Cuando hay crisis, "sobran obreros"

Fue la expresión de un dirigente de Smata para referirse a la actitud patronal frente a la situación de caída en las ventas y la producción. Desde principios de mes, la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria.
La empresa Ford de Argentina quiere festejar el Día del Trabajador con 330 despidos. Smata, representante sindical del sector, denunció que la automotriz ya envió esa cantidad de telegramas de preaviso a sus empleados. En la versión empresaria, serían obreros que "están sobrando" frente a la caída de ventas y producción de automóviles. La reunión que mantuvieron ayer el gremio, la empresa y el Ministerio de Trabajo, dentro de la conciliación obligatoria dictada los primeros días del mes, pasó a cuarto intermedio hasta el próximo lunes. Desde la cartera laboral que conduce Carlos Tomada, indicaron a Página/12 que el encuentro fue "corto y positivo". Smata reclamó la estabilidad laboral hasta diciembre y una actualización salarial para los obreros de Ford. Por su parte, la compañía se comprometió a presentar el próximo lunes una propuesta que satisfaga los reclamos de los trabajadores.

El secretario gremial de Smata, Ricardo Pignanelli, aseguró ayer que la automotriz Ford envió "330 telegramas de preaviso" a sus empleados, donde se les informó que "quedarán sin trabajo a partir del primero de mayo".

La respuesta del sindicato no se hizo esperar. "Los niveles de producción no cayeron tanto como para intentar echar esa cantidad de obreros", aseguraron a este diario desde el gremio.

"Cuando la vaca da leche, la empresa apoya a sus trabajadores. Pero cuando hay sequía, se la agarran con ellos", ejemplificó –metáfora campestre de por medio– Aníbal Soler, dirigente de Smata. "Ahora que vino la crisis, los trabajadores le decimos a la empresa que no se deshaga de las herramientas que hicieron crecer a la compañía, porque la situación puede cambiar en cualquier momento", agregó.

En marzo, la producción de Ford en el país fue de 5834 unidades, mientras que el acumulado durante el primer trimestre del año llegó a 10.625. Sin embargo, durante el mismo período del año pasado la producción había sido de 18.319 rodados. Por otro lado, las ventas de marzo totalizaron 3907 vehículos, en tanto que en el primer trimestre fueron de 11.799. Entre enero y marzo del año pasado, las ventas habían superado las 19.000 unidades.

"Cuando pasamos de producir 420 unidades diarias a 380, la empresa decía que sobraban 85 trabajadores. Ahora que el promedio es de 320 unidades diarias, dicen que sobran 300 trabajadores. El reclamo de Ford es desproporcionado", criticó Soler.

La semana pasada, el Ministerio de Trabajo volvió a dictar una conciliación obligatoria entre Ford y Smata, que vencerá el próximo 30 de abril. "No son tiempos de ajustes, no es la respuesta a la crisis. El sector empresario debe mantener las fuentes laborales y el sostenimiento de la capacidad adquisitiva de los asalariados", había pronunciado Tomada durante la IV Cumbre de Relaciones Laborales llevada a cabo a fines de marzo.

El argumento de los gremialistas es que la automotriz debería abstenerse de realizar cualquier despido hasta fin de año, tiempo en el que deberían sentirse los efectos del plan automotor lanzado por el Ejecutivo. De todas maneras, hubo críticas hacia la iniciativa del oficialismo. "Los planes para promover el consumo interno de automóviles no comenzó a funcionar", aseveró Pignanelli, quien también reclamó que las empresas del sector hagan su aporte, ya que el Gobierno "les dio una mano a partir de los programas financiados con fondos provenientes de las ex AFJP".

El clima laboral dentro de las automotrices en el país se viene resintiendo desde el año pasado. La mayoría de las empresas tuvo que adelantar vacaciones. Otras suspendieron personal durante varias semanas, como fue el caso de Renault y Mercedes Benz. General Motors había amenazado el año pasado con despedir a 440 trabajadores, algo que quedó sin efecto. Los 300 telegramas de Ford son la primera jugada de 2009 por parte de las automotrices para paliar la crisis económica con una clásica receta de ajuste.

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