Cruje el PJ en la tierra de Celso

La interna del oficialismo en Malargüe salió a la luz tras la supuesta venta de expedientes y el incendio de documentos. Sectores dentro del peronismo critican la "derechización" de la gestión.

Empezaron la militancia peronista todos juntos. Pero en 2007, las críticas y cuestionamientos de un sector del PJ hacia la conducción de Celso Jaque y el posterior acercamiento de ese grupo con el sanrafaelino Omar Félix en el marco de la Concertación Plural terminaron por separar las aguas.

Las voces opositoras y hasta las del seno mismo del justicialismo malargüino apuntan ahora que la tropa ya no les responden linealmente al gobernador ni al intendente Juan Agulles ¿La razón? El armado de las listas para los comicios de junio, el resultado poselectoral del PJ en la provincia y las críticas por la "derechización de la gestión, que no da lugar a ninguna participación".

Los cuestionamientos salieron a la luz en medio del revuelo que se armó en Malargüe hace 10 días por un incendio en un galpón de la Secretaría de Obras Públicas, en donde se habrían quemado documentos importantes de esa área de la Comuna. Y después se dio el escándalo por la supuesta venta de expedientes a un concejal electo del Mopoma (Movimiento Popular Malargüino), Gabriel Ferraro.

La interna feroz

En el ’95 el PJ comenzó a afianzar su poderío en el departamento sureño. Fue de la mano del mismo Jaque, quien gobernó hasta 2003. En esos años dos dirigentes de pura cepa peronista se mantuvieron a su lado.

Uno es Rodolfo Yoyo Cabeza, quien fue primero concejal y luego director de Servicios Públicos de la Comuna.

Ya en la intendencia del sucesor del actual gobernador –el diputado Raúl Rodríguez– Cabeza volvió al Concejo Deliberante, aunque esta vez se convirtió en el presidente de ese poder.

Pero en 2007, las críticas a la conducción de Jaque y Rodríguez del PJ malargüino provocaron que Cabeza y todos los hombres que le respondían (entre concejales y funcionarios) cerraran con Félix para ir en las listas de la Concertación.

Una vez que ese experimento electoral fracasó, los dirigentes alineados con Cabeza volvieron a las filas peronistas.

Uno de los hombres que se incorporaron al bloque de concejales fue el edil Javier Barrera, quien aseguró a UNO que "las diferencias se dieron por la concepción de la gestión pública. No se puede gobernar sin dar participación a los otros sectores".

La crítica es similar a la que vienen haciendo desde diferentes líneas del PJ provincial al modo de conducir de Jaque y del secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán.

Pero en la oposición también apuntan a la falta de transparencia de la gestión de Agulles. Y miran de reojo la interna feroz del partido gobernante. "El problema está en el Ejecutivo, desde que lo dejaron afuera al Yoyo Cabeza", dijo en ese sentido el concejal Fernando Glatigny (CONFE).

Mientras, Ferraro indicó que "el jaquismo que se instaló hace 14 años creó estos personajes".

Este diario intentó consultar a Agulles y a Rodríguez varias veces pero no hubo respuesta en la tierra del gobernador.

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