Cuáles son los casos de "ñoquis" más insólitos en la Capital Federal

Después de un censo que llevó adelante el Gobierno porteño se descubrió que el problema de los que cobran sin trabajar sigue existiendo en la administración pública. Los 10 casos más increíbles
Luego del censo en la administración pública que llevó adelante el Gobierno de la ciudad de Buenos, se detectó que en el Estado trabajan 114.437 personas. Sin embargo, el mismo permitió observar ciertas irregularidades, como aquellas que dan cuenta de que los famosos "ñoquis", los que cobran sin trabajar, son una realidad que no ha podido superarse aún.

De hecho, Néstor Grindetti, ministro de Hacienda porteño, señaló: "El año pasado, y para tener más control, incluimos una nueva tarjeta para pagar los sueldos. Sin embargo, 6.000 personas no las retiraron, y de ésas, 2.000 no fueron a cobrar el sueldo desde diciembre, ni siquiera por ventanilla. Con los datos del censo empezamos a cruzar la información y detectamos varios casos de los denominados ñoquis".

Ahora, a la hora de nombrar cuáles fueron los casos más insólitos que encontraron de "ñoquis" porteños, 10 son los que hay que mencionar.

El primero de ellos es el de N.C., un docente que murió el 15 de junio de 2007 pero que "siguió cobrando" su sueldo de $1.700 mensuales hasta abril de 2008. No hace falta aclarar que no era N.C. quien percibía los haberes, sino alguien que se aprovechó de la situación, por lo que la Comuna bloqueó el pago del salario.

El segundo caso resonante es el de A.L., empleada de una escuela que desde el 2006 no trabaja por licencia médica, por lo que debería estar cobrando ahora el 25% del sueldo. Sin embargo, hasta hace poco estába percibiendo el 100% del salario.

Como tercero está el de M.B., quien está en la nómina del Hospital Piñero. El problema es que esta persona no trabaja en el lugar desde hace 1.513 días por una licencia médica. El inconveniente, en un caso muy similar al anterior, es que pasados los 1.050 días los empleados no deberían cobrar el sueldo, algo que no sucedió.

También en el Piñero figura como empleado de planta el sacerdote B.S., quien debía trabajar 35 horas semanales. Sin embargo, al momento de llevar a cabo el censo no estaba ni había una planilla de asistencia para poder verificar si cumplía con sus horarios.

M.C., profesora, es la protagonista del quinto caso. La docente tiene 52 horas cátedra en cuatro colegios distintos y cuatro de los días a la semana tiene que estar entre 10 y 12 horas en cada institución. En conclusión, como mínimo tendría que haber estado en dos lugares al mismo tiempo.

R.A. sí trabajaba, pero lo malo es que firmaba por anticipado sus asistencias. Así, cuando el censista visitó el 8 de abril la Escuela de Arte Dramático donde se desempeña, vio que el hombre había firmado sus asistencias del 11 y 12 del mismo mes.

Mientras tanto, O.C. es un individuo que trabaja en la Procuración y en la municipalidad de La Matanza. El problema con este sujeto es que parece tener firmas diferentes, ya que no coinciden unas y otras en el libro de asistencias. Ahora, el Gobierno le bloqueo el sueldo y piensa denunciarlo.

El octavo caso increíble es el de Marcos Alejandro Mayer, denunciado penalmente, quien está en la nómina del Hospital Fernández, pero que no se presenta a trabajar. Sin embargo, en los últimos 13 meses cobró un total de 85.362 pesos.

Finalmente, para indignación de los lectores, dos casos más que insólitos completan la lista de los diez prometidos. Uno es el de M. D., quien trabajaba en una escuela de recuperación, renunció en febrero del 2008 y continuó cobrando su salario. Al ser descubierta, prometió devolver el dinero en cuotas. El otro es el de C.M., quien desde 1979 no se tiene constancia de que haya ido a trabajar a la Dirección General de Educación de Gestión Estatal, aunque figura como empleada, publicó el diario Clarín.

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