El crudo se acopló a la desconfianza en los mercados y retrocedió casi 9%

El crudo se acopló a la desconfianza en los mercados y retrocedió casi 9%
El barril WTI cerró a u$s 45,88, arrastrado por las fuertes caídas de las bolsas ante una mayor incertidumbre por el futuro del sistema financiero. Para el FMI, la recuperación tardará
Presionado por un repunte del dólar y una creciente cautela en torno a cualquier tipo de recuperación económica, el petróleo cayó ayer casi un 9% y terminó a u$s 45,88, acoplándose así a la fuerte caída registrada en los mercados bursátiles en momentos en que la demanda se encuentra débil y los stocks muy altos en los Estados Unidos.

El crudo WTI (de referencia para la Argentina) para entrega en mayo cedió u$s 4,45 –o un 8,8%–, y cerró a u$s 45,88 el barril. La misma tendencia registró el crudo Brent (de referencia para Europa) para entrega en junio que perdió un 6,5%, a u$s 49,86 el barril. El contrato del crudo estadounidense para entrega en mayo expiró ayer, lo que según operadores también presionó al mercado.

"La caída de los mercados bursátiles y un fortalecimiento del dólar estarían alentando la liquidación (...) pero también vemos esto como un reconocimiento de que la pobre demanda estadounidense y las estadísticas sobre los inventarios de las últimas semanas importan", dijo Tim Evans, analista de Citi Futures Perspective.

La causa de la abrupta caída de la bolsa neoyorquina se encuentra en el sector bancario. Pese a que los resultados que el Bank of America registró en el primer trimestre fueron más favorables a los que esperaban los analistas, la entidad también reportó un gran incremento en los préstamos en problemas (por pagos retrasados), lo que pone de manifiesto que la recesión de EE.UU. no cede.

Ese malestar generalizado repercutió de lleno en otras entidades financieras. Tanto las acciones del Bank of America como las del Citigroup, los dos bancos más grandes del país, cayeron ayer con fuerza. (Ver tapa F&M)

A esto se suman, además, los malos pronósticos respecto de la marcha de la primera economía del mundo. El índice de indicadores adelantados elaborado por el instituto Conference Board–que permite prever la dirección que tomará la economía en los próximos tres a seis meses– sufrió una caída de 0,3% en marzo, lo que hace prever que la recesión que Estados Unidos sufre desde hace 15 meses se prolongará durante gran parte de 2009, anunció ayer la entidad con sede en Nueva York. Esta caída del índice de indicadores adelantados se produce después del descenso del 0,2% en enero y febrero. La medida no ha subido desde junio del año pasado.

El aumento del desempleo y la contracción del crédito significan que los recientes aumentos del gasto del consumidor, la parte mayor de la economía de Estados Unidos, probablemente no se sostengan, a lo que se suma el temor de que los estadounidenses sigan atrasándose en el pago de los préstamos.

"No hay razón para pensar que esta recesión acabe en ningún momento de esta primavera o este verano" boreales, dijo Ken Goldstein, economista de Conference Board. "Todo indica que va para largo", agregó.

En este crítico escenario, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, intenta lidiar con el doble objetivo de reactivar la economía real de su país, pero sin que se dispare el ya abultado déficit público.

Ayer, en la primera reunión oficial con su gabinete, el mandatario pidió a su equipo que recorte el gasto en u$s 100 millones, una cifra que reconoció "pequeña" en comparación con el presupuesto federal de más de u$s 3,5 billones que presentó para el año fiscal 2010, que comenzará en octubre. Aún así, dijo que las medidas de ahorro "tendrán un impacto extraordinario de forma conjunta".

"Cien millones de dólares aquí, 100 millones allí, y muy pronto, incluso en Washington, se sumarán cantidades de verdad", explicó.

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