Cuando Kirchner no se quejaba de las AFJP

RIO GALLEGOS.- En mayo de 1993, el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, aterrizaba en esta ciudad en un momento cumbre. Acababa de conseguir la aprobación de la reforma que creó el sistema de jubilación privada y traía a la provincia sólo buenas noticias: confirmaba la cesión de 630 millones de dólares por regalías petroleras mal liquidadas y la promesa nunca cumplida de crear dos zonas francas.
Su contraparte local, Julio De Vido, fue a recibirlo al aeropuerto.

Por aquellos días, ni el gobernador Néstor Kirchner ni su esposa, la entonces diputada provincial Cristina Kirchner, cuestionaban, al menos en público, la reforma previsional que había costado meses de debate político al gobierno de Carlos Menem y Cavallo; la ley que creó las AFJP, que ahora ellos se disponen a eliminar.

No quedan registros en los diarios de sesiones de la Legislatura provincial con críticas a la privatización de las jubilaciones ni tampoco declaraciones periodísticas de Kirchner en los medios locales. ?Con ese tema, los Kirchner no se metieron, ya que nos les convenía oponerse a Menem o a Cavallo, con quienes estaban en muy buenas relaciones?, recuerda a LA NACION un dirigente del PJ que estuvo cerca de Kirchner en aquellos años.

Según atestiguan los archivos, en abril de 1993, mientras la reforma era aprobada en Buenos Aires, Kirchner anunciaba por cadena provincial y a través de una solicitada en La Opinión Austral que la provincia recibiría 630 millones en bonos de consolidación de regalías hidrocarburíferas mal liquidadas: los famosos fondos de Santa Cruz. Ese dinero le iba a permitir a Kirchner consolidar el débil equilibrio económico y político con el que había recibido la provincia en 1991.

En 1993, Kirchner encabezaba el grupo de gobernadores rebeldes que se negaban a firmar el pacto fiscal con Menem y se resistió a pasar la Caja de Previsión a la órbita estatal. En declaraciones publicadas, Kirchner aseguraba que no se oponía a la nacionalización de las cajas de previsión: ?En Santa Cruz mantendremos el sistema previsional como hasta ahora, para garantizar el nivel de asistencia y cobertura que están dando a nuestros jubilados?.

Un mes después, ya con la ley aprobada en el Senado, Kirchner se reunió con Cavallo y aseguró: ?Ya recibí la seguridad del Ministerio de Economía, para seguridad de los pasivos santacruceños, que han decidido aceptar que la Caja de Previsión Social quede en manos de la provincia?.

En 1995, fue Cristina Kirchner quien defendió como diputada la ley provincial por la cual se resolvió la intransferibilidad de la Caja de Previsión, que en los años sucesivos sumaría déficit permanente: en 2007 superó los 200 millones de pesos anuales.

De los diputados y senadores del PJ santacruceños que votaron la ley ninguno respondía directamente a Kirchner. Eran peronistas de sectores diferentes del Frente para la Victoria. Dos de ellos, Rafael Flores y Francisco Toto, se habían resistido el año anterior a votar la ley de privatización de YPF ?pese a los reclamos insistentes de Kirchner? y su relación con el gobernador empezaba a resquebrajarse.

Kirchner tiene historia en el ?manejo de la caja?. Su primer cargo público fue al frente de la Caja de Previsión Social, designado por el gobernador Arturo Puricelli (PJ), actual interventor de Fabricaciones Militares. En pocos meses, creó sucursales, las inauguró, aumentó sueldos y designó gente de su sector político. Ante el crecimiento vertiginoso del joven Kirchner, Puricelli quiso disponer de los fondos asignados por ley al sistema previsional para afrontar el pago de salarios; Kirchner se enojó y se fue dando un portazo. Sólo habían pasado seis meses.

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