Cuando manda la incertidumbre

El plazo vence el 24 de febrero. En la Municipalidad confían en que finalmente aparezcan los interesados en hacerse cargo de las cuatro zonas en que quedará dividida la ciudad. El mismo pliego contempla municipalizar áreas o servicios.
La principal licitación lanzada por el municipio aún no generó atracción en los empresarios: pasaron ya dos meses de haberse iniciado el proceso para concesionar la recolección de residuos para lo cual se invertirán 800 millones de pesos y todavía ninguna firma compró los pliegos. Queda todavía un mes por delante y en la Municipalidad admiten que hubo consultas de distintos grupos aunque con extremada cautela: "No es sencilla la decisión de involucrarse en una licitación como ésta que demanda una fuerte inversión inicial cuando hay tanta incertidumbre, cuándo no se sabe qué tasa de interés se conseguirá para la financiación y cuando tampoco hay certezas sobre la cuestión salarial", admitió a Rosario/12 el subsecretario de Servicios Públicos, Pablo Seghezzo. El funcionario remarcó que en el Ejecutivo creen que la compulsa lanzada en noviembre llegará a buen puerto, ya que incluso existe la posibilidad contemplada en el pliego de que se municipalice el servicio total o parcialmente si las ofertas presentadas superan el presupuesto oficial. Según pudo saber este diario, las actuales dos concesionarias -Cliba y Lime- estarían interesadas en continuar con la actividad durante los próximos seis años.

El pasado 10 de noviembre se lanzó formalmente la licitación para la recolección de las casi mil toneladas de residuos diarios que produce la ciudad y que actualmente brindan, gracias a sucesivas prórrogas dispuestas por la comuna, los grupos Benito Roggio y Pescarmona. A diferencia del modelo vigente que divide a la ciudad en dos grandes áreas -al norte y al sur de avenida Pellegrini- el sistema contemplado en el pliego aprobado por el Concejo tiene cuatro zonas y además segmenta las distintas tareas a tercerizar, permitiéndole al municipio hacerse cargo eventualmente de alguna subzona o bien de alguna prestación si las ofertas no conforman.

A 75 días de haberse iniciado el proceso licitatorio, ningún grupo abonó los 90 mil pesos del pliego. El plazo vence el 24 de febrero próximo y en el Palacio de los Leones todavía son optimistas: creen que finalmente aparecerán las ofertas. "Lo que pasa es que no es un momento sencillo en materia económica", planteó Seghezzo para después agregar: "Hay un escenario de mucha incertidumbre internacional, eso impacta en las tasas de interés para el financiamiento que para este tipo de servicios es esencial por la fuerte inversión inicial que hay que hacer y además hay también otras variables aún no resueltas que también impactan al momento de proyectar los números, como las paritarias del sector".

El tema mencionado por el subsecretario de Servicios Públicos no es menor ya que todavía no se definió la fuerte puja desatada el año pasado en torno al encuadre gremial de los trabajadores del sector: el gremio de Camioneros que conduce Hugo Moyano pretende imponer su convenio colectivo para la actividad argumentando que los salarios son mucho más elevados, resistida por el Sindicato de Barrido local que desde años opera en la ciudad. La cuestión de fondo la debe resolver el Ministerio de Trabajo de la Nación.

En la administración que conduce Miguel Lifschitz estiman que los dos grupos que actualmente brindan el servicio van a intentar continuar con el vínculo contractual porque "Rosario es una plaza confiable y buscada", según planteó Seghezzo. El funcionario intentó así diferenciarse de otras localidades como la capital cordobesa donde incluso Cliba tuvo dificultades con aquel municipio a raíz de importantes deudas generadas. "Acá estamos al día con todos los certificados", puntualizó el subsecretario de Servicios Públicos.

Más allá de la suerte del proceso en marcha, antes de la adjudicación el Ejecutivo deberá volver a sentarse con el grupo Benito Roggio. Sucede que en agosto pasado, cuando se aprobó la última prórroga del contrato, se acordó hacerla por seis meses más, hasta febrero. En aquella oportunidad la firma consiguió la actualización del monto que le abona la municipalidad mensualmente a cuenta de aumentos salariales ya otorgados.

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