Cuando calienta el sol

Cuando calienta el sol
“No podrían gobernar ni 15 minutos”

Carlos Raimundi es uno de los pocos que camina por un Congreso vacío, donde los pintores anularon el aire acondicionado. El diputado de SI delinea las conversaciones en el centroizquierda no kirchnerista. “A Ibarra le hace falta una autocrítica”, advierte, en diálogo con Página/12.

“Me cuesta mucho creer que pueda existir un gobierno sustentable que compartan Patricia Bullrich y Rubén Giustiniani. Eso no podría gobernar la Argentina ni 15 minutos”, señala.

–En Proyecto Sur anuncian que su candidato sería Víctor De Gennaro.

–Me parece que necesitamos compartir y no disputar el mismo espacio.

–Pero, por ejemplo, ellos ven a Martín Sabbatella como “muy oficialista”.

–Indudablemente, Martín tuvo una relación simbólica con el Gobierno mucho más fuerte que la nuestra. Pero está pendiente la construcción de un espacio progresista que no termine absorbido por los dos grandes partidos. Prefiero pensar este plano y tender puentes de articulación.

–¿Lo prefiere a Sabbatella dentro del mismo espacio?

–Formamos parte de un espacio común. No puedo decir si eso después deriva en una misma lista. En la historia, se hicieron alianzas para sumar: Ruckauf-Solá o Ibarra-Telerman resultaron alianzas ficticias. Tenemos que evitar reproducir las razones para que una alianza sea frágil. Por ejemplo, sería un error que alguien pretenda erigirse en el eje articulador, exhibiendo la experiencia parlamentaria o la construcción social o una gestión.

–¿Podrían coincidir, aunque su armado traiga a algunos dirigentes que vienen del kirchnerismo, como Humberto Tumini o Jorge Ceballos?

–Son personas que pertenecen al campo popular. Con Miguel Bonasso, en las últimas votaciones tuvimos más coincidencias que diferencias.

–¿Con Pino Solanas y Claudio Lozano piensan converger en Capital?

–Sí, eso forma parte de un acercamiento, que en cortísimo plazo se va a expresar en un interbloque con Lozano.

–¿También con el socialismo de Roy Cortina?

–Ellos dieron un paso importante: desembarazarse de la Coalición Cívica.

–¿Ibarra es un potencial aliado?

–No da la sensación de ser proclive a un acuerdo. Creo que le hace falta una autocrítica.

–¿Cómo ven el intento de Carrió de reunir a la UCR, el PS, a Ricardo López Murphy y quizá a una parte del PRO?

–Me cuesta mucho creer que pueda existir un gobierno sustentable que compartan Patricia Bullrich y Rubén Giustiniani. Eso no podría gobernar a la Argentina ni 15 minutos. La política se convirtió en una pista de hielo, con deslizamientos inesperados, alrededor de la idea de cuántos cargos obtenemos si nos reunimos.

–¿Es coherente para el PS estar en esa coalición, si entra López Murphy?

–El socialismo dice que si está López Murphy, no va a estar. Y soy respetuoso del proceso de discusión de otros partidos.

–El Gobierno plantea que son la “nueva Alianza”.

–¿Cuál es la herencia del kirchnerismo? La reconstrucción del PJ y de la UCR; sostenerse en la peor estructura del conurbano y en los negocios con Moyano. Del otro lado, la CC empuja a la UCR a una agenda más liberal.

–¿Cómo ve la gestión de Macri?

–Macri ha aprendido cómo contrabandear las peores políticas bajo discursos del sentido común. Dice que los sindicatos son corruptos y hay que enfrentarlos, pero después negocia. Dice que los empleados municipales están de más, pero por debajo cierra hospitales públicos y hace contrataciones para obra pública con las empresas familiares.

–¿Scioli tiene un discurso distinto?

–Supongamos que viene un viento y mezcla los papeles de un discurso de Macri y otro de Scioli. ¿Cómo los distinguís? Los dos dicen: “armemos equipos”, “yo tengo fe”, “yo soy de trabajar más que de hablar”.

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