Cruces en el gabinete por el subsidio a los Cadillacs.

Cruces en el gabinete por el subsidio a los Cadillacs.
Hay muchos funcionarios enojados y adjudican la orden de pagar 315 mil pesos para el show a Raúl Leiva, el principal asesor de Jaque. Los vínculos del productor sanjuanino.
El contrato lo firmó el secretario de Turismo, el decreto promulgándolo lo ratificaron dos ministros, pero la orden para pagarle 315 mil pesos a una empresa para contratar a Los Fabulosos Cadillacs dicen que la dio un asesor. El martes 17 de febrero sonó el teléfono en Turismo y la orden fue clara e irrefutable.

Según el relato de fuentes oficiales, Raúl Leiva, el principal asesor de Celso Jaque, informaba que debían desembolsar el dinero para que la banda tocara en Mendoza, porque era la única repartición que tenía "disponible" esa cantidad de manera rápida. Lo que siguió fue un raid administrativo con una velocidad pocas veces vista en la administración pública.

La decisión y la orden generaron fuertes diferencias en el Gobierno y todas las miradas apuntaron contra Leiva, a quien lo acusan de "haberse corrido" luego de que se desatara el escándalo. Leiva es el funcionario de mayor confianza del Gobernador junto a Alejandro Cazabán.

El hombre tiene el cargo ideal para muchos, pues tiene poder de decisión en el Ejecutivo, pero no estampa la firma en ningún lado. Ayer el funcionario se hizo cargo ante Los Andes, pero aseguró que se trató de una "decisión consensuada".

Y de la misma manera volvió a ratificar que para el Gobierno no hubo irregularidades. "Yo no tengo la facultad de tomar esa decisión en soledad. Fue consensuada con otros funcionarios. Una definición de este tipo no puede ser convalidada sólo por mí", aseguró ayer el asesor, que suele escapar al contacto con la prensa.

Casi de la misma manera en que aseguran que "administrativamente el expediente es impecable", pocos discuten que "fue un error político" entregar semejante cantidad de dinero para una actividad privada. Incluso se demoró su publicación en el Boletín Oficial para tratar de disimular el tema. "Son decisiones políticas que, como tales, son totalmente opinables, pero de ahí a tratarse de una figura delictiva hay una diferencia y hay que demostrarlo en la Justicia", dijo Leiva.

Las broncas en el Gobierno apuntan a que "las decisiones de Leiva son incuestionables" y trascienden el caso puntual. Los más enojados son los funcionarios con perfil político. En esa lista están Guillermo Carmona, Mario Adaro y hasta Carlos Ciurca. Y con el subsidio entregado a Offside, los que más se plantaron fueron Ricardo Scollo y Luis Böhm.

Puertas adentro de Casa de Gobierno los funcionarios buscaban que Leiva fuera quien explicara la situación. Pero pasaron los días y el escándalo creció. Y las principales críticas apuntaron al asesor amigo del Gobernador. "Es lo normal que otros critiquen a uno, si pasa en círculos íntimos con más razón cuando se trata de tanta gente", se defendió ayer el sanjuanino, y aseguró que pese a ser de la misma provincia no conoce al productor Bebe Albarracín.

Compañeros

La celeridad del trámite batió récords y también hizo cometer errores curiosos. La primera nota elevada por Luis Böhm, por ejemplo, está fechada el 18 de enero, cuando en realidad se realizó el 18, pero de febrero.

Y esta vez el Estado reaccionó antes que nadie: el decreto y el arreglo fueron firmados por Jaque, a pesar de que aún no existía ningún papel que certificara que Pedro Infante era apoderado de los Cadillacs. Ese poder fue presentado un día después de la firma del decreto, justo antes de que los empresarios cobraran. "Si no estaba el poder, no podían cobrar", aseguró un funcionario.

Ayer fueron imputados otros dos co-organizadores del show, Diego Villafañe y Marcelo Cossutta. Por ahora no han sido citados otros actores del evento, como Belisario Albarracín y José Luis Battías. Albarracín es signado como el gestor del evento gracias a sus contactos en el mundo del espectáculo, pero el hombre también tiene fuertes vínculos políticos y comerciales en San Juan y relaciones dentro del Gobierno de Mendoza.

Albarracín fue, por ejemplo, compañero en el Liceo Militar del actual ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, y del subsecretario de Hidrocarburos, Walter Vázquez. Todos fueron parte de la promoción 33 y cada tanto se reúnen a recordar viejas épocas.

Ayer, allegados a ese grupo aseguraron que entre Albarracín y los funcionarios no hay una relación fluida, pero las conexiones igual son investigadas. Otro miembro de esa camada de liceístas también está en la política, pero milita en las filas opositoras: el demócrata Carlos Aguinaga.

Puertas adentro del Ejecutivo, la justificación para decidir el subsidio fue que "había que compensar" a Offside porque ya habían dejado fuera de varias contrataciones a esa productora. Y que también se habían quedado sin el estadio Malvinas. Pero ese argumento, que volvió a repetirse en una reunión del sábado, no convenció a todos en el gabinete.

Comentá la nota