Cuando calienta el sol

“Con lo del campo perdimos militantes pero ganamos independientes”
El año nuevo trajo para Vilma Ripoll más de un festejo. “El Firmat Fútbol Club salió campeón local el martes pasado, que es mi club de toda la vida, y hubo gran fiesta”, comenta la candidata a diputada porteña por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST)-Nueva Izquierda. Ripoll pasa estos días en su pueblo santafesino, Firmat, alternando descanso con trámites familiares. Uno de sus hermanos la hospeda en su casa con pileta, y además está cerca de la laguna Melincué y de Rosario, “con lugares muy tranquilos sobre el río para desenchufarse”. Dice que en la calle la gente le habla. “Acá me conocen todos, me piden que opine sobre el Gobierno, me aconsejan que no deje de pegar, que no me baje”, cuenta, y se ríe.

–¿Es la primera candidata de izquierda lanzada a la campaña electoral?

–Sí, el MST con el espacio de Nueva Izquierda, Patricia Walsh, Marcelo Parrilli y Héctor Bidonde, con los que ya estamos trabajando. No le queremos regalar a la derecha la oportunidad de ocupar todo el espacio de oposición. Todas las alternativas que hay son de derecha: Carrió, Reutemann, Solá. Y la izquierda no dice nada. Hicimos un llamado a Lozano, a su sector en la CTA, a Solanas y a toda la izquierda porque hay espacio para hacer un frente de confluencia del centroizquierda nacional y popular con la izquierda. Eso sería lo nuevo, si no nos perdemos la oportunidad. Pero viene difícil. Si cambian estamos abiertos, dispuestos a compartir las bancas.

–¿Cómo se percibió en Santa Fe el anuncio de Reutemann?

–Con bastante impacto. La opinión está dividida, es una provincia donde ganó el socialismo, pero Reutemann ganó prestigio con el conflicto del campo. Para algunos es un tipo medido para un momento de crisis, otros dicen que fue un desastre su gestión durante la inundación y el 20 de diciembre.

–¿Ustedes perdieron votos por su posición favorable al reclamo del campo?

–Sí, aunque no sé si se va a expresar en votos. Falta bastante para las elecciones y seguramente van a pasar muchas cosas que puedan hacer que la gente comprenda lo que pasó durante el conflicto, aquellos que creyeron lo que Cristina proponía. Mucha gente no ligada al electorado de izquierda me dice que me va a votar.

–¿Perdieron militantes de izquierda pero ganaron independientes?

–Creo que es un alejamiento temporario de sectores muy de izquierda o de centroizquierda que creyeron en la propuesta del Gobierno.

–Hubo sectores de izquierda que no apoyaron al Gobierno ni al campo...

–Pasó inadvertido durante el conflicto, y me parece equivocado. Estaba muy polarizado y la gente que quedó en el medio no fue visible. Hay gente común, que nunca pensó en votar a la izquierda, que rompió con el Gobierno por el estilo político de los K, por la soberbia, el autoritarismo.

–Néstor Pitrola, del PO, dijo que es una pavada hablar ahora de elecciones.

–Justamente lo contrario. No le podemos regalar los sectores populares y de trabajadores a los candidatos de derecha, hay que salir a disputarlo desde el momento en que los demás salen. Hay otra opción, y es socialista.

–Hay quien dice que a la izquierda de los Kirchner está la pared...

–No es así. Se ve en las luchas, en las listas de oposición en los gremios, en la universidad, en cada conflicto importante está la izquierda. Patricia Walsh es peronista pero de izquierda, tuvimos y tenemos diputados. No es que no nos votan, pero hay que salir a disputar en un momento en que hay un gran espacio. Por eso la izquierda tradicional tiene que romper el sectarismo y el centroizquierda tiene que entender que solo ya no va más, termina siendo el Frepaso o el Frente Grande.

–¿Qué van a hacer por la pérdida de personería en Buenos Aires?

–El Gobierno volvió a poner en funcionamiento una normativa por la cual si no sacás el 2 por ciento de los votos perdés la legalidad. Vamos a presentar las firmas para mantenerla. Es una medida antidemocrática con la excusa de que hay muchos partidos, pero ellos hacen partidos para recibir plata y hacer colectoras, y a los partidos de verdad nos atacan.

–¿Cómo vive la guerra en Medio Oriente?

–Terrible. Me vuelvo porque quiero ir a las movilizaciones. Habría que romper relaciones con Israel para obligarlo a retroceder, están haciendo un genocidio.

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