Cuando calienta el sol

Cuando calienta el sol
“Con Reutemann o Scioli, no me agarran”

“¿Y? ¿Cómo anda Aerolíneas?”, pregunta el mozo antes de servir el café.

Ariel Basteiro contesta con una sonrisa y dice que ahora van a comprar más aviones. De vuelta de su viaje a Cuba con la comitiva presidencial, el diputado socialista asegura a Página/12 que nunca compartirá una lista con Aldo Rico.

“Si el futuro del peronismo son Reutemann y Scioli, no me agarran ni atado con soga para sumarme a eso”, aclara. También sostiene que la Justicia le dará la razón en la disputa por la conducción del PS bonaerense con el sector de Rubén Giustiniani.

–Bonasso, Tumini y otros dirigentes de centroizquierda se están alejando del kirchnerismo, ¿se sintió tentado a hacer lo mismo?

–Lamentamos que la coyuntura nos ponga en lugares diferentes. Eso puede crear un falso concepto de que el progresismo se ha ido. En el socialismo bonaerense lo discutimos y vemos que el gobierno de Cristina tomó acciones más de izquierda que las que tomó el propio Kirchner: expropiar Aerolíneas, eliminar las AFJP y la resolución 125 fueron medidas contra el establishment. Se siguen dando los motivos para seguir apoyando, aunque sea con un apoyo crítico.

–¿No pensaron en irse cuando se enteraron de que Aldo Rico forma parte del kirchnerismo?

–No. Aldo Rico ya estaba en el espacio peronista. No es una sorpresa. Sabemos que es un espacio heterogéneo, donde también están Ocaña, los ex ARI, el Frente Grande, el PI, Carta Abierta, Carlos Heller...

–¿Compartiría una lista con Aldo Rico?

–No, obviamente que no iría en una lista con él. Y es más: tenemos hacia adelante un debate mucho más profundo. Sea Cristina o sea Néstor el presidente, está el espacio para el debate. Si el futuro del peronismo son Reutemann y Scioli, no me agarran ni atado con soga para sumarme a eso.

–¿Cómo ve que Binner pida la suspensión de las retenciones?

–Binner no es tonto. Esa propuesta la hace pensando en su capital electoral, que en Santa Fe tiene un alto impacto en el tema agrícola. El es un gobernador de centroizquierda y un claro referente de un sector del socialismo.

–Carrió acusa a Kirchner de ser el jefe de una asociación ilícita...

–Mirá, me acuerdo de un encuentro en 2003 en la Casa de Santa Cruz con Kirchner, Carrió e Ibarra. Y ella allí hablaba maravillas de Kirchner y decía que había que trabajar juntos. También habló maravillas y habló mal de Binner. Y lo mismo pasará con Reutemann. Carrió todo lo que dice es por conveniencia electoral.

–¿Con Ibarra se puede construir o Ibarra es el límite?

–El representa un sector del electorado progresista, con un porcentaje de votos no menor. Pero Ibarra se aleja del kirchnerismo porque en Capital es conveniente jugar como independiente y alejado del Gobierno.

–¿Qué opina del frente acordado por la CC, la UCR y el PS?

–Lamento que parte del socialismo se alíe con dos estructuras que tienen posturas de centroderecha.

–El domingo usted fue proclamado como secretario general del PS bonaerense, pero la intervención del socialismo nacional sigue. ¿Cómo se resuelve esto?

–La intervención está apelada en la Justicia y se define en los primeros días de febrero. Es una intervención en la clandestinidad, porque no intervino las cuentas, jamás apareció por la sede del PS bonaerense.

–Por ahí, tenían miedo de que le tiraran con sillas...

–No, los perjudicados con el bolonqui de Costa Salguero fuimos nosotros. Lo que se quiere es imponer a los cachetazos un acuerdo con el centroderecha.

–¿Cree que lo van a expulsar del partido?

–No creo. Hace tres años que amenazan con echarme del partido.

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