Cuando calienta el sol

“No lo veo a Kirchner como legislador”

Se nota que es enero porque Juan Manuel Urtubey no lleva puesta corbata. Más allá de eso, el gobernador está en su oficina de la Casa de Salta, a metros del Obelisco, trabajando con sol y treinta y pico de grados allá afuera. Imagina que en algún momento hará una escapada a la playa pero también sostiene que “está bueno” lo de trabajar en enero porque el nivel de presión baja y puede diagramar tareas a más largo plazo.

–Las provincias del Norte fue en donde la candidatura presidencial de Cristina Kirchner obtuvo mayores porcentajes, ¿le parece que ese resultado se puede repetir en las elecciones de este año?

–Es una elección muy distinta, ésta es esencialmente provincial. El hecho de que no se elija una figura nacional como presidente o vice traslada la consideración de la elección a las realidades locales.

–¿No va a ser un plebiscito sobre la gestión de Cristina Kirchner?

–No veo que eso pueda darse. En Salta, incluso, es muy difusa la referencia porque el gobierno nacional jugó tanto con los que nos proponíamos por el Frente para la Victoria como con los que lo hacían por el PJ.

–Salta fue una de las provincias donde más pegó el conflicto con el campo, ¿cómo quedó ahora esa situación?

–En Salta se sintió y se siente todavía el reclamo de sectores del campo. Acá quiero hacer una distinción respecto al fondo y las formas. Respecto del fondo, todo lo que tenga que ver con políticas de diversificación de cultivos y demás nosotros lo valoramos positivamente. Que Argentina avance peligrosamente a un monocultivo de soja nos complica en lo referente a la generación de empleo. Respecto de las formas, en Salta hay un buen clima producto del diálogo. La provincia genera las políticas necesarias para que las actividades productivas sean rentables dentro de las medidas de nuestras posibilidades. Las grandes variables de la política nacional desde la provincia no las podemos resolver.

–A propósito de la soja, se lo criticó por el desmonte en la provincia...

–Se dijo que este gobierno había autorizado 400 mil hectáreas de desmonte y la verdad es que, desde que yo asumí, no se autorizó ni una hectárea. Había autorizaciones anteriores que constituyen un derecho adquirido como lo dice la propia ley que impulsó el diputado Bonasso. A pesar de esos derechos adquiridos hemos evaluado aquellos desmontes que estaban bien o no estaban bien otorgados.

–¿Qué le pareció el lanzamiento de Carlos Reutemann como posible candidato a presidente?

–Los que tenemos alguna responsabilidad política debemos pensar en la Argentina que viene. Si ese mirar al futuro es sólo mirar candidaturas es muy parcial. Tenemos que pensar cómo esto que es un activo para los argentinos, como la recuperación de una posición de poder para el Estado, el reposicionamiento del Gobierno como el articulador de una movilidad social se convierte en un proyecto colectivo. Si pensamos que eso se resuelve poniendo primero la candidatura estamos haciendo las cosas al revés. Tengo el mejor de los conceptos de Reutemann, pero primero deberíamos discutir un proyecto colectivo y después quiénes lo ejecutan.

–¿Lo mismo opina de quienes han comenzado a armar un proyecto por afuera del oficialismo, como Felipe Solá?

–No coincido en la idea de construir sobre una clasificación previa excluyente. Así como no me parecería razonable armar la Argentina que viene excluyendo a los que están en contra del gobierno nacional es igual de sesgado una alternativa que no tenga en cuenta a los que están hoy en el gobierno.

–Desde sectores de centroizquierda le vienen criticando a Kirchner apoyarse demasiado en la estructura del PJ. ¿Cómo lo ve usted?

–Es vital sostener el marco de pluralismo que permite la construcción de un proceso político y social. Nosotros en la provincia lo estamos haciendo y nos da resultado. Nunca renegué de mi condición de peronista como tampoco mi vice reniega de su condición de presidente del Partido Renovador. Sin embargo, pudimos articular políticas de Estado que son sostenidas por la gran mayoría de los actores políticos y sociales de la provincia. A nivel nacional debemos garantizar eso. Si Néstor Kirchner como presidente del Partido Justicialista es el articulador del gran frente social que construye esa Argentina progresista en la cual paramos las bases de construcción de este gobierno, enhorabuena. En cambio, si la política es trabajar sobre la lógica de poder territorial clásico, la gran mayoría de los que provienen del PJ seguramente no estarán de acuerdo. El dato distintivo no es si Kirchner es o no presidente del Partido Justicialista, sino cómo garantizamos que la Argentina no caiga en esa vieja mala costumbre del pensamiento único.

–¿Kirchner debería ser candidato en octubre?

–Desde mi punto de vista, y yo fui diez años legislador, no lo veo a Kirchner como legislador. Ojo, por ahí nos sorprende, no sería la primera vez.

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