicos y las mujeres durante las 48 horas de internación que generalmente, preceden al parto.

Son 48 horas clave para que los médicos se acerquen a las mamás, programen las próximas consultas pediátricas, promocionen los beneficios de la lactancia materna, les faciliten el calendario de vacunación y las informen sobre métodos anticonceptivos.

El equipamiento de las maternidades y los recursos humanos son otras dos necesidades acuciantes. Según la Dirección de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud de la Nación, cerca del 40% de los centros que atienden nacimientos no está debidamente equipado sea porque carece de servicios de neonatología, terapias intensivas, quirófanos, bancos de sangre segura o un equipo médico que incluya enfermeras, obstetras y anestesistas.

La falta de obstetras en el país es alarmante y se suma a la falta de enfermeras y enfermeros para todos los sectores en particular, el pediátrico. Según las autoridades sanitarias, actualmente se necesitan entre 8.500 y 9.000 profesionales obstétricos para suplir la demanda actual de la población.

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