Cuáles son las necesidades urgentes de Junín

Héctor Azil, Ricardo Petraglia y José María Banfi proponen medidas concretas para que lleve adelante el Municipio. Mucha preocupación por el gas y el agua.
Por Luis Domenianni

La consigna propuesta esta semana para brindar al lector la posibilidad de cotejar opiniones de algunos hombres públicos de Junín fue: ¿Cuáles medidas deberían ser consideradas de manera inmediata desde el Gobierno Local en la particular situación que atraviesa el país, en general, y Junín, en particular?

José María Banfi, Ricardo Petraglia y Héctor Azil respondieron al requerimiento.

Problemas básicos

Para el concejal Petraglia, "poniendo los pies sobre la tierra, en lo que depende de las autoridades de Junín, se deben solucionar los problemas básicos que hacen a la calidad de vida de sus habitantes y que son responsabilidad de las autoridades municipales que deben brindar esos servicios eficien-temente".

En tal sentido, Petraglia menciona el abatimiento del arsénico en el agua, elevar la presión en la distribución de agua corriente y colocar medidores para controlar el derroche.

Luego de los temas hí-dricos, reclama una planta potabilizadora de residuos cloacales; el control y la organización del tránsito y del transporte público de pasajeros; el tratamiento adecuado de los residuos sólidos urbanos (basura); el reasfaltado de algunas calles y el correcto bacheo.

El ex candidato a intendente del MID indica además la construcción de una planta presurizadora de gas natural; controles adecuados del cumplimiento de la ordenanzas en lo que hace a ruidos molestos; limpieza urbana con responsabilidad de los vecinos; revisión de las habilitaciones de locales nocturnos; la poda y el reemplazo forestal urbano.

Seguridad,

viviendas y gas

Por su parte, José María Banfi prioriza tres elementos. "Encarar un Plan Integral de Seguridad para Junín, que incluya presencia municipal activa y permanente en sectores con carencias que implican alta vulnerabilidad social, programa de contención para menores en riesgo, propiciando actividades deportivas, culturales, sociales y otras, y presencia policial activa para prevenir como tarea fundamental en políticas de seguridad (incluye tránsito)".

La segunda sería formular un programa de auto-costrucción de viviendas en barrios y pueblos del partido de Junín con materiales, planos y demás cuestiones técnicas aportados por el Municipio, mientras que la mano de obra debería ser aportada por los vecinos. "En seis años de gestión no se ha realizado ni una sola vivienda en los pueblos del partido. Esto conspira contra la propia vida allí y alienta la migración hacia la ciudad" sostiene.

La tercera es construir una nueva planta reguladora de gas natural, necesaria para poder brindar servicio a sectores hoy sin ese recurso. "Con el canon pagado por la empresa en los últimos años sobran recursos para poder llevarla adelante", asegura.

Crecimiento, agua

y participación

Por último, Héctor Azil reclama inmediatez para establecer un "programa universal de conexión de gas natural". Sostiene que el crecimiento económico y habitacional de los últimos seis años trajo aparejado un aumento del consumo y la demanda de este recurso, que no está satisfecha.

"Con una política que en lo personal considero desacertada, el Municipio priorizó desde Grupo Junín la telefonía e Internet –dos servicios que por otra parte abundan en la ciudad–, postergando la necesaria tercera estación de rebaje de gas, que serviría para conectar a la red a varios sectores de la comunidad", explica.

En segundo término, indica que el suministro de agua potable de la municipalidad de Junín adolece de dos virtudes indispensables: cantidad y calidad. "La red de provisión de agua potable ha llegado al colapso, prueba de esto es que los días de calor en varios barrios de la ciudad es imposible acceder a un buen suministro. La falta de inversión en obras de infraestructura por parte del Municipio nos llevó a esta realidad. Es imprescindible hacer nuevas perforaciones que garanticen un suministro acorde a lo que los vecinos abonan por ese concepto", concluye.

"En cuanto a la calidad del agua en Junín, es de público conocimiento el grave problema de la presencia elevada de arsénico en el agua y las intimaciones judiciales respecto al deber del Municipio de potabilizarla. Teniendo en cuenta los problemas sanitarios que produce el consumo de arsénico en las dosis presentes en Junín, no se debe dilatar más la solución de ese problema. Está en juego la salud de los vecinos, por la que el municipio debería bregar", insiste.

Por último, menciona la implementación de la modalidad de presupuesto parti-cipativo. Señala que varios partidos (incluido el Jus-ticialismo) presentaron en sus plataformas electorales esta propuesta.

"Urge en nuestra ciudad su implementación. Incenti-varía la participación de los vecinos en las decisiones que los afectan, a la vez que mejora la calidad de la democracia en la ciudad. Esta medida no implica costo económico para el Municipio, sino destinar un porcentaje del presupuesto en obra pública y poner a disposición de la decisión ciudadana en qué utilizarlo", termina.

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