Cuando Cristina pedía no usar las reservas

La entonces senadora Cristina Kirchner acompañó un proyecto para pedir que no se utilicen reservas para pagar a los organismos internacionales
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner defiende la creación del Fondo del Bicentenario y el uso de las reservas del Banco Central para hacer frente a los vencimientos de la deuda externa. Ese discurso contradice lo que desde el atril, la Presidenta reconviene a los opositores con un discurso que se da de patadas con lo que afirmaba hace unos años atrás desde su condición de senadora por Santa Cruz. En junio del 2002, junto al riojano Jorge Yoma y otros legisladores del peronismo, pidió al Ejecutivo y al BCRA que se "abstengan de disponer de las reservas monetarias". Eran los días del corralito, del corralón, Eduardo Duhalde llevaba seis meses en la Casa Rosada y los parlamentarios reclamaban la presencia en el Congreso del entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, y del titular de la máxima entidad bancaria, Mario Blejer, para que expliquen "la proyección de la política monetaria, cambiaria y financiera del gobierno nacional". Los senadores peronistas ejercían una celosa marca personal sobre los pasos y las definiciones de Duhalde, defendiendo a rajatabla el rol de contralor del Congreso y la independencia del Central.

En los fundamentos del proyecto de comunicación 1262/02, los firmantes –Cristina, Jorge Yoma, entre otros– advierten sobre las dificultades de acceder a un financiamiento ventajoso. Y en ese escenario destacaban que Duhalde se refugiaba en la alternativa de utilizar las reservas. Justificaban su preocupación por las reservas monetarias diciendo que ya no se trataba de "un tema técnico y restringido a un limitado ámbito de discusión".

Por esos días Cristina defendía el rol de los parlamentarios. Senadora al fin, reivindicaba su papel y sus atribuciones. "El Congreso de la Nación es técnicamente el gran controlador, ya que en su carácter de órgano más representativo de la sociedad, nace precisamente para fiscalizar la gestión del Poder Ejecutivo, y después para sancionar leyes", opinaron los legisladores del peronismo en la iniciativa que el 20 de junio dejaron en la mesa de entradas de la Cámara alta.

La contradicción más grande del discurso de hoy, comparado con el de ayer, es cuando los parlamentarios opinan sobre las atribuciones y competencias del BCRA. Lo consideraban un órgano independiente en el que el Congreso había delegado facultades. "El Congreso ha delegado en el Banco Central, al crearlo como organismo descentralizado con total independencia de toda subordinación al Poder Ejecutivo, facultades que le fueran otorgadas por la Constitución Nacional". Recordaban que de acuerdo al artículo 3 de la entidad bancaria "no podría estar sujeto a órdenes, indicaciones o instrucciones del Poder Ejecutivo (porque) es el Poder Ejecutivo el poder del Estado facultado para negociar con los organismos internacionales de crédito y quien puede comprometer aún más la suerte de nuestras reservas".

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